Venezuela invita a México a invertir en el Orinoco

Gobierno de Venezuela invitó formalmente a México a invertir en la Faja del Orinoco, la reserva de hidrocarburos más importante del mundo, anunció el canciller Nicolás Maduro tras reunirse con Patricia Espinosa. “Nuestra delegación ha invitado oficialmente al Gobierno mexicano y sus empresas a participar en calidad de inversionistas en la Faja petrolífera del Orinoco”, afirmó el funcionario en una declaración a los medios de comunicación en la capital mexicana. La Faja del Orinoco, un área de 55.314 km² situada en el este de Venezuela, es el mayor depósito de crudo del mundo, con unas reservas certificadas de unos 220.000 millones de barriles. Sin embargo, el crudo extraído es pesado y extrapesado, lo cual requiere altos niveles de inversiones y logística extranjera para su extracción y refinación antes de ser comercializado. Empresas como la francesa Total, la española Repsol o la estadounidense Chevron operan en la faja como socios minoritarios de la estatal PDVSA. En México, toda la industria petrolífera está controlada por la estatal Pemex, que no desarrolla hasta ahora operaciones de exploración y explotación en el extranjero. Los funcionarios pactaron continuar los diálogos para resolver problemas que afrontan empresas mexicanas en Venezuela, como el caso de la cementera Cemex, a la que expropiaron sus activos en 2008. (Fuente: Diario Hoy, Ecuador – 29/09/2011)

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La Carta Secreta de Trichet a Berlusconi

La decisión del Banco Central Europeo de reactivar a principios de agosto su programa de compra de bonos para ayudar a los países del euro bajo presión tuvo y tiene un coste financiero para las arcas del instituto emisor, y un precio político para el Gobierno italiano de Silvio Berlusconi, que tuvo que modificar sus planes sobre la marcha para reducir el déficit. El organismo presidido por Jean Claude Trichet envió tres días antes de volver a sacar la chequera, una carta al Ejecutivo de Roma, reclamándole “medidas urgentes” para reforzar su compromiso con la sostenibilidad fiscal. Según la misiva, que hoy publica de forma íntegra el diario italiano Corriere della Sera, esta vuelta de tuerca a ajustes y reformas planteadas por Italia, entre las que destaca la exigencia de reformar la Constitución para introducir una norma automática contra el déficit similar a la que se aprobó en el Parlamento español, era “esencial para restaurar la confianza de los inversores”. Este paso resultaba imprescindible para que el BCE acudiese en auxilio del país transalpino, que en agosto pasó a ser el país del euro con más posibilidades de ser el siguiente rescatado. Y también en ayuda de España, que aunque cedió su puesto en el centro de la diana a Italia, seguía sufriendo la presión en contra de su deuda. De hecho, el instituto emisor también envió una carta similar al Gobierno español, según fuentes del BCE, aunque el Ejecutivo ha eludido hablar de ello y su contenido sigue siendo desconocido (…..)

Link: http://www.elpais.com/

La lettera ORIGINALE IN INGLESE: http://www.corriere.it/economia/11_settembre_29/trichet_draghi_inglese_304a5f1e-ea59-11e0-ae06-4da866778017.shtml

An African Future: beyond the culture of dependency

At the gathering of the Group of 20 in London on 2 April 2009, the world’s largest economies reiterated their commitment to helping Africa in the midst of the global financial crisis. As a result of the meeting, between $30 and $50 billion in additional grants and loans will be available to African nations through the World Bank and the International Monetary Fund. While I welcome the news that the world financial crisis hasn’t pushed Africa off the global agenda, I cannot help but worry whether this latest tranche of funds will be used effectively by recipient governments, or if these resources will truly improve the lives of most Africans. Here’s why. Almost half the population of sub-Saharan Africa lives on less than $1 per day. But while this poverty is at the root of many of the pressing problems Africa faces, so is the powerlessness of the poor. During the course of the last forty to fifty years, most Africans, in large measure because of their leaders’ attitudes and policies, have come to believe that they cannot act on their own behalf. Self-determination and personal and collective uplift, values embraced by the great majority of Africans in the period just after independence, have been eroded. Disempowerment – whether defined in terms of a lack of self-confidence, apathy, fear, or an inability to take charge of one’s own life – is perhaps the most unrecognised problem in Africa today. To the disempowered, it seems much easier or even more acceptable to leave one’s life in the hands of third parties (governments, aid agencies, and God) than to try to alleviate one’s circumstances through one’s own effort. This “syndrome” is a problem that affects far more than Africans, and far more than the poor. Nevertheless, I have found it to be as substantial a bottleneck to development in Africa as inadequate infrastructure or bad governance, and it has added an extra weight to the work of those who want to enable individuals and communities to better their circumstances (…..)

