Qatar Interested in EADS Investment

With German automaker Daimler looking to sell its shares in the European aerospace company EADS, a stake of 7.5% is now likely to be bought up by Qatar. Such a sale would mean a significant loss of German control in the company, which Berlin had previously said it wanted to avoid. Government officials from the Arab emirate met the week before last for their first negotiations on the matter with Economy Minister Phillip Rösler, who contrary to Berlin’s former position, reportedly has no objection to having shares held abroad. Some months ago Daimler, the company’s biggest German shareholder, announced plans to get out of the risky aerospace industry and sell its 22.5% holding in EADS, which is a joint project between the Germans and the French, with limited participation by Spain. At the time Daimler said it hoped for a quick sell of the shares, 15 percent of which it holds directly, and 7.5 percent of which it has parked in banks. The situation created a conundrum in Berlin, where officials feared they would either be forced to make the unpopular decision to invest or risk selling to the French. Berlin had hoped to keep the investment within Germany, fearing an upset in the delicate balance of power between the two countries. With its most recent annual turnover at some €45.8 billion ($62.3 billion), the company known worldwide for its Airbus planes, helicopters, satellites and military aircraft is hugely important on an industrial-political level for both countries. But until now, no suitable German buyers could be found, leading to speculation that Berlin could be forced to invest in the group after all. But now, according to SPIEGEL sources, Qatar officials are interested in a 7.5% stake in EADS. The information comes after Daimler CEO Dieter Zetsche mentioned last week that there had been progress in the search for an EADS solution. The chancellery had floated the idea of possible government intervention through the government-owned KfW development bank if necessary, but the Economy Ministry is reportedly against such measures. Rösler, the leader of the FDP, Angela Merkel’s junior coalition partner, would rather find a financial investor, even if that means looking outside Germany. (source: Der Spiegel – 19/09/2011)

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Francia: el impuesto a las finanzas tan temido

Si los gobiernos pudieron encontrar billones de dólares para salvar al sistema financiero global en 2009, ¿¿ por qué no pueden hacer lo mismo para erradicar la extrema pobreza ??, se preguntaron los impulsores del impuesto a las transacciones financieras en Francia. El reclamo se enmarca en el debate que mantienen los legisladores sobre la introducción de un gravamen, para ayudar a financiar el desarrollo local y extranjero. (Fuente: Agencia IPS – 19/09/2011) 

“Si fuimos solidarios con el sistema financiero, no puedo creer que no podamos encontrar los medios para reunir el dinero suficiente para luchar contra la extrema pobreza”, señaló Arielle de Rothschild, banquera y presidenta de la organización humanitaria CARE France. “Las restricciones presupuestarias en Europa y Estados Unidos probablemente dificulten la búsqueda de fondos para los países pobres, que enfrentan una situación muy difícil, como vemos en partes de África o Haití”, dijo a IPS. “La principal solidaridad debe ser la de salvar vidas”. La Organización de las NU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) realizó esta semana una conferencia sobre “Impuesto a las transacciones financieras para un mundo más justo: aquí y ahora”.

El encuentro reunió a funcionarios de gobierno y miembros de organizaciones no gubernamentales para debatir atención sobre la necesidad de crear una forma innovadora de recaudar fondos para la asistencia al desarrollo. Los ministros de Finanzas François Baroin, de Francia, y Wolfgang Schaueble, de Alemania, expresaron en una carta enviada a la Comisión Europea la semana pasada su apoyo al impuesto a las transacciones financieras (ITF). El gobierno francés se mostró a favor de ese tipo de mecanismo y el parlamento adoptó en junio una resolución que llama a implementar el ITF. Las autoridades tienen la esperanza que la medida obtenga el apoyo de otros países del G20. El Grupo, que reúne a países ricos y a las grandes economías emergentes, se encontrarán en el balneario de Cannes, en el sur de Francia, en noviembre. “Tenemos que sumar, se trata de justicia y solidaridad”, señaló la ministra de Ecología, Desarrollo sustentable, Transporte y Vivienda, Nathalie Kosciusko-Morizet. “Las finanzas innovadoras le dan sentido y credibilidad a la política”, dijo a IPS. “Sabemos que necesitamos dinero para que Norte y Sur se desarrollen en común. Es un gran problema de credibilidad no saber cómo reunir fondos en un contexto en que no hay más presupuesto”. Con el ITF, Francia puede ganar unos 16.500 millones de dólares, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). En Europa se pueden reunir más de 55.000 millones de dólares y si todos los países del G20 lo aplicaran, el monto ascendería a más de 358.000 millones, calculó el organismo. ITF y otras formas de financiación para el desarrollo deben concentrar la atención de la reunión de Cannes, sostuvo Francia, que detenta la presidencia rotativa del G8 y G20. “Definitivamente formará parte de la agenda”, dijo a IPS el ministro de Cooperación, Henri de Raincourt. “El gobierno y los parlamentarios franceses están totalmente de acuerdo en encontrar formas innovadoras de financiación y están dispuestos a considerar que se debe lograr la contribución del sector financiero, uno de los que se beneficia de la globalización”, añadió.

