Apogeo y decadencia de Occidente

Mario Vargas Llosa(…..) Aunque no lo dice explícitamente, todo el contenido de Civilización: Occidente y el resto, deja entrever la idea de que el formidable progreso económico de China irá abriendo el camino a la democracia política, pues, sin la diversidad, la libre investigación científica y técnica y la permanente renovación de cuadros y equipos que ella estimula, su ágil crecimiento se estancaría, como ha ocurrido con los grandes imperios no occidentales del pasado, Niall Ferguson ofrece una apasionante síntesis de esa constante histórica, se desplomaría. Si eso ocurre, el liderazgo que la civilización occidental ha tenido por 5 siglos habrá terminado y en lo sucesivo serán China y un puñado de países asiáticos quienes asumirán el papel de naves insignias de la marcha del mundo del futuro. Críticas de Niall Ferguson al mundo occidental de nuestros días son muy válidas. El capitalismo se ha corrompido por la codicia desenfrenada de banqueros y élites económicas, cuya voracidad, como demuestra la crisis financiera actual, los ha llevado incluso operaciones suicidas, que atentaban contra fundamentos mismos del sistema. El hedonismo, hoy día valor incontestado, ha pasado a ser única religión respetada y practicada, pues las otras, sobre todo el cristianismo tanto en su variante católica como protestante, se encoge en toda Europa como una piel de zapa y cada vez ejerce menos influencia en la vida pública de sus naciones. Por eso la corrupción cunde como un azogue y se infiltra en todas sus instituciones. El apoliticismo, la frivolidad, el cinismo, reinan por doquier en un mundo en el que la vida espiritual y los valores éticos conciernen sólo a minorías insignificantes. Todo esto tal vez sea cierto, pero en el libro de Niall Ferguson hay una ausencia que, me parece, contrarrestaría mucho su elegante pesimismo. Me refiero al espíritu crítico, que, en mi opinión, es el rasgo distintivo principal de la cultura occidental, única que, a lo largo de su historia, ha tenido en su seno acaso tantos detractores e impugnadores como valedores, entre aquellos, buen número de sus pensadores y artistas más lúcidos y creativos. Gracias a esta capacidad de despellejarse a sí misma de manera continua e implacable, la cultura occidental ha sido capaz de renovarse sin tregua, corregirse a sí misma cada vez que los errores y taras crecidos en su seno amenazaban con hundirla. A diferencia de los persas, los otomanos, chinos, que, como muestra Ferguson, pese a haber alcanzado unas altísimas cuotas de progreso y poderío, entraron en una decadencia irremediable por su ensimismamiento e impermeabilidad a la crítica, Occidente, mejor dicho aún, los espacios de libertad que su cultura permitía, tuvo siempre, en sus filósofos, poetas, en sus científicos y, desde luego, en sus políticos, a feroces impugnadores de sus leyes y de sus instituciones, de sus creencias y sus modas. Y esta contradicción permanente, en vez de debilitarla, ha sido el arma secreta que permitía ganar las batallas que parecían ya perdidas. ¿Ha desaparecido el espíritu crítico en la tan frívola y desbaratada cultura occidental de nuestros días? Yo terminé de leer el libro de Niall Ferguson el mismo día en que fui al cine, aquí en New York City, a ver la película Zero Dark Thirty, de Kathryn Bigelow, extraordinaria obra maestra que narra con minuciosa precisión y gran talento artístico la búsqueda, localización y ejecución de Bin Laden por la CIA. Todo está allí: las torturas terribles a los terroristas para arrancarles una confesión; intrigas, estupideces y pequeñez mental de muchos funcionarios del gobierno; y también, claro, la valentía y el idealismo con que otros, pese a los obstáculos burocráticos, llevaron a cabo esa tarea. Al terminar este film genial, atrozmente autocrítico, los neoyorquinos que repletaban la sala se pusieron de pie, y aplaudieron a rabiar; a mi lado, había algunos espectadores que lloraban. Allí mismo pensé que Ferguson se equivocaba, que la cultura occidental tiene todavía fuelle para mucho rato.

Link: http://elpais.com/elpais/2013/01/10/opinion/1357832274_367312.html

Acerca de ignaciocovelo
Consultor Internacional

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: