China disputa los cielos a Boeing y a Airbus

Imagínese que su país tiene 1.300 millones de habitantes, que el tráfico aéreo aumenta a tal ritmo que las previsiones apuntan a que necesitará comprar unos 5.000 aviones en las próximas 2 décadas y que cuenta con un gran músculo financiero. Ahora, tenga en cuenta que el mercado mundial de reactores comerciales está dominado por el duopolio Airbus-Boeing. Ante este escenario, ¿qué debería hacer su Gobierno? “Desarrollar aviones propios”. Pues esto mismo es lo que está haciendo China, que en 2008 creó COMAC (Comercial Aircraft Corporation of China) en Shanghái con la orden expresa de romper binomio europeo-estadounidense, que se reparte en solitario el mercado mundial de grandes aparatos comerciales para frustración de las aerolíneas, que, además, se quejan recientemente de los retrasos en el desarrollo y entrega de nuevos modelos por parte de los 2 fabricantes. Entre los inversores de Comac, están la Comisión de Supervisión y la Administración de los Activos del Estado (Sasac), Aviation Industry Corporation of China (Avic), principal compañía estatal en fabricación aviones militares y pequeños aparatos comerciales, China Aluminum Corporation (Chinalco) y Sinochem. Comac tiene ambición, y se está moviendo rápido, con un objetivo declarado “fabricar de forma independiente grandes aviones de pasajeros que sean seguros, económicos, cómodos y respetuosos con el medio ambiente (…), unos grandes aviones de pasajeros que cruzarán pronto los cielos azules”, según señala en su página web. Para 2020, quiere haberse convertido en el tercer actor global de la industria aeronáutica comercial. Para ello, cuenta con varios medios financieros, gracias apoyo total del Gobierno, bancos estatales y las aerolíneas locales, que ya han realizado numerosos pedidos de sus 2 aviones en desarrollo, ARJ21 (78-90 asientos) y C919 (156-168 asientos). Comac tiene el vuelo bien trazado. La primera etapa ha sido diseño del ARJ21 (siglas en inglés de Reactor Regional Avanzado para el siglo XXI), destinado a competir con Bombardier y Embraer. Cuenta con 240 pedidos, según prensa china. Luego vendrá el C919, para hacer frente a populares Airbus A320 y Boeing B737. Solo después del éxito de estos pasaría a aviones de pasillo doble. “En la próxima década, sector aviación mantendrá fuerte crecimiento en China. Se desarrollarán aún más vuelos entre ciudades de 1 a 1,5 horas de duración a partir de núcleos como Pekín, Shanghai o Guangzhou. Incrementará demanda aviones regionales y de cabina estrecha de forma significativa”, dice Shuman Zhang, director ventas para Asia de Corena, suministrador programas de gestión de documentación técnica para el ARJ21. Para lograr su objetivo, Comac ha sellado una serie de alianzas con compañías extranjeras. En marzo de 2011, se asoció con Bombardier, que fabrica aviones desde 1986, para colaborar en el C919 y otros proyectos. El constructor canadiense gana peso así frente a gigantes Airbus y Boeing y logra acceso al pujante mercado chino. Comac, por su parte, se hace con la experiencia y capacidad de integración de Bombardier, y la credibilidad tan necesaria en esta industria. Porque uno de sus principales retos será demostrar que sus aviones son seguros (…..)

Link: http://economia.elpais.com/economia/2012/08/21/actualidad/1345576140_551060.html

Acerca de ignaciocovelo
Consultor Internacional

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