Medidas como la del impuesto a los pasajes de avión ya dio resultados; el dinero se destina a la salud en países en desarrollo, indicaron algunos de los participantes de esta reunión. El “gravamen solidario” de la aviación dio fondos a Unitaid, iniciativa internacional para mejorar el tratamiento contra el sida, malaria (paludismo) y tuberculosis, principalmente en estados de bajos ingresos. Todavía no está claro qué porcentaje del ITF francés irá para la asistencia al desarrollo. Algunas organizaciones pretenden que se destine todo a ese fin, en tanto otras creen que eso sería inaceptable para ciertos sectores de la población. “Creo que la población apoya el impuesto”, dijo De Rothschild a IPS. “Pero como vivimos tiempos difíciles, algunos políticos pueden reclamar que se use para ayudar a los franceses”. “Estaría a favor de destinarlo a los países en desarrollo porque en los ricos todavía tenemos seguridad social. En el Cuerno de África, los niños que se mueren de hambre no la tienen”.”Creo que tenemos que encontrar otras formas de generar grandes cantidades de dinero para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Un impuesto a las transacciones financieras probablemente sea una forma de obtener fondos”, apuntó De Rothschild. El sector financiero, según Oxfam y otras organizaciones, siguen obteniendo ganancias mientras la crisis económica empujó a millones de personas a una profunda pobreza. Un impuesto de 0,5% a las transacciones como la venta de bonos y acciones, puede reunir unos 409.000 millones de dólares al año, según el Leading Group on Innovative Financing for Development, plataforma que reúne a 63 países, organizaciones internacionales y no gubernamentales. Hay 40 países que ya crearon un gravamen a las transacciones financieras, aunque el dinero recaudado se destina principalmente a usos locales, señaló la coalición. Detractores del ITF arguyen que puede dañar la economía, pero el presidente de la Autoridad de Mercados Financieros, Jean-Pierre Jouyet, descartó esa posibilidad. “Es un impuesto justificado”.”La riqueza financiera tiene una distribución desigual y hay que gravarla. No hay ningún riesgo de que eso vaya a dañar la economía”.”Es como si hace 40 años se hubiera dicho que un impuesto al consumo atentaba contra este”, explicó Jouyet. “En la actualidad, el IVA sigue siendo uno de los gravámenes más importantes”.”El impuesto a los pasajes aéreos generó el mismo temor, pero nunca hubo tantos viajes como hasta ahora. Estoy totalmente a favor de este gravamen. Tenemos los medios para crearlo”.

Los tres pasos que el FMI podría dar para impulsar la economía

Christine Lagarde, la nueva Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, tendrá una gran oportunidad para hacerse escuchar durante la reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales, que tendrá lugar esta semana en Washington. La pregunta que domina la agenda es cómo impedir que la economía mundial vuelva a caer en recesión. (Fuente: The Wall Street Journal – 19/09/2011)

Los Directores Gerentes del FMI tienden a ser cautos y a poner en práctica la voluntad de sus 187 países miembro, en especial los más poderosos. Lagarde, parece dispuesta a asumir más riesgos al pedir que Europa recapitalice sus bancos a pesar de la resistencia de los gobiernos de Francia y Alemania, que temen una reacción adversa de los electores a un nuevo paquete de rescate. Algunos pasos que el FMI podría dar:

