Heroes for a Day

European leaders are rarely celebrated as heroes, but this is precisely how Nicolas Sarkozy and David Cameron were treated in Tripoli on Thursday. As a reward for their military deployment against Moammar Gadhafi, the president and prime minister received a warm reception. The French appear to have gained the most in Libya. (…..) Sarkozy advised that the Libyans adhere to the civilizing values of the republic, urging “reconciliation, not revenge,” and “respect for human rights and not payback.” Still, he said, there should be no pardon for the dictator’s henchmen. After so much powerful pathos Cameron’s remarks seemed rather dry. The prime minister’s praise for changes in the country (running water and cars on the roads) along with his offers to help clear mines and treat related injuries (by bringing the worst cases in to British hospitals if Libya paid transport), seemed characterized by conventional British pragmatism. The hero’s role clearly belongs to Sarkozy. But the French president may have to defend the selfless dedication of his country against the potential criticism that France acted alone out of strategic calculation to push the military operation through the UN, speculating on Libya’s oil riches just as the United States did ahead of their invasion of Iraq. Such suspicions have not been dispelled, because Sarkozy and Cameron obviously wanted to beat Turkish President Recep Tayyip Erdogan to Libya with the quick visit. The new leaders in Tripoli have made the calculated move of announcing that their Western allies will be favored when contracts are awarded. Both the British and the French hope to recoup the costs of their military operations through lucrative deals for their companies back home. The British Ministry of Defense has estimated the cost of the first six months of their service in Libya at some £260 million ($425 million), while France estimated their operations had cost a €1 million ($1.4 million) per day. Officially, the suggestion that ulterior motives are at play has been rejected. Accusations like those made in the French left-wing daily Libération are false, Sarkozy says. “We don’t want any privileges or favoritism, we acted because it was right and just,”. He also laid out a “message for the 21st century,” with which he pleged France’s support for “all Arab people who want to free themselves from their chains.” (…..) Link: http://www.spiegel.de/international/world/0,1518,786527,00.html

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Se acabó el tiempo de salir del paso, ahora todos debemos ser actores responsables

Robert B. Zoellick, dijo que “se acabó el tiempo de salir del paso” y que es necesario que todos los países se conviertan en “actores responsables” de la economía mundial. Ellos deben adoptar medidas respecto de los problemas actuales mientras se preparan para los desafíos del futuro y tienen que resolver las cuestiones nacionales para configurar un sistema internacional saludable. (Banco Mundial – 15/09/2011)

En un discurso en la Universidad George Washington titulado “Más allá de la ayuda”, Robert B. Zoellick señaló que el mundo tiene que reconocer las nuevas realidades que eran inimaginables en 1944 cuando se creó el Banco Mundial y pasar a un sistema mundial que integre a los países desarrollados y en desarrollo, la innovación, la inversión privada, y el 50% de la población mundial que con demasiada frecuencia se dejó de lado: las mujeres.  “La adaptación a este nuevo mundo consiste en reconocer que ahora todos debemos ser actores responsables”, dijo Zoellick, usando un término que él usó por primera vez en 2005 al referirse al papel emergente de China en el sistema mundial.

“Se acabó el tiempo de salir del paso”, dijo días antes de las Reuniones Anuales del Banco Mundial que tendrán lugar la semana próxima.  “Si no nos adelantamos a los acontecimientos, si no nos adaptamos al cambio, si no nos ponemos por encima de las tácticas políticas cortoplacistas, ni reconocemos que el poder va acompañado de responsabilidades, nos encontraremos a la deriva en corrientes peligrosas. Esa es la enseñanza que la historia nos deja a todos, a las economías tanto desarrolladas como emergentes”. Zoellick afirmó que el mundo cambió radicalmente desde 1944, cuando se creó el sistema de Bretton Woods para la economía mundial. Los países en desarrollo ya no son dependencias coloniales sino que tienen una participación creciente en la economía mundial, en el comercio sur-sur y el intercambio de conocimientos. Su opinión acerca de cómo debe funcionar el mundo adquiere cada vez más importancia y proporcionan soluciones de desarrollo a los demás, sin dejar de ser el hogar de miles de millones de personas pobres. “La nueva ‘normalidad’ será ‘fuera de lo normal’. La nueva normalidad será dinámica, no rígida, y habrá países en alza que configurarán el sistema multilateral. Posiblemente algunos Estados también tendrán dificultades. Las economías en alza se unirán a nuevas redes en diversas combinaciones y modalidades en constante cambio. Estas nuevas redes están desplazando a las jerarquías del pasado”, puntualizó Zoellick. Sin embargo, los países desarrollados aún no han reconocido plenamente estos cambios y operan todavía obedeciendo a la política de “Haz lo que digo, no lo que hago”. Predican la disciplina fiscal cuando surgen grandes déficits en sus presupuestos. Promueven la sostenibilidad de la deuda, pero mantienen niveles de endeudamiento históricamente altos. Tampoco están enfrentando sus problemas, lo que podría repercutir en la economía mundial. Los países europeos se resistían a las obligaciones que conllevaba una moneda única. Japón se ha resistido a introducir las reformas que podrían readecuar su desajustado modelo económico. Estados Unidos enfrenta crecientes deudas, pero aún no hay acuerdo sobre una estrategia para eliminar los factores que conducen al endeudamiento. Un mundo en que la ayuda no sea la única solución reconoce que el viejo mundo jerárquico se ha ido y es sustituido por un conjunto de relaciones que han cambiado entre los países desarrollados y en desarrollo.

