BRASIL: ¿¿ EN PRIMERA O EN ASCENSO ??

¿El futuro ya comenzó? La evidencia empírica demuestra que la élite dirigente brasileña camina en la contra mano histórica de las élites extranjeras exitosas. En cuestiones claves relacionadas con el destino del país hubo mucho desacierto y poco acierto en la toma de decisión durante el ultimo siglo. Parecería que el país encontró el camino del suceso durante los últimos 8 anos del gobierno Lula/PT. El país ahora se prepara para eventos deportivos de alcance mundial. La copa del mundo de fútbol en 2014 y las olimpiadas en 2016. El gobierno de Dilma Rousseff y el Partido de los Trabajadores –perfectamente integrados en el establishment de la élite dominante después de 8 anos en el poder– piensa utilizar los eventos deportivos como vitrina para el ingreso de Brasil en el exclusivo club de potencias regionales y globales. Sin embargo, las desilusiones del pasado engendran (legítimas) preguntas del presente. ¿Se encuentra la nueva élite dirigente realmente preparada para liderar Brasil hacia la primera división de las potencias mundiales? ¿Ocupará Brasil un lugar junto al grupo de países líderes o, como se dice en la jerga futbolista, continuará jugando como nunca y perdiendo como siempre? Mi observación y percepción, después de 35 años viviendo en el exterior, es de más dudas que certidumbres. La conclusión final queda al criterio de cada lector. (art. Uziel Nogueira – Xornal de Galicia – 24/02/2011)

La colonización portuguesa. Brasil fue descubierto y colonizado por el país europeo más retrógrado. Portugal ingresa en la modernidad exactamente el 1 de enero 1986 cuando se adhiere a la UE. Durante tres siglos (1500-1808) la colonia brasileña fue mantenida aislada en la oscuridad del conocimiento. Gracias a la invasión de la Península Ibérica por tropas napoleónicas y la fuga de la familia real portuguesa hacia Rio de Janeiro en 1808, la colonia ganó su primera imprenta y la publicación de libros. Asimismo, la educación básica universal todavía no ha sido lograda en este nuevo siglo. Hecho que explica el retroceso cultural y educacional que sufrieron los grupos de inmigrantes que llegaron al país a fines del siglo XIX e inicio del XX como alemanes, italianos, españoles y japoneses. La herencia portuguesa hizo de Brasil la cuna de fantásticos jugadores de fútbol, excelentes músicos, muchísimos abogados pero adoleciendo de trabajadores y profesionales entrenados y educados para una economía moderna. La herencia colonial se revela en la fuerte concentración de la riqueza-ingreso y la corrupción endémica del Estado pasando por el ejecutivo, legislativo y judicial. El contexto histórico de la formación de la élite política, burocracia estatal diplomática, judicial, académica y empresarial es fundamental para entender el tema económico que va a ser tratado a continuación. A lo largo de la historia brasileña, los ciclos y cambios económicos –siempre provocados por eventos externos- suceden unos a otros, sobrepuestos en una estructura política, social, educacional y jurídica del pasado. Los cambios son temporales mientras la estructura de poder y el pensamiento arcaico permanece intacto. Algo muy parecido a lo que ocurre con la India. Este fenómeno explica el siguiente axioma: el camino trillado por la élite brasilera ha sido siempre opuesto al camino trillado por las élites de los países exitosos. Cuatro ejemplos en el área económica ilustran este punto.

I.Estrategia de desarrollo industrial. Durante la segunda mitad del siglo XX (1950-2000), Brasil perdió la única oportunidad de tornarse una potencia industrial sofisticada y competitiva a nivel global. Liderado por Estados Unidos, el binomio base industrial manufacturera + apertura comercial fue el principal motor del crecimiento económico, desarrollo científico-tecnológico y generador de riqueza en el seno de las economías avanzadas (G-7). En la contra mano de la estrategia victoriosa, la élite brasilera (acampanada por India) se decide por un desarrollo industrial cerrado a la competencia externa. Hecho que explica el fracaso en transformar el país en una plataforma competitiva para la exportación de bienes industriales y servicios correlatos. Mientras, China utiliza (exitosamente) la misma fórmula para producir manufacturas de alto contenido tecnológico, Brasil camina hacia una mayor especialización en la exportación de commodities como alimentos y minerales, de poca generación de empleos de buena calidad. La falta crónica de mano de obra entrenada y calificada hace imposible el desarrollo en gran escala de sectores de alta tecnología.

II. Estrategia comercial. La diplomacia comercial brasileña descubre las bondades del sistema multilateral de comercio cuando los países ricos ya lo habían abandonado al final del siglo pasado. Durante la década de los 80 se torna evidente para el G-7 el debilitamiento de los beneficios oriundos de la Ronda Tokio del GATT. Agotamiento resultado de cambios estructurales en las economías avanzadas y la fuerte competencia industrial asiática reforzada con la presencia de China. Así, el G-7 abandona definitivamente los esfuerzos de negociar en serio la Ronda Doha de la OMC. Este acuerdo comercial multilateral debería beneficiar potencias exportadoras agrícolas como Argentina, Brasil, Australia y Nueva Zelanda. Estados Unidos, por su parte, se embarca en una estrategia agresiva de acuerdos de libre comercio, simbolizado por el NAFTA, durante los anos 90. En la contra mano del G-7, la diplomacia comercial brasilera apuesta todas sus fichas en la OMC y la Ronda Doha que termina en fracaso por razones obvias. Ni los países ricos ni los países pobres (importadores de alimento) están interesados en una nueva ronda de liberalización comercial el en área agrícola. La OMC está relegada al papel secundario de tribunal (costoso y ineficaz) para resolver disputas comerciales. Brasil es campeón en disputas comerciales ganadas junto a Estados Unidos y la UE. No obstante, sin ningún resultado práctico o beneficio tangible. La legislación de la OMC no contempla mecanismos jurídicos de aplicación de penas en caso de disputas comerciales. Como siempre me hace recordar un amigo, en la OMC Brasil gana siempre pero nunca lleva nada. Para suerte de la diplomacia comercial de Itamaraty, la iniciativa argentina de creación del MERCOSUR permite a Brasil desarrollar una base de integración comercial sudamericana, con acceso privilegiado de mercado para sus manufacturas industriales poco competitivas en los mercados globales.