Generar las condiciones para un nuevo estímulo. Se trataría de un cambio de parecer del FMI, que en los últimos dos años se ha dedicado a predicar que la reducción de los déficits fiscales debe ser la primera prioridad. Ahora, no obstante, las medidas de austeridad adoptadas están mermando el crecimiento. La economía británica se contrajo a finales del año pasado y hay dudas acerca de su recuperación luego de la recesión. Algunos economistas advierten que EE.UU. estará muy cerca de una contracción el próximo año si no renueva los recortes de impuestos y otras medidas de estímulo que vencen a finales de año. Aunque las crecientes cargas de deuda son un problema de largo plazo, Lagarde ya ha comenzado a señalar que los países necesitan reactivar el crecimiento y afrontar los déficits de largo plazo. “En muchos rincones” del mundo se implementaron medidas de austeridad “de una manera demasiado brusca”, sin dejar que el crecimiento tome impulso. Lagarde, ha tenido especial cuidado de no criticar directamente al Reino Unido, uno de los grandes accionistas del FMI. “El problema es que los europeos están muy divididos y en EE.UU. hay una gran división” entorno al estímulo, afirma Simon Johnson, economista del MIT y ex economista jefe del FMI. “Pero esas cosas incomodan al FMI”.

Presionar a Europa para que actúe en forma decisiva. Los mercados comienzan a apostar que los legisladores europeos no tendrán la voluntad para adoptar medidas enérgicas para aumentar el tamaño del fondo de rescate o al menos demostrar que los gobiernos cuentan con la artillería necesaria para impedir el colapso de sus bancos. “El tema principal es político e institucional”, dice Nicolas Véron, catedrático de Bruegel, un centro de estudios de Bruselas. “Este es el aspecto más difícil de la situación actual”. Europa necesita establecer una política fiscal estrechamente coordinada entre sus países, pese a las reservas de los electores europeos de que podría tratarse de algo parecido a unos Estados Unidos de Europa. Lagarde, ex ministra de Finanzas de Francia, tiene credibilidad en Europa. Su tarea es presentar un plan específico para una mayor integración fiscal. El FMI ha estado analizando propuestas para colocar la deuda europea en un vehículo financiero respaldado por los gobiernos a través de un fondo de rescate europeo. Podría ser un comienzo.

Convencer a los BRIC para que asuman mayor protagonismo. Las mayores economías emergentes, como Brasil, Rusia, India y China, tienen las arcas llenas y han adquirido un mayor peso político. No es de extrañar, por lo tanto, que algunos países europeos recurran a ellos en busca de alivio financiero cuando otros gobiernos no quieren llevarse la mano al bolsillo. No es realista pensar que estos países van a rescatar a Europa y tomar riesgos que el mercado no está dispuesto a asumir con el dinero de sus contribuyentes. Pero no es pecar de ingenuo pensar que podrían ser parte de la solución para Europa. Podrían, por ejemplo, comprar ciertos bonos y, en el caso de China, acelerar la revaluación del yuan. Con reservas del orden de los US$3,2 billones, China tiene una “billetera mucho más gorda que el FMI”, indica Kenneth Rogoff, profesor de la Universidad de Harvard y ex economista jefe del FMI. “Pero es muy difícil involucrarse desde el punto de vista político” en asuntos europeos. De todos modos, la tarea de Lagarde es convencer a los mercados emergentes de que ayudar a Europa les conviene y es su responsabilidad.

Latinoamérica abogará en la ONU por el multilateralismo económico y político

Los países latinoamericanos harán en la Asamblea General de la ONU una encendida defensa del multilateralismo en el ámbito político y económico. El debate de líderes mundiales en la Asamblea General, se celebrará en Nueva York del 23 al 27 de septiembre, precedido desde este lunes por foros de alto nivel y numerosas reuniones bilaterales y grupos regionales. La mayoría de dirigentes latinoamericanos ha confirmado su presencia en el organismo mundial que reunirá a 193 países para debatir temas candentes de actualidad. (Fuente: Agencia EFE – 19/09/2011)