Link: http://www.opendemocracy.net/article/an-african-future-beyond-the-culture-of-dependency

El Estado palestino

La pugna por la tierra que israelitas y palestinos han ocupado desde hace 4.000 años, se remonta a la época en que Abraham, siguiendo el mandato de su Señor, trasladó a su familia y a su pueblo desde Mesopotamia a las comarcas de Canaán; esa fue siempre, para los hombres de Israel, la tierra prometida. Pero fue también el suelo en que, desde siempre, habían habitado los ocupantes originarios de esos lares; filisteos, moabitas, amalecitas, amonitas, etc. (Fuente: Enrique Valle Andrade – Diario Hoy, Ecuador – 28/09/2011)

Desde esos tiempos, la pugna sin fin no ha terminado y quién sabe si terminará algún día. A través de los siglos, unos y otros fueron desarraigados u ocupados por invasores babilonios, macedonios, seléucidas, romanos, cruzados, turcos, etc; pero siempre regresaron y resistieron, pues nunca dejaron de considerarla como suya propia. El siglo XX volvió a enfrentarlos cuando, después de la Segunda Guerra Mundial, los israelitas decidieron regresar a morar en la que siempre consideraron su patria y la que, casi 20 siglos atrás, habían abandonado en una dolorosa y larga diáspora que los diseminó por el mundo. La viejas guerras renacieron en 1948, cuando, al amparo de las potencias de occidente y nutrido de los sobrevivientes del Holocausto nazi, nació el Estado judío; Estado cuya existencia, desde el primer día, impugnaron siempre a sangre y fuego los palestinos y sus vecinos árabes, y que, también a sangre y fuego, defendió el pueblo de Moisés. En 1967, nuevamente, la guerra bañó de sangre el suelo disputado; esa vez, Israel, más organizado y fortalecido que sus oponentes, logró derrotar a la confederación árabe que apoyó a los palestinos e imponer nuevas fronteras, así como ocupar totalmente Jerusalén, la ciudad sagrada de ambos pueblos. Más tarde, en 1973, los árabes estuvieron a punto de tomar el definitivo desquite y vencer a los judíos, pero la ayuda de Henry Kissinger, presionando al Pentágono, les repuso armas y vituallas para ayudarlos a impedir su derrota.

Desde ese día, Israel se fue consolidando definitivamente con un inmenso poderío militar, pero también fue consolidándose gradualmente la organización del pueblo palestino, hasta exigir en la actualidad que el mundo reconozca su rango estatal. Esa es la situación que se presenta hoy, cuando el representante de la comunidad palestina presenta ante la ONU su demanda para ser reconocida como Estado, pretensión que es mirada con simpatía por gran número de países. Pero hay un grave inconveniente que coloca no solo a los seculares adversarios sino al resto del mundo ante un callejón sin salida: los palestinos quieren regresar a los límites de antes de la guerra de 1967, algo que Israel no aceptará jamás. Lo afirmó alguna vez Golda Meir en una entrevista que le hizo Oriana Fallacci: “Nunca renunciaremos a Jerusalén…. Nunca volveremos a las antiguas fronteras porque tenemos que asegurar nuestra defensa y nuestra supervivencia”. Esos son los hechos. La pugna por la tierra prometida parece que no terminará jamás.