¿¿ Se siente Brasil parte de América Latina ??

BRASILLlevo 14 años viviendo en Brasil e informando para este periódico desde allí. Existe una pregunta sencilla, aún sin respuesta para mí, dirigida decenas de veces tanto a gente común, como profesores de Universidad, políticos o escritores: ¿¿se siente Brasil parte de América Latina?? He recibido contestaciones diversas y me he convencido de que es un tema que afecta, del que cuesta hablar y que cuando se hace, suele pedírsele al periodista anonimato. (Fuente: Juan Arias – El País.com – 29/05/2013)

Sin duda, la clase pensante del país, la que ha estudiado en la Universidad, viaja y lee periódicos, no tiene dudas de que Brasil es y tiene que ser parte de la región. Todos ellos conocen, aunque sin excesiva profundidad, los problemas de los otros países de América Latina, sobre todo de América del Sur. Cuestión diferente es la clase media- baja, la que no ha estudiado, no lee prensa y sólo ve televisión. En la pequeña pantalla, Latinoamérica solo existe cuando estalla una catástrofe, algo parecido a lo que pasaba con Brasil en España hace 20 años. Si a uno de esos millones de brasileños se le pregunta que saben sobre otros países del continente la gran mayoría no distingue a Guatemala de Egipto o a El Salvador de Alemania. De conocer algo, son siempre Argentina o México los países involucrados, pero solo por el fútbol. De Venezuela sabían cuando vivía Hugo Chávez, pero tampoco demasiado. En general, los brasileños ilustrados son conscientes que el país es y puede convertirse aún más, en una pieza clave en el continente, incluso de liderazgo. Brasil ha participado de la aversión a la potencia norteamericana, considerada una intrusa que ha querido manejar la región. Fundamentalmente ha sido la izquierda brasileña, que aún mantiene grandes reservas con las relaciones entre los 2 países, lo que ha llevado a abrir más caminos cooperación en las regiones de Asia y África, por ejemplo, o centrarse sólo en la política de acuerdos del Mercosur más que en el acercamiento a Estados Unidos. El problema de fondo es el sentimiento que brasileños tienen de ellos mismos. Si preguntas a bocajarro si se sienten latinoamericanos, unos dudan algunos segundos la respuesta y otros confiesan que no. Dos escritores del país, en conversación larga me dijeron que ellos se sentían “brasileños”. Si uno profundiza para saber qué implica considerarse geopolíticamente brasileños, responden que esa es una discusión abierta desde tiempos del Imperio. Curiosamente, otros creen que los brasileños, sobre todo los jóvenes, se sienten más cercanos a la cultura norteamericana que a la latina, por la música, el cine y por las costumbres. Mientras, los de mayor edad se ven más cercanos a la Bel Epoque de Francia.

Lo que sí aparece en todas las reflexiones es la barrera lingüística. De ahí que desde los tiempos de la Presidencia Sarney se comenzase a pensar en un Brasil bilingüe portugués y español. La ley que obliga a las escuelas a ofrecer la enseñanza del español a los niños que lo soliciten estuvo diez años en el parlamento antes de que se aprobara. Ya en vigor la idea no ha prosperado por falta de profesores, se dice, mientras existe una corriente que pretende favorecer el aprendizaje del inglés, fundamentalmente en las Universidades públicas, bajo el pretexto de que es la “lengua de la ciencia y de la tecnología”, y por tanto, según ellos, del futuro. Es muy importante que los latinoamericanos de lengua española entiendan esta dificultad para sentirse parte integrada del continente. Más aún, creo que dependerá mucho de nosotros, empezando por los españoles, el ayudar a los brasileños a sentirse y actuar como verdaderos latinoamericanos a pesar de la diferencia lingüística. Brasil necesita estrechar lazos no solo con sus hermanos Mercosur, sino con grandes países del continente como México, Chile, Colombia o Perú, en un momento de la Historia en el que América Latina aparece como la esperanza del mundo por sus riquezas de alimentos y sus reservas de agua. Los expertos afirman que dentro de 20 años el 60% de los alimentos de todo el mundo será cultivado en esta región. Lo positivo es que tanto la presidenta Rousseff como el ex-mandatario Lula y buena parte de los intelectuales de la oposición liberal tienen una conciencia clara de que Brasil nunca sería lo que es y lo que aún podrá representar a escala mundial, desgarrado de sus raíces continentales. 