III. Estrategia Energética. En la contra mano de los países avanzados, el gobierno brasileño hace una fuerte apuesta futura en favor del petróleo cuando los países del G-7 + China han decidido reducir el consumo de este. Razones ambientales, económicas, tecnológicas, geo-políticas y de seguridad/defensa juegan un papel fundamental en la decisión de cambio de la matriz energética. El país que controle las nuevas tecnologías energéticas dominará la economía global en el siglo XXI. Asimismo, ya existen las condiciones necesarias (desarrollo tecnológico) y suficientes (viabilidad económica) para sustituir el uso de petróleo y carbón por fuentes energéticas limpias como la eólica, solar y biomasa en la generación de electricidad. El sector clave es el automotor, aeronáutico y buques, principales consumidores de derivados de petróleo. Avances tecnológicos indican que los actuales motores diseñados para el consumo de petróleo serán, en breve, sustituidos por otros como el motor eléctrico para autos, por ejemplo. En la contra mano de la política energética del G-7 + China, el gobierno brasilero – vía Petrobras – apuesta todas sus fichas en el desarrollo de los (costosos) yacimientos petrolíferos descubiertos en la costa marítima atlántica. El país podría terminar produciendo petróleo a un precio no competitivo con la nueva matriz de consumo energético mundial. Además, profundizará la estructura productora/exportadora de commodities. Aunque sea tangible los beneficios del programa del etanol combustible a partir de la caña de azúcar, este tampoco es una apuesta de éxito a nivel global. Primero, no existe ningún otro país con abundancia de tierras, clima, agua y tecnología similar a la brasileña para producir etanol en larga escala. Segundo, los países ricos buscan independencia energética y optan por desarrollar tecnología propria para la producción de combustibles renovables. El uso (irracional) de maíz y soja para la producción de combustible en Estados Unidos ilustra este punto. El programa brasilero de etanol continuará circunscripto al mercado doméstico o alguna exportación marginal al mercado europeo y japones.

IV. Política monetaria y cambiaria. La política monetaria y cambiaria del Banco Central Brasileño (Bacen) está en la contra mano del ciclo monetario y cambial del G-7 + China + Argentina, principales socios comerciales de Brasil. Mientras el ciclo del G-7 generará empleos, el ciclo del Bacen eliminará empleos. La génesis de la contra mano monetaria/cambiaría empieza en el ano 2000 cuando Arminio Fraga, egresado de Princeton, fue nombrado presidente del Bacen por Fernando Henrique Cardoso (FHC) después de la fuerte devaluación del Real y el paquete de ayuda financiera del FMI. Arminio introduce el novedoso concepto académico de metas de inflación y cambio fluctuante, política que fortalece la moneda, el Real. En la contra mano, la FED ya había abandonado la política monetaria restrictiva de la era Paul Volker de dólar fuerte del final de los 70. A partir de los 80, Alan Greenspan opta por una política monetaria expansiva de estímulo al crecimiento con queda de las tasas de interés. El dólar se debilita durante los años 90 y el proceso culmina con la crisis financiera de 2008. Ben Bernanke/FED acelera la expansión monetaria con tasas de interés cero. Desde 2008 el dólar ha perdido 45% de su valor nominal en relación al Real brasileño. Hoy por hoy, el cambio real efectivo entre las dos monedas –restando la inflación brasilera de la norteamericana– es de uno a uno. El coste de vida en Florianopolis donde vivo es mas alto que Washington DC. Brasil repite diez años después la experiencia argentina de la convertibilidad.

El desafío económico 2011. Inmovilizado por la política monetaria y cambiaría de la era FHC, el gobierno de Dilma Rousseff se enfrenta a un cuadro económico complicado. La paradoja es que el problema ahora es de abundancia y no la escasez de dólares como en el pasado. La debilidad del dólar continua presionando la tasa de inflación vía aumento de precios de alimentos y energía lo que obliga suba en la tasa de interés básica. Al mismo tiempo, aumenta el flujo de dólares buscando rendimiento financiero en Brasil lo que fortalece aún más el valor del Real. La economía a partir de 2011 podría presentar el fenómeno conocido por ‘estaginflation’ caracterizado por baja tasa de crecimiento del PIB y alta tasa de inflación. El peor escenario para Dilma debido al impacto negativo -pérdida de empleo + pérdida del valor de salarios e ingreso- entre los millones de pobres y clase media ascendente, principal base de apoyo electoral del PT. Desaparece la certidumbre de la re-elección en 2014 y aumenta las oportunidades de la oposición para volver al poder. Sumado a la complejidad macroeconómica, debido la abundancia de dolares -algo inaudito para los técnicos del banco central- la administración Dilma se enfrentará al reto de gestionar en forma y a tiempo las numerosas obras de infraestructura prometidas a FIFA y al COI. Algo difícil (casi milagro) de conseguirse debido al nivel de corrupción en la licitación y ejecución de obras públicas siempre muy caras y de pésima calidad si consiguen ser terminadas. El desafío de preservar el orden y la seguridad pública en las ciudades donde ocurrirá los eventos deportivos es otro tema de la agenda. Las favelas y las calles brasileras están lejos de estar pacificadas mientras persista el alto nivel de corrupción policial y del judiciario. Dilma y el Partido de los Trabajadores tiene en manos todos los instrumentos para demostrar ser más competente que la oposición política derrotada en las últimas tres elecciones. El interrogante, entonces, es si terminó el ciclo de Brasil de vivir en la contra mano de la historia o sigue como el país del futuro. El lector tiene la última palabra.