Es un mundo en que las buenas políticas pueden ser más importantes que el dinero: “El objetivo no será la caridad, sino un interés mutuo en generar más polos de crecimiento”, dijo Zoellick. “En un mundo que avance más allá de la ayuda, la solidez de las políticas económicas del G-7 serán tan importante como el porcentaje de la ayuda respecto del PIB. En un mundo que avance más allá de la ayuda, los acuerdos del G-20 sobre desequilibrios, reformas estructurales, subsidios a los combustibles fósiles o seguridad alimentaria serán tan importantes como el porcentaje de la ayuda respecto del PIB. En un mundo que avance más allá de la ayuda, los mercados emergentes avanzados asistirán a los más rezagados con su experiencia, con mercados abiertos, con inversiones y nuevos tipos de asistencia”. Para los países en desarrollo, avanzar más allá de la ayuda significa movilizar y aprovechar el ahorro y los ingresos nacionales de manera transparente; fomentar una fuerte participación ciudadana junto con buen gobierno, apertura y transparencia; invertir en las personas mediante educación, sólidos programas de protección social y exigir a las instituciones y los funcionarios públicos que obtengan resultados; alentar a las pequeñas empresas y la inversión privada; invertir en infraestructura para construir la base de la productividad futura, y significa invertir en conectividad y a la vez recopilar datos y difundir información, porque contar con información y datos adecuados, será al menos tan importante como recibir asistencia financiera.“En el nivel internacional, significa generar innovación multilateral para lograr avances en el comercio abierto y las inversiones, el acceso a la energía, la seguridad alimentaria, la competencia en los servicios y el cambio climático, sin esperar siempre que se sumen todos, sino avanzando allí donde sea posible forjar coaliciones de progreso”, dijo Zoellick.

“Significa utilizar el sistema multilateral para buscar nuevas alternativas de políticas y financiamiento, en las que todos desempeñen una función”. Una parte importante de avanzar más allá de la ayuda es aprovechar la promesa y el poder de las mujeres mediante la eliminación de la desigualdad de género. Para lograr esto, Zoellick propuso una “solución del 50%”. “No podremos liberar plenamente el potencial de la mitad de la población del mundo hasta que no se aborde en el nivel internacional el tema de la equidad; hasta que los países, las comunidades y los hogares de todo el mundo reconozcan los derechos de la mujer y cambien las reglas de la desigualdad”, afirmó Zoellick. “Si se diera a las mujeres el derecho a ser propietarias de tierras; si se les diera el derecho a poseer, dirigir y hacer funcionar una empresa; si se les diera el derecho de heredar; si se les diera mayor capacidad para obtener ingresos; si se les diera mayor control sobre los recursos de sus propios hogares, se podría mejorar la salud de los niños, se podría brindar más educación a las niñas, se podría impulsar la actividad empresarial y la productividad económica, y podríamos acercarnos a ese mundo en el que la ayuda no sea la única solución”.

SEGIB: Secretario General confía en el apoyo de América Latina a España y Portugal