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Canadá y Chile renuevan sus estrechos vínculos económicos

Sebastián Piñera + Stephen HarperCanadá y Chile renovaron estrechos vínculos políticos y económicos tras la reunión en Ottawa del primer ministro canadiense, Harper, y el presidente chileno, Piñera, que concluyó con acuerdos económicos, de seguridad y educación. Tras la reunión de trabajo entre Harper y Piñera, los 2 países anunciaron su intención de profundizar su relación económica mediante impulso a la liberalización del comercio bilateral, cooperación en energía y recursos mineros, programas de educación y movilidad juvenil, así como cooperación en materia de seguridad. Los 2 países firmaron en 1997 tratado libre comercio que ha permitido la multiplicación de los intercambios comerciales. Las exportaciones chilenas hacia Canadá han aumentado promedio 19%, hasta alcanzar en 2012 los 1.268 millones de dólares, mientras que las exportaciones canadienses al país sudamericano fueron de 965 millones, según las cifras del Banco Central de Chile. Al mismo tiempo, desde que se firmó el TLC, las inversiones canadienses en Chile han crecido 77%, en 2012 se situaron en más de 15.000 millones de dólares, lo que convierten a Canadá en el primer inversor extranjero en el país. Piñera se refirió a ese aumento durante la rueda de prensa con Harper tras la reunión, aunque las preguntas dominaron los asuntos locales. El presidente chileno intentó tranquilizar a los inversores canadienses, con los que se reunirá hoy en Toronto, sobre los problemas legales que el principal productor de oro del mundo, canadiense Barrick Gold, tiene en Chile con su proyecto Pascua-Lama. “Canadá es uno de los tres más importantes inversores extranjeros en Chile. Durante la última década se ha convertido en el primero. Por tanto me gustaría iniciar este comentario diciendo que las inversiones canadienses son bienvenidas en Chile”. Pero también dejo claro que esa minera debe cumplir con todas las normativas medioambientales para seguir con su proyecto, paralizado por las autoridades chilenas. “Todos los inversores canadienses pueden estar seguros que en Chile tenemos un sistema democrático y el imperio de la ley es quien decidirá y tomará la decisión sobre esta inversión”. Sebastián Piñera dijo que espera que dado el acuerdo alcanzado con la compañía ese proyecto continúe cumpliendo la legislación, procedimientos y estándares medioambientales. (Ottawa, Canada – 31/05/2013)

UNASUR se propone establecer una estrategia para el aprovechamiento conjunto de los recursos naturales

Caracas - VenezuelaConferencia de la Unión de Naciones Suramericanas sobre los Recursos Naturales y Desarrollo Integral de la Región cerró ayer jueves en Caracas tras 3 días de mesas de trabajo, con la conclusión que es necesario establecer una estrategia y plan de aprovechamiento conjunto de inmensos recursos naturales de la región, como vía para garantizar el bienestar de sus pueblos. Esta idea fue resaltada por el secretario general del bloque, el venezolano Alí Rodríguez Araque, durante el acto de clausura, en que destacó que esa gran política común debe contener un pensamiento económico, en cuya elaboración hay que trabajar, “reivindicar el valor de los recursos naturales como categoría económica fundamental, junto al capital y al trabajo”. Implica rescatar y proteger derechos de los dueños de los recursos naturales, es decir, la Nación; participar en su explotación y establecer contribuciones que debe recibir por dar acceso a los mismos, por rendimientos que genere el negocio e impuestos por actividades vinculadas. “La región cuenta con recursos materiales más que suficientes para satisfacer sus necesidades y resolver requerimientos de otros países fuera de la región”, aseveró Alí Rodríguez Araque ante representantes de los 12 países miembros, embajadores y demás expertos que participaron en las mesas de discusión. De acuerdo con datos del bloque regional, bajo la superficie de los 12 países UNASUR se encuentra 20% de las reservas mundiales probadas petróleo, así como cantidades grandiosas de minerales como litio, plata, cobre, estaño, hierro y bauxita. Además, reúne un tercio del agua dulce del planeta y 12% de la superficie cultivable. Avanzar ese aprovechamiento común requiere debate, abordar aspectos concretos, planes conjuntos para aprender en la práctica, admitió el secretario general. Esto abarca el diseño de programas integrales que aborden toda la cadena: desde extracción del recurso, su transformación e industrialización hasta el transporte a mercados finales. Cuenta pendiente: industrialización. Rodríguez Araque llamó la atención sobre el hecho de que en el intercambio intraregional, los productos transformados, con valor agregado, superan a las materias primas, mientras que intercambio comercial con países fuera de la región pasa lo contrario. “Hay que trazar políticas correctivas”. “Hay un proceso de ‘reprimarización’ de la economía”, y apuntó que esto es peligroso porque puede conducir a una especie recolonización. Para lograr esta meta, es necesario vasto desarrollo científico y tecnológico. Ya la Comisión Económica para América Latina y el Caribe lo señaló este martes en la misma Conferencia: la respuesta para sostener crecimiento económico de la región es diversificar su estructura de producción. Ideas planteadas durante esta Conferencia, con más de 40 intelectuales e investigadores, serán vaciadas en un informe, a los efectos de presentarlo a los jefes de Estado en la cumbre prevista para agosto próximo en Lima. La discusión sobre este tema no se detendrá. Por ello, la Secretaría General propondrá un conjunto de eventos a realizarse en el transcurso de un año, sujetos a estudios de factibilidad, entre ellos: recursos hídricos y manejo integral de cuencas, en Bolivia; sobre bosques y biodiversidad, Brasil; de ciencia, tecnología e innovación, Venezuela; reunión institutos que se ocupan del levantamiento y registro geológico, Ecuador; sobre defensa regional y recursos naturales, Argentina. (Agencia AVN, Venezuela – 31/05/2013)