Link: http://www.xornal.com/opinions/2011/02/24/Opinion/brasil-primera-ascenso/2011022413115600692.html

Galeguismo, Estatuto e conciencia histórica

Os estatutos de autonomía son aos nacionalismos periféricos o que as constitucións ó liberalismo doutrinario. Concedendo que os nacionalismos periféricos españois sintetizan como tales ideais políticos influencias ideolóxicas ben diferentes dende o tradicionalismo católico ata o marxismo. Na historia do Estado dende o século XIX ata hoxe o elemento mobilizador e dinámico da modernización do Estado español ten sido, que dúbida cabe, o nacionalismo periférico. (art. Miguel Barros – Xornal de Galicia – 16/01/2011)

O galeguismo define, como é ben sabido, o pensamento político galego que se expresa no ideal dun pobo culturalmente diferenciado que loita por ver recoñecidos os seus dereitos colectivos. A intersección entre liberalismo e galeguismo está no concepto democrático de dereito como garantía dun ámbito de liberdade fronte ó poder do Estado. Ó falar de dereito fronte ó Estado estámonos a referir tamén á forma e á expresión xurídica na que se recollen os dereitos obxecto de especial protección. No caso dos dereitos individuais o Estado democrático garantirá as liberdades básicas de expresión, reunión e asociación, ademais da táboa mínima dos dereitos do individuo consignados, hoxe, no título I da Constitución. Dende os mesmos inicios do liberalismo político agromou a reivindicación dun dereito colectivo, a exercer por unha unidade singularizada e comunitaria que asumía como suxeito colectivo a reclamación do seu dereito a autodeterminarse sobre a solución dos seus problemas como comunidade e tamén, acerca da súa relación con outras comunidades diferenciadas e co Estado como forma supranacional de organización do territorio, da economía, da defensa e das relacións internacionais. Xa que logo, democracia, dereitos individuais e dereitos colectivos, están nunha relación dinámica que expresa o seu equilibrio no corpo constitucional que xuridicamente abrangue, no caso español, a Constitución e os Estatutos. Por tratarse dunha relación dinámica, sempre precisa dun axuste equilibrador que esporadicamente hai que realizar como se dun fino mecanismo de reloxería se tratase. O Estado, como forma superior de organización social dun conxunto plural de comunidades que teñen nas súas culturas, territorios e vidas comunais, características, problemas e solucións tamén específicas e singulares para cada unha delas, ten que ser permanentemente adaptado á realidade complexa que representa. A creación teórica, o Estado, ten que adaptarse á realidade fáctica, á diversidade nacional que lle dá vida e sentido.

A reforma dos Estatutos e a previsión de futuras revisións da Constitución non poden converterse de maneira ningunha, en pantasmas que ameacen a convivencia pacífica e a seguridade cidadán, porque non se trata, en definitiva, doutra cousa que a de afinar, adaptándoaa, á legalidade e á xuricidade do Estado, a pluralidade e a diversidade que caracteriza á realidade que chamamos España. Dende un punto de vista estrito a contribución dos galegos ó perfeccionamento do Estado español é o seu traballo e dedicación a Galiza, isto é, a perfección das súas institucións políticas e o desenvolvemento da súa economía, como forma de mellorar o nivel de vida dos galegos. Coidar de que o desenvolvemento económico non arruíne ou deteriore gravemente o patrimonio natural. Finalmente a responsabilidade española dos galegos é Galiza. Sendo isto así, esforzarse por acadar un Estatuto digno da nosa entidade como pobo diferenciado é un imperativo de obrigado cumprimento. (………)

Link o artigo completo: http://www.xornal.com/artigo/2011/01/14/politica/galeguismo-estatuto-conciencia-historica/2011011323410000890.html

¿España 2011 como Argentina 2001? (II)

(…..) Hace no mucho, los europeos podían, de manera bastante justificada, afirmar que la actual crisis económica estaba demostrando realmente las ventajas de su modelo económico y social. En gran parte de Europa, las normas que regían el despido de los trabajadores ayudaban a limitar la pérdida de empleos, mientras que los sólidos programas de bienestar social garantizaban que incluso los parados mantuviesen su asistencia sanitaria y recibiesen unos ingresos básicos. Puede que el producto interior bruto de Europa estuviera cayendo tanto como el de Estados Unidos, pero los europeos no estaban sufriendo ni de lejos el mismo grado de miseria. Y la verdad es que siguen sin sufrirlo. (art. ¿¿ Tiene salvacion Europa ?? – Paul Krugman – El Pais, edic. Domingo – 16/01/2011)

(…..) Se suponía que la creación del euro era el momento más sublime de una grandiosa y noble empresa: el esfuerzo realizado durante generaciones para traer la paz, la democracia y la prosperidad compartida a un continente antes y a menudo desgarrado por la guerra. Pero los arquitectos del euro, atrapados por la magnitud y el romanticismo de su proyecto, decidieron ignorar las dificultades mundanas con las que una moneda compartida previsiblemente se encontraría (…..) Las ventajas de una moneda única europea eran evidentes. No más necesidad de cambiar dinero al llegar a otro país; no más incertidumbre por parte de los importadores sobre lo que un contrato terminaría costando realmente, ni por parte de los exportadores sobre lo que realmente valdría el pago prometido. Mientras tanto, la moneda compartida reforzaría la sensación de unidad europea. Por otro lado, formar una unión monetaria significa sacrificar la flexibilidad. ¿Hasta qué punto es grave es esta pérdida? 