La crisis financiera en los países desarrollados y la demanda palestina de ingresar como Estado de pleno derecho en la ONU son los asuntos que acaparan mayor interés. Por ahora, 122 países han reconocido oficialmente el Estado palestino, entre ellos todos los latinoamericanos, menos Colombia, Panamá, México y Guatemala. Brasil, al igual que una mayoría de mandatarios de América Latina y el Caribe, insistirá en la necesidad de acometer una reforma de la ONU que refleje mejor la actual geopolítica mundial. El Gobierno de Brasil reclama desde hace años un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, integrado por 15 países (diez rotatorios y 5 permanentes con derecho a veto). Por su parte, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, reiterará la reclamación de la soberanía de las Islas Malvinas, que ocupa el Reino Unido desde 1833, y pedirá más poder en los organismos internacionales para los países emergentes y fortalecer el multilateralismo. El mandatario de México, Felipe Calderón, abogará por recuperar la credibilidad de la ONU con un mayor liderazgo político. Además planteará temas migratorios, de medio ambiente y de control de armas y narcotráfico, según fuentes oficiales. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, que llegará a Nueva York para recabar apoyo financiero internacional para el proyecto medioambiental Yasuní, no se presentará ante la ONU por considerar que es un organismo que no sirve, según ha manifestado en Quito. Sin embargo, su ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, abogará por democratizar Naciones Unidas y reformar el Consejo de Seguridad, por estimar que ése órgano responde a los intereses de los vencedores en la Segunda Guerra Mundial.

Hugo Chávez, cuya presencia siempre es esperada con interés en la ONU, no acudirá por estar en tratamiento contra un cáncer, pero el país estará representado por su canciller, Nicolás Maduro. Este año se estrena el presidente de Perú, Ollanta Humala, quien fijará la posición de su país en temas de actualidad internacional, como el reconocimiento del Estado palestino o la crisis global. En tanto, el crimen organizado y los programas sociales de su Gobierno, centrarán la intervención del mandatario de Guatemala, Álvaro Colom. El gobernante de la República Dominicana, Leonel Fernández presentará en la Asamblea General su propuesta de alcanzar un consenso internacional para la estabilidad de los precios que permita combatir la especulación financiera sobre el petróleo y los alimentos. Cuba, que todavía no ha confirmado quien será su portavoz ante el pleno de la Asamblea, denunciará el bloqueo comercial y económico a Cuba, impuesto por Estados Unidos en 1962 y que desde hace veinte años es condenado en este foro. El mandatario chileno, Sebastián Piñera, anunció una apretada agenda de reuniones bilaterales en Nueva York, entre ellas con las presidentas de Argentina, Cristina Fernández, y de Brasil, Dilma Rousseff, al igual que con Tony Blair, actual representante del Cuarteto de Paz para Oriente Medio. Además, los países que forman la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) planean expresar una posición conjunta de rechazo de lo que consideran una “intervención” y “agresión militar ilegal” de la OTAN en Libia. Coincidiendo con la Asamblea General, ciudadanos haitianos han convocado una protesta en Nueva York para pedir la retirada de las tropas internacionales de la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití (Minustah), tras el escándalo causado por los presuntos abusos a un joven de esa nación caribeña.

Bridges to Somewhere

(…) Without growth, it will be very painful and difficult for advanced economies to increase employment and significantly reduce their debt burden. But how to do it? The solution could take the form of a global infrastructure investment initiative, which would rest on two key pillars. First, advanced economies would need to spend billions of dollars on infrastructure projects, whether by upgrading old facilities or building new ones that release bottlenecks to growth. But even this might not be well enough to generate sufficient growth and jobs. Thus, policymakers, entrepreneurs, investors, should promote and facilitate infrastructure investments in developing countries where opportunities for such investments abound. This should not be seen as charity: Infrastructure investments in developing countries increase demand for capital goods, such as the turbines or excavators that are often produced in the United States and Europe. Promoting infrastructure investments in developing countries, an idea that is also being advanced by the G20, would boost exports, manufacturing employment, and growth in high-income countries, while reducing poverty and enhancing growth in the developing world. It’s a win-win solution. (…..) Investing in infrastructure is critical for generating growth and creating jobs, perhaps now more than ever. For advanced economies, it may be the fastest way out of their slump. For developing countries, it is a powerful vehicle for transforming their economies, enabling their businesses to work unimpeded without electricity shortages, communicate freely, expand their markets, and, ultimately, climb up the technological ladder. The need is clear. The money is available. Now is the time to help steer it to finance the roads, ports, railways, and power plants needed to support jobs and prosperity in high-income and developing countries alike, for the benefit of all.

Full article in depth: http://www.foreignpolicy.com/articles/2011/09/01/bridges_to_somewhere

Students are rattling Angola’s regime

There must be a better way to celebrate a presidential anniversary than beating up dozens of young people and holding them in a high-security prison without fair trials or access to lawyers. Next Wednesday, president José Eduardo dos Santos of Angola will have been in power for 32 years. Excluding monarchs and the brothers Castro, this makes him the world’s second longest-serving leader behind president Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, who rose to power in Equatorial Guinea on 3 August 1979, just 49 days before Dos Santos. (source: The Guardian, UK – 17/09/2011)

During the past week, a police court in the Angolan capital, Luanda, has sentenced 18 people to prison for crimes of disobedience, resistance and what the court has called “corporal offences”. The defendants participated in an authorised demonstration on 3 September calling for an end to “32 years of corruption and bad governance”. Five were organisers of the protest, and were fined a total US $1,400 for injuring policemen.