Reframing the Debate: NOT THAT MOST AMERICANS HAVE BEEN LIVING BEYOND OUR MEANS, BUT OUR MEANS HAVEN’T KEPT UP BECAUSE OF WIDENING INEQUALITY

ChaosEven as the economy slowly recovers from worst downturn since Great Depression, government-haters and deficit-hawks are sticking to their same story: Americans have lived beyond their means and must now learn to live within them. The reality is quite different: The means of most Americans haven’t kept up with what the economy could and should provide. The economy is twice as large as it was three decades ago, and yet the typical American is earning about the same, adjusted for inflation. All the gains have been going to the top. The notion that we can’t afford to invest in the education of our young, or rebuild our crumbling infrastructure, continue to provide Social Security and Medicare, Medicaid, or expand health insurance is absurd. If the median wage had kept up with the overall economy, it would be over $90.000 today, and tax revenues would be more than adequate to cover all our needs. If the wealthy were paying the same marginal tax rate they were paying up to 1981, tax revenues would be far more. Get it? The problem isn’t that most Americans have been living too well. Problem is we haven’t been living nearly as well as our growing economy should have allowed us to live. Widening inequality is the culprit. If President Obama is looking for a central theme for his second term, this is it. (source: Robert Reich – 30/05/2013)

Link: http://robertreich.org/

Syria and the Middle East: our greatest miscalculation since the rise of fascism

Bashar al-AssadThere could no more dreadful idea than to pour more armaments into sectarian war now consuming Syria. Yet that is precisely what Britain’s coalition government wants to do. The foreign secretary, William Hague, seemed on Monday to parody his hero Pitt the Younger by demanding “How long must we go on allowing … ?” and “what we want to see is”. Who is this we? But even Pitt would never be so stupid as to declare war on Syria, which is only morally sound outcome of William Hague’s rhetorical mission creep. For two years the pundits have proclaimed the lasting imminent fall of Syria’s President Bashar al-Assad. High on Arab spring, they declared he would fall from logic of history. Or he would fall because the western sanctions would bring him down. Or he would fall because the media, as in the novel “Scoop”, were with the rebels and had decided they would win. Assad has not fallen. Still there, locked in the lethal Muslim schism that resurfaced with the demise of the region’s secularist dictators. These have now almost all gone: the shah in Iran, Najibullah in Afghanistan, Saddam in Iraq, Mubarak in Egypt, Gaddafi in Libya. They had faults in abundance, but they succeeded in suppressing religious discord, instilling rudimentary tolerance and keeping region mostly in order. This was in the west’s interest, rulers, like those in the Gulf, were supported accordingly. Turning turtle and abetting their downfall may yet prove most disastrous miscalculation of the western diplomacy since the rise of fascism. Prior to the Iraq war, Saddam persecuted the Shias, but their shrines were safe and intermarriage was common. After the war, Sunni and Shia are torn asunder, with a death toll of ghastly proportions. A similar agony may soon be visited on the Afghans. Libya’s Tripoli is more unstable now the west has toppled Gaddafi, its fundamentalist guerrillas spreading mayhem south across Sahara to Algeria, Mali and Nigeria. These upheavals might have occurred without western intervention. Revolutions in Tunisia and Egypt were largely self-starting. Islamist parties often came to power, because they offered an alternative discipline to existing regimes. But the west’s sudden zest for “wars of choice”, its meddling in the politics of Pakistan and its sabre-rattling in Iran have created a cause on to which the neoconservative Islamism could fasten. Al-Qaida was in 2000 a tiny group of fanatics. But America and Britain have portrayed it as an all-powerful enemy, apparently lurking in support of every anti-secularist rebellion. Cameron calls it “an existential terrorist threat… to inflict the biggest possible amount of damage to our interests, way of life”. Yet stabbings and bombings do not constitute an “existential threat”. UK is a stronger culture than Cameron appears to believe. There is no threat to its existence, while the chief damage being done to its way of life comes from the incompetence of its government. Syria is certainly a claim on world’s humanitarian resources, to be honoured by supporting the refugee camps and aid agencies active in the area. Assad’s suppression of a revolt has been appallingly brutal, but he was Britain’s friend, as was Saddam, long after his regime began its brutality. That is how the things are in this part of the world. The west cannot stop them. To conclude “we cannot allow this to happen” assumes a potency over other people’s affairs that “we” do not possess (…..)