(…..) Algunos economistas, entre ellos yo mismo, observamos los males de Europa y tenemos la sensación de que hemos visto esta película antes, hace una década en otro continente: concretamente en Argentina. A diferencia de España o Grecia, Argentina nunca renunció a su moneda, pero en 1991 hizo la siguiente mejor cosa posible: vinculó rígidamente su moneda al dólar estadounidense, y creó una “caja de conversión” según la cual cada peso en circulación estaba respaldado por un dólar de las reservas. Durante gran parte de los años noventa, Argentina se vio recompensada con unos tipos de interés mucho más bajos y grandes entradas de capital extranjero (…..) Sin embargo, Argentina acabó cayendo en una persistente recesión y perdió la confianza de los inversores. Hacia principios de 2002, después de airadas manifestaciones y una retirada masiva de los bancos, todo se había ido al garete. El vínculo entre el peso y el dólar se rompió, mientras el valor del peso caía en picado; entretanto, Argentina dejó de pagar sus deudas y terminó pagando solo unos 35 céntimos por cada dólar. Es difícil evitar la sospecha de que el futuro podría deparar algo similar a una o más de las economías problemáticas de Europa (…..)

Al hilo de la exposicion del articulo de Paul Krugman, del domingo pasado publicado en el diario El Pais de España, merece la pena recuperar la esencia de un articulo escrito semanas atras por Uziel Nogueira, publicado en Xornal de Galicia con fecha de 18/11/2010. (…..) Con la adopción del euro (léase marco alemán) a partir del 1 de enero 1999, la élite financiera y política vendió un nuevo modelo económico al pueblo español. Prosperidad a través de una moneda muy fuerte que, sin embargo, exigía un importante precio a pagar: tener la innovación tecnológica, el nivel de productividad y eficiencia de la economía alemana. Es decir, que los españoles (y toda Europa) tuviesen la misma disciplina y trabajasen con la misma eficiencia que los alemanes. Además, a este desafío había que enfrentarse sin la presencia de un Banco central y su principal instrumento de defensa, la política monetaria (…..) Argentina –país de las emociones fuertes– sirve de marco para analizar la situación actual de España y otros países de la UE. Por supuesto, el ejemplo argentino tiene que tomarse con cuidado. Por ejemplo, es impensable que España pierda algún día su empresa petrolera Repsol (…..) Al inicio de los años 90, el mago de las finanzas argentinas de entonces, Domingo Cavallo –graduado summa cum laude por la universidad de Harvard– sacó de la galera el trueque monetario de 1 peso=1 dólar. El resultado final, por demás conocido de todos, todavía tiene repercusiones hasta el día de hoy. En la librería Ateneo de Buenos Aires, en la calle Santa Fe, los numerosos libros de Cavallo y sus colaboradores están disponibles solamente en la sección de ciencia-ficción (…..)

(…..) El problema principal de los países periféricos de la zona euro es exactamente el mismo de Argentina en los años 90: crecimiento económico-prosperidad vía moneda muy fuerte y endeudamiento público. Así es que, a raíz de las pérdidas financieras causadas por la crisis en Wall Street, los bancos europeos, incluyendo los españoles como Santander, quedaron altamente vulnerables en sus reservas de dinero. Ademas, mantienen una pesada cartera de deuda pública. Los operadores de mercados olfatearan, rápidamente, que hay sangre nueva –riesgo país– en el agua del mercado financiero internacional. Como dice el refrán, el resto es historia. La deuda española –pública y de las empresas privadas– será atacada todos los días. Enviar “señales positivas” hacia los operadores financieros es el único instrumento de defensa disponible en manos del Gobierno. Esto significa cortes drásticos en el presupuesto estatal-provincial por varios años. Los resultados ya se hacen sentir en España y otros países de la UE. Coincidencia o no, la convertibilidad argentina tuvo una vida útil de 11 años. La misma fecha de tiempo de uso del euro en la economía española. Por supuesto, este escenario sombrío puede cambiar si los alemanes están dispuestos a pagar la cuenta. Puede sonar como dice el poeta portugués Fernando Pessoa: “Navegar é preciso, viver não é preciso?