According to Human Rights Watch, the defendants had visible injuries when they appeared in court, and witnesses have spoken of “a climate of intimidation and harassment by unidentified individuals”, both outside the court and elsewhere. Another trial is due to begin against a further 27 young people. This second group is accused of participating in spontaneous rallies held in Luanda on 8 September, calling for the release of those who were arrested six days earlier. They have been denied access to legal representation and family members, and are being held 60km outside Luanda. In the midst of all this, Alcibiades Kopumi, a young man who was arrested on Tuesday after he restarted a hunger strike in protest against Dos Santos’s continuation in power, has been reported missing by his family. The regime, it would seem, has been rattled. Since March, when just 12 protesters gathered in Luanda’s Independence Square calling for “a new revolution of the Angolan people”, several more demonstrations have taken place, each a little larger than the previous one. The most recent saw several hundred young people, mainly students, take to the streets with banners declaring, “freedom or death” and “demonstrate against dictatorship”. Another protest has been announced, and is due to take place on 24 September “to demand the unconditional release of the victims of police violence on 3 September”. These developments are significant: Self-censorship is a way of being in Angola, a country where “bufos” – silent farts, or secret police – are believed to be everywhere, listening and watching and ready to inform. What these protests show is that a growing number of young Angolans are chipping away at the ingrained fear. They are unlikely to be dissuaded by uninspired government ministers, desperate to cling to a slice of power. For example, the secretary of state for human rights, António Bento Bembe – ironically, himself a former enemy of the Popular Movement for the Liberation of Angola (MPLA), who was successfully brought in a few years ago – told the state-owned news agency Angop: “We know that Angola has just come out of a long period of war, and so it becomes necessary to consolidate peace and national unity, and to stop holding protests simply because in the media one has seen them happening in other countries.”

National unity is a tired trump card used by the MPLA since it came to power at independence in 1975. Political opposition, and inequalities based on class and entrenched ethnic and racial hierarchies, have been kept smothered beneath party mantras such as “only one people, only one nation”. However, many of those who have begun protesting this year were not alive at independence and are not burdened by feelings of loyalty to the party. Moreover, contrary to Bento Bembe’s statement that the war has “just” ended, it actually finished in 2002 when many of today’s protesters were children. They have grown up watching Angola become sub-Saharan Africa’s second biggest oil producer, a country that is celebrated by foreign businessmen and diplomats as one of the fastest-growing economies in the world. They want to enjoy some of the benefits without having to sign up to the MPLA. This worries the older generation, not only those who snuggle around Dos Santos. This week, an Angolan friend told me how his ageing mother had expressed her distress at the recent protests. She did not understand, she said, why the youngsters were causing so much trouble given that the president only wants to remain in power until his 70th birthday. If she is right, Dos Santos will be standing down on 28 August 2012. But she might be wrong. Next year, general elections are due to take place. If the MPLA wins and Dos Santos remains leader, according to the constitution he could remain in power for two five-year terms. In other words, until his 80th birthday. However, the day before the 3 September protests, a rumour surfaced in a leading weekly newspaper, Novo Jornal, that the president is preparing to hand over power. The source, an unidentified person in the ruling party, named as the likely successor Manuel Domingos Vicente, who is due to step down as CEO and chair of the board of the national oil company, Sonangol, this month. The rumour has since been denied by other senior MPLA members, however the Luanda gossip-mill is full of talk of the regime testing the water with the Novo Jornal report, and there are some who say Dos Santos is terrified of being toppled like Egypt’s disgraced leader, Hosni Mubarak or chased underground like Muammar Gaddafi.

Read on: https://corredorbioceanico.wordpress.com/2011/08/14/does-the-government-in-beijing-control-the-china-international-fund/ 

¿Y cómo salimos de esta?