Link: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2013/may/28/syria-greatest-miscalculation-fascism

Meet the two-world hypothesis and its havoc

Demolition ManThe sewing machine was the smartphone of the nineteenth century. Just skim through the promotional materials of the leading sewing-machine manufacturers of that distant era and you will notice many similarities with our own lofty, dizzy discourse. The catalog from Willcox & Gibbs, the Apple of its day, 1864, includes glowing testimonials from a number of reverends thrilled by the civilizing powers of the new machine. One calls it a “Christian institution”; another celebrates its usefulness in his missionary efforts in Syria; third, after praising it as “honest machine,” expresses his hope that “every man and woman who owns one will take pattern from it, in principle and duty.” The brochure from Singer in 1880, modestly titled “Genius Rewarded: or, the Story of the Sewing Machine”, takes such rhetoric even further, presenting the sewing machine as the ultimate platform for spreading American culture. The machine’s appeal is universal and its impact is revolutionary. Even its marketing is pure poetry: “On every sea are floating the Singer Machines; along every road pressed by the foot of civilized man this tireless ally of the world’s great sisterhood is going upon its errand of helpfulness. Its cheering tune is understood no less by the sturdy German matron than by the slender Japanese maiden; it sings as intelligibly to the flaxen-haired Russian peasant girl as to dark-eyed Mexican Señorita. It needs no interpreter, whether it sings amidst the snows of Canada or upon the pampas of Paraguay; Hindoo mother and the Chicago maiden are to-night making the self-same stitch; the untiring feet of Ireland’s fair-skinned Nora are driving the same treadle with the tiny understandings of China’s tawny daughter; thus American machines, American brains, and American money are bringing the women of the whole world into one universal kinship and sisterhood”. “American Machines, American Brains, and American Money” would make a fine subtitle for The New Digital Age, the breathless new book by Eric Schmidt, Google’s executive chairman, and Jared Cohen, the director of Google Ideas, an institutional oddity known as a think/do-tank. Schmidt & Cohen are full of same aspirations, globalism, humanitarianism, cosmopolitanism, that informed Singer brochure. Alas, they are not as keen on poetry. Book’s language is a weird mixture of the deadpan optimism of Soviet propaganda (“More Innovation, More Opportunity” is the subtitle of a typical sub-chapter) and the faux cosmopolitanism of The Economist (are you familiar with shanzhai, sakoku, or gacaca?). There is a thesis of sorts in Schmidt and Cohen’s book. It is that, while the “end of history” is still imminent, we need first to get fully interconnected, preferably with smartphones. “Best thing anyone can do to improve quality of life around the world is to drive connectivity and technological opportunity.” Digitization is like a nicer, a friendlier version of privatization: as the authors remind us, “when given access, people will do the rest”. “The rest,” presumably, means becoming a secular, Westernized, democratically minded. Of course, more entrepreneurial: learning how to disrupt, to innovate, to strategize. (If you ever wondered what gospel of modernization theory sounds like translated into Siliconese, this book is for you.) Connectivity, it seems, can cure all of modernity’s problems (…..) Great beacon of hope, described as “America’s Chief Contribution to Civilization” in Singer’s catalog from 1915, did not achieve its cosmopolitan mission. (How little has changed: a few years ago, one of Twitter’s co-founders described his company as “triumph of humanity.”) In 1989 Singer company, in deeply humiliating surrender to the forces of globalization, was sold off to a company owned by Shanghai-born Canadian that went bankrupt decade later. American machines, American brains, American money were no longer American. A day Google, too, will fall. Good news is that, thanks in part to this superficial, megalomaniacal book, company’s mammoth intellectual ambitions will be a preserved for posterity to study in a cautionary way. Virtual world of Google’s imagination might not be real, but the glib arrogance of its executives definitely is.