Paul Krugman: http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/Tiene/salvacion/Europa/elpepueconeg/20110116elpneglse_2/Tes

Uziel Nogueira: http://www.xornal.com/opinions/2010/11/19/Opinion/espana-2011como-argentina/2010111818345600973.html

El futuro de España (II)

El primer artículo delineó el marco de las relaciones internacionales en el cual los países navegarán durante este nuevo siglo. Fundamentalmente, la creciente migración del poder económico, financiero y militar (futuro) desde el occidente hacia el oriente. China-Asia, post-crisis económica-financiera 2007/9, muestra un mercado de consumo en franco crecimiento, un sistema financiero sólido, un mayor nivel de ahorro global y un sector comercial muy dinámico. En 2011, China se convertirá en la principal fuente de financiamiento global, principalmente a través de inversiones directas en bienes (commodities) y servicios (tecnología) que sostendrán la modernización de su economía. Ademas, por razones geopolíticas y financieras, China podría jugar un importante papel en el financiamiento de la deuda pública europea a partir de ahora. (art. Uziel Nogueira – Xornal de Galicia – 12/01/2011)

La UE y EE UU muestran la cara contraria a los países de la cuenca Asia-Pacífico: Mercados de consumo en declive, fuerte nivel de endeudamiento público y déficit estructural, sector financiero en crisis y pérdida de competitividad comercial, excepto en el caso de Alemania. Además, la crisis provocará un hecho de alcance político imprevisible. Durante la según mitad del siglo XX, los países del G-7 distribuyeron toda clase de generosos beneficios a sus ciudadanos en el área de jubilaciones, salud, educación, condiciones laborales y sueldos de los funcionarios públicos. En este inicio de siglo XXI, todo lo contrario. El Estado recortará beneficios sociales y, además, aumentará los impuestos para el pago de la deuda pública incrementada por la insolvencia del sistema financiero.

La cuestión política es cómo reaccionará la población a raíz de un prolongado período de austeridad en la Unión Europea. La situación está algo suavizada por el hecho que gran parte de la población está compuesta de personas mayores, poco propensas a la acción directa de enfrentamiento en las calles. Al contrario del debate político-ideológico que dominó la escena europea durante la segunda mitad del siglo XX, la cuestión de fondo a partir de ahora será netamente económica. Bajas tasas de crecimiento económico combinado con austeridad fiscal y alto nivel de desempleo. España enfrentará los desafíos y oportunidades en el contexto europeo y doméstico mencionado anteriormente. El principal desafío es cómo reposicionar la economía de manera competitiva entre los 27 países miembros de la Unión Europea y el resto del mundo. La principal oportunidad es cómo aprovechar, de la manera más eficiente posible, las inversiones directas hechas en Sudamérica, principalmente en los países del Mercosur. Tales inversiones, utilizadas de manera estratégica, podrían tornarse en un importante instrumento para apoyar la economía durante el periodo de austeridad que se avecina.

Superar la actual crisis y sostener un crecimiento económico convergente con el alemán y francés es el gran desafío español. En otras palabras, cómo conjugar un nivel de eficiencia y productividad económica compatible con la moneda común, el euro, que refleja los fundamentos de la economía alemana. La única manera de atingir este objetivo es provocar una deflación de precios y salarios internos, empezando por el sector público. Las últimas medidas tomadas por las autoridades españolas apuntan en esta dirección. Asimismo, el grado de endeudamiento público indica que el ajuste, con mayor o menor intensidad, podría llevar años. Esto se traduce en bajas tasas de crecimiento del PIB, costo más alto del dinero y poca generación de nuevos empleos. Los jóvenes con educación universitaria serán el principal grupo social que sufrirá los efectos negativos del desempleo. Lo único cierto para el rompecabezas español – y otros países en la periferia de la zona euro– es que se terminaron los tiempos en que era posible trabajar al estilo mediterráneo y recibir lo mismo que los del norte europeos.

España fue el país con la estrategia más inteligente en aprovechar el periodo de bonanza en la zona euro a partir de los años 90. Periodo caracterizado por un euro fuerte, tasas de interés bajas y abundancia de crédito. La economía española se modernizó en todos los sectores, desde las infraestructuras de transporte, manufacturas, servicios financieros e ingeniería, hasta el cultural y educacional. El español consolidó su posición de segundo idioma (después del inglés) en Europa y Norteamérica. Según la OECD (Organisation for Economic Co-operation and Development), entre los años 1995-2007 la inversión española directa en el exterior pasó del 6% al 40% del Producto Interior Bruto (PIB). Con un fuerte apoyo estatal, la inversión de las empresas públicas y privadas superaró los 140.000 millones de dólares en 2007. Brasil, México y Argentina fueron el destino de preferencia latinoamericano. La inversión está concentrada en sectores/áreas estratégicas de la economía que generan un flujo constante y creciente de dinero. El caso más conocido es el de Repsol, Telefónica, Santander y centenares de otras empresas españolas que actúan en la región. Con inversiones equivalentes a casi la mitad de su Producto Interior Bruto, puede decirse que la prosperidad futura de España está intrínsecamente ligada al futuro económico de América Latina, principalmente Brasil y Argentina. El actual ciclo de crecimiento y prosperidad en Sudamérica, liderado por Brasil, ofrece una ventana única de oportunidad para el Gobierno español: Dinamizar la integración económica de facto existente con los países claves de la región. Para que esto ocurra, es necesario revisar puntos de la agenda de integración tanto de fondo como de forma.

Primero, es necesario desarrollar una agenda estratégica, de corto y medio plazo, junto a los países miembro del Mercosur sobre el papel de las empresas e inversiones españolas en la agenda de desarrollo de cada país. Hay que recordar la sensibilidad política involucrada con el tema. Muchos creen que la empresa petrolera YPF en Argentina y la empresa telefónica Telesp en Brasil fueron ‘regaladas’ por Carlos Menem y Fernando Henrique Cardoso a los intereses económicos españoles. Así, hay que buscar una agenda positiva para tratar el tema. Por ejemplo, combinar las sinergias de empresas españolas y empresas locales con el propósito de atraer inversiones asiáticas, principalmente de China. La perspectiva de integrar negocios Mercosur + España/Portugal + UE presenta un paquete muy atractivo para el inversor chino que busca economía de escala para expandir sus inversiones y negocios a nivel global.

Segundo, es necesario rejuvenecer y modernizar el aparato institucional de conexión con el Mercosur. Las actuales cumbres presidenciales son una pérdida de tiempo y dinero para los contribuyentes españoles y sudamericanos. Las cumbres son conocidas aquí (en Latinoamérica) como turismo de jefes de estado y gobierno. Además, es imposible que órganos de enlace –liderados por ex políticos septuagenarios– pueda generar algún pensamiento nuevo o llevar a cabo alguna acción concreta para dinamizar el proceso de integración en el siglo XXI. Finalmente, un consejo (diplomático) para los funcionarios españoles, académicos, políticos y hombres de negocios que visitan Buenos Aires y Brasilia: Nunca se debe decir en las conversaciones, formales u informales, que España es “el puente” para que Sudamérica ingrese y comparta la prosperidad europea. Es considerado como un chiste de mal gusto entre los diplomáticos de Itamaraty y la Cancillería argentina.

Link: http://www.xornal.com/opinions/2011/01/13/Opinion/futuro-espana-ii/2011011317371200742.html

Rousseff y Carlos Andrés Pérez

Eventos recientes podrían simbolizar un nuevo amanecer y una puesta de sol en la política latinoamericana. En Brasilia (01/01/011) asumió el poder Dilma Rousseff, la primera mujer presidenta de Brasil. En Miami, Florida (25/12/10) falleció el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez (CAP). Dilma, junto con Cristina Kirchner, representa la nueva generación de líderes con pensamiento propio y visión de futuro. CAP representa el nutrido grupo de partidos/presidentes de la región dedicados a defender el statu quo político, económico y social en sus respectivos países. Así lo hizo Carlos Ménem, Gonzalo Sánchez de Lozada, Alan García, Alvaro Uribe, Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón, Fernando Collor de Mello y Fernando Henrique Cardoso. Muchos terminan exiliados en su propio país mientras otros buscan refugio en el extranjero donde tienen guardado su dinero, como ocurrió con CAP y Sánchez de Lozada. (art. Uziel Nogueira – Xornal de Galicia – 08/01/2011)

¿Por qué menciono la muerte de CAP como gancho para este artículo? Durante el segundo mandato de CAP (1989-1993), pude presenciar la gestación y ejecución de su programa económico conocido por el ambicioso título de “El Gran Viraje”. Este (fracasado) programa –idealizado por economistas venezolanos en Washington– es un paradigma de muchos otros implementados en América Latina durante los anos 90. La líneas básicas del Gran Viraje (1989) fueron redactadas en inglés en las oficinas del Departamento del Tesoro, Banco Mundial y FMI por dos brillantes economistas venezolanos egresados de Yale. Moisés Naim, futuro Ministro de Fomento, y Miguel Rodríguez, futuro Ministro de Planeamiento. El plan fue diseñado como un texto básico del Consenso de Washington: liberalizar el sistema financiero; devaluar la moneda; eliminar las tarifas de importación; liberar los precios, principalmente combustibles y tarifas públicas subsidiadas. El resultado fue la explosión popular en las calles conocida como Caracazo entre los días 27 y 28 febrero 1989. Miles de personas fueron asesinadas en barrios marginales a manos de las fuerzas de seguridad.

En las reuniones previas a la ejecución del programa hay que destacar el papel de Enrique Iglesias, presidente del BID en aquel momento. Iglesias fue el único ejecutivo de alto nivel que argumento ad nauseum la necesidad de incluir un plan de contención social en el programa de ajuste estructural. Más de la mitad de la población venezolana vivía por debajo de la línea de pobreza. Según él, un plan social era la única manera de evitar la explosión popular en las calles de Caracas y otras ciudades. El chiste entre los economistas del grupo de trabajo fue llamar “anti – riot – anti-motin” la idea defendida por Iglesias. Al final, la propuesta fue rechazada por la persona con mayor autoridad en las discusiones: Sonia Pérez, una de las hijas de CAP, que ocupaba la silla de directora por Venezuela en el BID. El fracaso del Gran Viraje terminó con el gobierno de CAP y además con el sistema bi-partidario de alternancia de poder entre Acción Democrática (AD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (­COPEI), partidos supuestamente de orientación ideológica de izquierda.

¿Cuáles son las lecciones aprendidas de la experiencia venezolana post-debacle CAP? La primera es que la democracia formal latinoamericana resulta, históricamente, con pocos ganadores y muchísimos perdedores, como demuestra el caso venezolano. La razón fundamental es la herencia colonial de una estructura política y social dominada por una plutocracia-cleptocracia que impide el ascenso social de la mayoría pobre de la población. Argentina es el único país de la región que rompió la estructura política colonial a partir del ascenso del justicialismo-peronismo después de la Segunda Guerra Mundial. Brasil, a partir de la elección de Lula y Dilma Russeff, empieza a dar los primeros pasos en un largo camino que, eventualmente, puede resultar en una sociedad más justa y próspera para todos los brasileños. La segunda lección es que el gobierno de caudillos –aunque elegidos por el voto popular– tampoco es la solución para los profundos problemas sociales que afligen a los países de la región. Venezuela en la era Chávez es un buen ejemplo. Básicamente, ha sido reemplazada una cleptocracia de dos partidos tradicionales por otra controlada por partidarios de Hugo Chávez. Además, la economía y la sociedad adolece los mismos problemas que la afligían durante la era CAP: muchísima inseguridad, un sector público costoso e ineficaz, instituciones públicas debilitadas, falta de infraestrutura moderna y una economía todavía dominada por el petróleo y los hidrocarburos. La solución de los problemas se hace aún más complicada debido la propensión a desafiar leyes económicas fundamentales como el control de precios y el cambio. Venezuela continua totalmente dependiente de la importación de alimentos en un país con el potencial agrícola de Argentina y Brasil. Chávez descubrirá la misma lección que sus antecesores aprendieron al final de sus mandatos. Cambiar la sociedad venezolana no es imposible, es inútil.