Las etapas son conocidas. Negación (“no está pasando nada”). Rabia (“¿por qué a mí?”). Negociación (“¿qué puedo hacer para posponer lo inevitable?”). Depresión (“no vale la pena hacer nada más; esto se acabó”). Aceptación (“todo saldrá bien; el mundo seguirá adelante”). Estas son las cinco etapas del duelo que, según Elisabeth Kübler-Ross, atraviesan todos los que enfrentan la muerte o una pérdida catastrófica. Sospecho que Kübler-Ross nunca imaginó cuán útil sería su esquema para entender la conducta de los Gobiernos confrontados con una grave crisis financiera. (Fuente: art. Moisés Naím – El Pais.com – 18/09/2011)

Por estas etapas pasaron los argentinos (varias veces), brasileños, mexicanos, rusos y asiáticos. Ahora le toca a Europa (y a Estados Unidos, pero esa es otra historia). Yo no sé, ni creo que nadie sepa, cómo van a evolucionar las convulsiones que están transfigurando las economías europeas o cómo reaccionarán los mercados financieros y los Gobiernos en su interminable ciclo de acciones y reacciones. Sabemos que los 150.000 millones de euros que Europa envió a Grecia no compraron mucho y que medidas de austeridad que hasta hace poco eran inimaginables ya han sido adoptadas en Italia, España y otros países amenazados. Pero nada parece funcionar.

Cuando anticipar lo que viene se hace tan difícil, es bueno echar mano del pasado; aun sabiendo que, a veces, lo que pasó antes es una guía poco fiable para vislumbrar el futuro. Sin embargo, el análisis de un gran número de crisis de este tipo en diversos países le ha permitido a Carmen Reinhart, coautora (con Kenneth Rogoff) del magnífico libro “Esta vez es distinto: Ocho siglos de necedad fiananciera”, identificar las cinco tácticas más comunes que los países endeudados han usado para reducir su endeudamiento: 1. Crecer. Se trata de ir saliendo del problema expandiendo la economía. A medida que esta crece, aumentan ingresos fiscales y disminuye el peso de la deuda. Muchos países lo han intentado; pocos lo han logrado; 2. Dejar de pagar. En lenguaje más técnico esto se llama moratoria, suspensión de pagos, reestructuración de la deuda, default o plan Brady. En la práctica, no implica otra cosa que la cruda notificación que los países hacen a sus deudores de que les pagarán menos de lo que les deben y que lo harán en un plazo más largo al que se habían comprometido inicialmente. Reinhart encontró que, desde su independencia en 1832, Grecia ha estado en mora el 48% del tiempo. Argentina también es un usuario frecuente. 3. Austeridad. Este es un tema tan dolorosamente familiar hoy para los europeos como lo fue en los años noventa para latinoamericanos, rusos y asiáticos. Implica draconianos recortes del gasto público, tanto del superfluo como del que no lo es tanto. Reduce la deuda, pero también saca manifestantes a la calle y, a veces, derriba Gobiernos. 4. Inflación. Cuando aumentan los precios, el valor de la deuda en esa moneda disminuye tanto como la tasa de inflación. La inflación es mala para la economía, especialmente para los asalariados, y alivia el problema del endeudamiento de una manera menos políticamente estridente. Pero no resuelve el problema del endeudamiento en otras monedas.

5. Represión financiera. Ocurre cuando los Gobiernos toman medidas que canalizan hacia ellos mismos fondos que de otra manera irían a otros propósitos o saldrían de la economía. El arsenal que incluye estas medias es variado, tentador, peligroso y… frecuentemente utilizado. Incluye la imposición de límites a los tipos de interés que paga el Gobierno, la obligación de que los bancos usen deuda pública como parte de sus reservas, la nacionalización de la banca, o partes de ella, o los controles al libre flujo internacional de capitales. Suena extremo y lo es. Pero estuvo de moda en los países menos desarrollados entre los años sesenta y ochenta. Carmen Reinhart, quien sospecha que puede venir otra época de auge para este tipo de medidas, recuerda que también fueron comunes en Estados Unidos y otros países desarrollados entre 1945 y 1980 y que fueron esenciales para ayudar a liquidar las deudas acumuladas en la II Guerra Mundial. Claro está, ninguna de estas cinco tácticas excluye a las demás y pueden ser combinadas; en particular, la inflación y la represión financiera se acompañan con frecuencia. Repito: no sé cómo evolucionará esta crisis. Pero sí sé que las ideas de Kübler- Ross combinadas con las de Reinhart ayudan a visualizar lo que hay detrás de muchas de las noticias que nos llegan de Europa.