Link: http://www.newrepublic.com/article/113272/eric-schmidt-and-jared-cohenthe-new-digital-ages-futurist-schlock

Un Nuevo Ciclo Político Europeo

1914 - 2014(…..) 2014 es un año clave. Es el fin de un ciclo político y debiera ser el comienzo de otro. Habrá un nuevo Gobierno alemán, se votará para elegir nuevo Parlamento Europeo y a fines de ese año tendremos una nueva Comisión. Es ahí donde debemos poner todos nuestros esfuerzos, empezar a movilizar desde ya a los ciudadanos, a nivel nacional como europeo. El resultado de elecciones europeas puede plantear una enorme paradoja. Justo cuando más poder tiene Parlamento Europeo, como consecuencia del Tratado de Lisboa, más grande es el riesgo que se condene a la irrelevancia. Si como resultado de las elecciones se configura Parlamento fragmentado, reflejo del estado de ánimo de las sociedades en los Estados miembros, además de poco representativo por baja participación electoral; la parálisis, la desafección y la inoperancia están garantizadas. Todas las soluciones deben pasar necesariamente por Europa. Así pues, no hay que tener miedo a ceder soberanía para llegar a la unión política mediante el proceso de creación de un sentimiento ciudadano. Debemos aprovechar este nuevo ciclo político para corregir diseño institucional europeo, dotarlo de una mayor legitimidad democrática, responder con más integración al euroescepticismo y al intergubernamentalismo. Frente a ambos, es importante recuperar el eje París-Berlín como motor del método comunitario. Necesitamos presupuesto europeo que sea suficiente para responder las expectativas, estar a la altura de retos que tenemos por delante. Resolver estas cuestiones es tan importante como resolver los problemas económicos. Por eso creo que es la hora de recuperar la política como acción transformadora. Las instituciones se legitiman por su acción eficaz, la Unión Europea (UE) debe volver al lugar que le corresponde, para defender los intereses comunes frente a los intereses nacionales. El Parlamento Europeo (PE) debe ejercer el poder que le corresponde, ser el lugar donde la ciudadanía se sienta representada. Kemal Dervis, vicepresidente de Brookings Institution, lo ha expresado recientemente: “Si se permite que los tecnócratas determinen las políticas a largo plazo y establezcan objetivos que no pueden ser controlados por mayorías democráticas, la democracia en sí misma está en serio peligro”. 2014 se cumplen 100 años del comienzo de la I Guerra Mundial. Desde entonces hasta hoy, Europa ha pasado por lo peor y por lo mejor de su historia. No olvidemos la enorme carga simbólica que tiene esta fecha para entender lo mucho que hemos cambiado. La Unión Europea es uno de los grandes hitos políticos de la humanidad. Por eso, para salir de la dificilísima situación que nos encontramos, este momento requiere lo mejor de todos los europeos para trabajar con la convicción que nuestro futuro está inexorablemente ligado a una Unión más fuerte, más integrada y más capaz.

Link: http://elpais.com/elpais/2013/05/23/opinion/1369321828_595718.html