Bolivia: entre la Comunidad Andina y Mercosur

BOLIVIA(…..) Pero, ¿por qué la prisa ahora en adherirse al Mercado Común del Sur (MERCOSUR)? Unas razones serían políticas y otras económicas. En el plano político, Morales debe creer que sus intereses estarán mejor protegidos en el gran bloque mersosureño dominado por Brasil. No se fía de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), pendiente de sus vaivenes y las conveniencias de sus socios con respecto a los arreglos con Europa y expectativas presentadas por la Alianza del Pacifico, a la que apuestan todos los ribereños (excepto Ecuador). En plano comercial, Bolivia planearía equilibrar relativa debilidad industrial al sublimar su vínculo con MERCOSUR hacia el que existentes relaciones de exportación aparecerían más hondas que con la CAN. Sus socios potentes (Brasil, Argentina y Venezuela) creerían que la ampliación les daría mayor fuerza en sus eternas negociaciones con la UE. Este complicado escenario revela que la hegemonía de Brasil se nota en los diversos movimientos de los países con los que tiene fronteras. Una ampliación progresiva (Ecuador sería el siguiente) de MERCOSUR dejaría para UNASUR el papel residual de foro negociación y consulta política y diplomática (por otra parte, efectiva). Este esquema inspirado por el Brasil cumpliría las ambiciones de Lula da Silva y Dilma Rousseff (y antecesores) y se limitaría a esa función, mientras el frente económico se canalizaría parcialmente a través de MERCOSUR y sobre todo independientemente mediante acuerdos con Estados Unidos, la UE y globales. La verdadera integración regional no ha sido nunca una prioridad de Brasilia, sea quien sea inquilino del Palacio de la Alborada y quiénes ocupen escritorios de Itamaraty. Mientras tanto, UE habría aprendido definitivamente las limitaciones de su estrategia de promocionar la integración regional en América para negociar sólidos acuerdos con sub-bloques, a los que ha estado subvencionando durante décadas, en parte para sublimar las excelencias de su propio modelo de integración. A la vista de los fracasos, Bruselas ha optado por la vía bilateral. Acuerdos en marcha con Colombia y Bolivia, la firma del compromiso con Centroamérica, además de la estrategia más ambiciosa con Brasil son ejemplos. Con este escenario, UE dialogará en Santiago de Chile el 26-27 de enero en el marco de la cumbre inter-continental. Allí se verá cuál es el papel de la CELAC, otra incógnita. Se esperará una respuesta acerca de la naturaleza verdadera de la integración regional. De momento, los augurios para que América Latina hable con un teléfono unitario (como se le exigió a la UE, en la expresión erróneamente atribuida a Kissinger) no son positivos. Siempre resonará una voz en (impecable) “portuñol”. Por otra parte, la UE tampoco no está para exigencias en cuanto a unión de criterios y propósitos.

Link: http://blogs.elpais.com/atlantis/2012/12/bolivia-entre-la-comunidad-andina-y-mercosur.html

Acerca de ignaciocovelo
Consultor Internacional

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