En resumen, América Latina en el siglo XXI todavía adolece de un fuerte déficit institucional; una élite política con escasa preparación intelectual-moral para ejercer el poder, y un sector académico incapaz de generar pensamiento propio para fortalecer el sistema político y económico. Quizás la elección de Lula da Silva y Dilma Rousseff del PT podría indicar un nuevo sendero en la política latinoamericana. Sin embargo, México –la segunda economía regional– es una incógnita. La extensa frontera compartida con Estados Unidos y la fuerte integración económica-financiera condena a los mexicanos a vivir a la sombra de su poderoso vecino. Es inevitable que los intereses de Estados Unidos ocupen un lugar central en la vida política mexicana. Como bien dice un amigo que reside en Monterrey, cuando despierta todas las mañanas descubre que los dinosaurios todavía caminan por la tierra.

Link: http://www.xornal.com/opinions/2011/01/05/Opinion/rousseff-carlos-andres-perez/2011010520535300264.html

ARGENTINA: EL “PARALELO LAVOPA” DE LA INTEGRACION

[Artículo dedicado al espíritu libre e indómito de Jorge H. Lavopa, In memoriam]

Artículo de opinión publicado en Xornal de Galicia – España – Miercoles, 15/12 /2010

A la luz de los eventos o acontecimientos acaecidos durante 2010, no cabe ninguna duda que el próximo 2011 seguirá un camino plagado de incertidumbre. Esta previsión sigue una pauta de conducta originada a partir de la eclosión de la crisis internacional, que parece no tener fin. Lección única: una lamentable falta de compromiso global. Desde la península de Corea, pasando por las instituciones de Bruselas, hasta llegar a la Casa Blanca, nada es lo que parece. A los albores del comienzo de una nueva década prodigiosa, el concepto “todo lo que sabes es incorrecto” cobra una inusitada vigencia al amparo de los Wikileaks de Julian Assange.

Sin embargo, hay muchas personas que forman parte de un grupo que tienden a percibir el vaso medio lleno, son realistas y muy pragmáticos, con lo cual apuntan a la búsqueda de soluciones donde hoy a nivel mundial tan solo encontramos desasosiego. En este sentido, merece la pena citar textualmente lo que afirmaba el embajador argentino Fernando Petrella sobre el “Cablegate” a un medio de prensa recientemente: “(…) para la Argentina lo importante ahora es examinar lo sucedido desde la óptica del interés nacional. Es decir, buscar la manera de que este escándalo sirva a propósitos útiles y no al contrario, (…) habría que hacerse del máximo posible de documentos, los referidos a la Argentina y también los otros, para efectuar un análisis profundo, lo más rápido posible y casi en tiempo real, (…) no deberíamos detenernos en acentuar los detalles supuestamente “comprometedores” de algunas revelaciones puntuales, sino estudiar la sustancia de un período histórico que no deja de dar sorpresas, pulverizando los pronósticos (…)”.

Mas allá de la provocativa puesta en escena de estas filtraciones mainstream, es muy aconsejable seguir esta vía de estudio proactiva, a los efectos de tomar decisiones basadas en la experiencia o compromiso con enfoque estratégico en beneficio de nuestro interés nacional. Ante un escenario de final de año tan propenso a la interpretación con alarma y desesperación entre la ciudadanía, me gustaría ahondar en una visión mas positiva de la realidad a partir de la evocación del denominado paralelo Lavopa de la integración sudamericana. El concepto que trasciende este pensamiento tan realista es la necesidad de la integración pragmática entre pares afines con el objeto de fortalecer un núcleo activo de acción y abordar el camino hacia el crecimiento y desarrollo a largo plazo estratégicamente, lo cual significa analizar potencialidades o debilidades, a la búsqueda de escenarios alternativos de forma objetiva. En este procesamiento de los intereses, la opción más determinante es el compromiso con los objetivos establecidos. Así pues, no parece exagerado solicitar para un nuevo año que está a punto de comenzar, un mayor compromiso por parte de nuestras autoridades de buen gobierno y pensamiento proactivo en positivo.

A lo largo de mi joven carrera profesional son muchos los colegas que han influenciado en mí de forma muy positiva. Sin embargo, en los cuatro últimos años he contado con verdaderos mentores intelectuales que me han enriquecido personal y profesionalmente. Aires de Argentina y del Brasil, pero también aires da nosa terra galega. Ante un clima tan enrarecido en el panorama internacional, quiero resaltar tres premisas fundamentales que he aprendido al amparo de sabios consejos y que percibo de aplicación inmediata: “nada es lo que parece”; “no des nada por hecho”; “análisis, diagnóstico e interpretación”.

A modo de epílogo de esta pretenciosa reflexión, se antoja prudente recordar la conversación del presidente Nixon con un joven asesor sobre las filtraciones de Daniel Ellsberg y la guerra de Vietnam, dice así: “The New York Times ha revelado los documentos más secretos sobre la guerra”; “¿te refieres a lo que se ha filtrado del Pentágono?”, apunta Nixon; “señor, este ha sido el mayor fallo de seguridad que he visto en mi vida”; “¿y sabíamos que iban a publicarlo?”, replica Nixon otra vez; “no, señor”; finalmente Nixon responde: “ese periódico no sabe lo que se le viene encima”. Desde luego resulta inquietante, pero como solía decir mi estimado amigo Jorge Lavopa, efectivamente “nada es lo que parece”. Tenías razón, la verdad está ahí afuera y a nosotros nos corresponde decodificarla. Hasta siempre, mi muy querido buen amigo.

Link : http://www.xornal.com/opinions/2010/12/15/Opinion/argentina-integracion/2010121413063900485.html

EL FUTURO DE ESPAÑA (I)

Por segunda vez en la historia moderna, la prosperidad económica de España se encuentra en el nuevo mundo, algo similar al siglo XVI. Tal afirmación está apoyada en cuatro macro-argumentos a ser desarrollados en tres artículos por separado. Este primero se ocupa del tema fundamental que define las relaciones económicas internacionales en este nuevo siglo. O sea, el centro de gravitación económico y financiero global ha migrado de occidente hacia al oriente, liderado por China. Eventos recientes, revelados en los telegramas filtrados por Wikileaks­, confirman la aceleración del proceso de cambio geopolítico mundial. La segunda nota ira ocuparse del caso de España y sus excelentes oportunidades en América Latina. La tercera nota argumenta que el crecimiento económico y generación de riqueza en el hemisferio occidental estará concentrado, en gran medida, en el bloque de integración sudamericano liderado por Brasil. (art. Uziel Nogueira – Xornal de Galicia – 11/12/2010)

El ascenso chino y el descenso norteamericano. Liderazgo y capacidad política, diplomática y económica han sido fundamentales en la ascensión de China como potencia global. Por ejemplo, la habilidad de haber mantenido una alta tasa de crecimiento (sostenible) del PIB, promedio de 8% anual, durante un cuarto de siglo. Hecho inaudito en la historia económica mundial. La economía china debe superar la norteamericana en los próximos cinco años, liderando el crecimiento mundial junto a los demás Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Además, el país ha demostrado una extraordinaria capacidad tecnológica de innovación, moviéndose rápidamente de la producción de bienes industriales relativamente simples hacia productos y bienes altamente complejos y sofisticados. La posición de liderazgo demostrada por los estudiantes chinos de 15 años de edad en el reciente estudio de la OCDE demuestra el poderío intelectual de la futura generación. Otro punto importante es que el sistema político chino demostró ser más eficaz para enfrentar los desafíos y oportunidades del nuevo siglo, incluyendo al área de relaciones internacionales. Las filtraciones de Wikileaks testarán la habilidad china en las próximas semanas y meses. Algunos piensan que tales filtraciones son una maniobra de encubrimiento de algo mayor. El hecho de que ninguna información secreta que ponga en peligro la seguridad de Estados Unidos haya sido revelada hasta el momento sostiene tal línea de pensamiento. La respuesta de China a Estados Unidos en la crisis coreana es el primer gran test para la emergente potencia asiática en la liga global.

EE UU fracasó en el siglo XX. ¿Qué pasará con China en el siglo XXI? Estados Unidos es la contra-cara del ascenso de China. A partir de los años 70 el país sufrió una serie de eventos nefastos afectando la economía, el valor del dólar, las finanzas públicas y las relaciones internacionales. La pérdida de poder económico culmina con el deterioro del sistema político bi -partidario, existente desde la independencia en el siglo XVIII. Durante los años 70 empezó la erosión gradual de la base de producción industrial de bienes de consumo (no militar) a raíz de los fuertes aumentos en el precio del petróleo y competencia internacional. El proceso de desindustrialización continuó acelerándose en las siguientes décadas debido a la mayor internacionalización de las empresas norteamericanas. Al final de la década de los 80, Estados Unidos ha dejado de ser el principal centro de excelencia en la producción de manufacturas en la economía global. El declive económico-industrial culmina con la implosión del sistema financiero en 2008. Sector considerado, hasta entonces, el mas competitivo y eficiente de la economía. La crisis revela que la economía norteamericana depende de los ingresos procedentes de sus inversiones externas, la venta de deuda pública, exportación de armamentos y, todavía, tener el dólar como la principal moneda de reserva en los bancos centrales. En el área internacional, la desastrosa (y costosa) invasión de Irak y Afganistán llevó al país a una situación paradójica. Es la primera guerra llevada a cabo con financiamiento externo, principalmente de China, el mayor comprador de bonos del tesoro norteamericano.

El declive político acompaña al económico y financiero. La primera elección de George W. Bush en 2000, fraudulenta para muchos, todavía provoca suspicacias. La feroz guerra entre republicanos y demócratas desde entonces, estilo tribal, hace imposible encontrar una solución de consenso para sacar al país de su peor crisis económica en la historia. La espantosa pérdida de poder político del presidente Obama, a la mitad de su mandato, refuerza la percepción internacional de un país muy poderoso en términos militares pero que ha perdido el rumbo de destino manifiesto.

Finalmente, la clave del escenario analizado arriba es el manejo diplomático entre norteamericanos y chinos, principalmente las acciones del Departamento de Estado bajo el liderazgo de Hillary Clinton. Desde el punto de vista económico y financiero, las dos economías están fuertemente conectadas. Uno necesitará del otro por un buen rato. Sin embargo, la fuerte integración económica –aún en tiempos de normalidad– genera conflictos comerciales y económicos. Pero estamos lejos de vivir un periodo de normalidad debido las razones expuestas arriba. Hay que vigilar de cerca todo tema relacionado entre China y Estados Unidos. No hay mucho que la comunidad internacional pueda hacer para amainar este conflicto que ya empezó.

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