Enrique Iglesias, confía en el apoyo de los países de América Latina a sus principales socios europeos, España y Portugal, en un momento de crisis como el actual. Iglesias, que viajó a Lisboa para conocer personalmente a los representantes del nuevo Gobierno luso -elegido en las urnas en junio pasado-, defendió la importancia para la península ibérica de reforzar sus sólidos lazos con la región latinoamericana en la próxima Cumbre “En estos momentos, este tipo de citas abren la posibilidad de apoyar a los países -por España y Portugal-” afectados por la recesión mundial, señaló en declaraciones a los periodistas. Iglesias, hispano-uruguayo, resaltó el “vigor” y la fuerza de América Latina, “el único continente emergente del mundo occidental”, y subrayó su potencial a nivel económico y su resistencia a la crisis. “Hay posibilidad de establecer nuevas relaciones con la península ibérica, y para la secretaría iberoamericana es una obligación explorar estas opciones en las áreas económica, social y cultural”, explicó. El ministro de Exteriores luso, Paulo Portas, incidió por su parte en que la comunidad iberoamericana representa “una prioridad” para la política del Gobierno portugués, y reconoció tanto el “extraordinario crecimiento” económico como los avances sociales registrados durante los últimos años en América Latina. Durante su visita, Iglesias se reunió también con las más altas autoridades del país, entre ellas el jefe del Estado luso, Aníbal Cavaco Silva, y el primer ministro, Pedro Passos Coelho. El encuentro celebrado ayer entre el titular de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el ministro de Exteriores luso sirvió también para preparar la celebración, el próximo mes de octubre en Asunción, de la vigésima primera edición de la Cumbre Iberoamericana. La reunión, que en 2009 se celebró en tierras portuguesas, tratará sobre la transformación del Estado y su desarrollo ante los cambios generados por la crisis económica, una cuestión central para el futuro de la región. (Fuente: SEGIB – 15/09/2011)

Organismos analizan programa pionero de investigación que vincula seguridad alimentaria, cambio climático y comercio

Un equipo apoyado por IICA, la Oficina de Representación para Centroamérica y Haití de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y RED LATN, analizarán por primera vez las interrelaciones entre la seguridad alimentaria, los impactos del cambio climático y el comercio en Centroamérica y la zona andina, para apoyar la formulación de políticas articuladas en estas tres áreas. Los resultados de esta iniciativa que se promueve, serán puestos a disposición de los países de la franja tropical, que podrán incorporarlos en sus estrategias de adaptación de la agricultura al cambio climático, disponibilidad de alimentos para la población, reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y comercio agroalimentario. (IICA – 15/09/2011)

De acuerdo con el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Víctor M. Villalobos, el agotamiento de la frontera agrícola obliga a encontrar vías para aumentar la productividad de los cultivos, que al mismo tiempo garanticen el acceso a alimentos y hagan un uso eficiente del agua y el suelo. “En el IICA apostamos a la innovación y precisamente este taller nos proveerá de una propuesta innovadora que incorpora el comercio a dos temas que acaparan la agenda internacional, como son el cambio climático y la seguridad alimentaria”. Villalobos y representantes del IICA, SEGIB y Red Latinoamericana de Política Comercial (RED LATN), así como la Viceministra de Ambiente de Costa Rica, Ana Lorena Guevara, participaron, junto con otros 40 expertos, donde se analizó el programa de investigación. “Para asegurar la alimentación también hay que garantizar ingresos a los productores. El comercio debe facilitarse, pero no puede impedir hacer frente a las necesidades alimentarias de los pueblos”, afirmó la Viceministra Guevara.

Según certifica la Directora de la Oficina para Centroamérica de la SEGIB, Doris Osterlof, y del coordinador del nodo centroamericano de la Red LATN, Juan Manuel Villasuso, es la primera vez que en la región se investigan las relaciones entre cambio climático, seguridad alimentaria y comercio. Villasuso expresó que nuevas áreas de trabajo surgen a partir del “crecimiento verde” requerido para enfrentar los retos del cambio climático y del desarrollo inclusivo. Osterlof señaló que el objetivo es contribuir con la interacción de las políticas que emanen de los organismos nacionales y regionales responsables de agricultura, comercio y cambio climático. “El comercio y la agricultura más que objetivos en sí mismos, son instrumentos para resolver los problemas de la seguridad alimentaria”, consideró el ex-Director General del IICA, Martín Piñeiro. En su opinión, el cambio climático es un desestabilizador en esa relación, porque la agricultura es una de las actividades más emisoras de GEI y a la vez debe adaptarse al cambio en el clima. Para reducir las emanaciones de gases, los países han impuesto límites al crecimiento industrial y esto afecta a la distribución internacional del ingreso, costo que pagan sobre todo las naciones menos desarrolladas. Además, la volatilidad en los precios internacionales de los alimentos ha provocado que las naciones respondan con medidas comerciales defensivas que dificultan el acceso de los consumidores a estos bienes básicos. Los precios de los commodities (arroz, soya, trigo y otros), cuyo pico más alto fue en el 2008, seguirán elevados, lo que beneficia a los estados que dominan la oferta mundial, como Brasil, Argentina y EEUU, y perjudica a grandes importadores como México y la Unión Europea.

“El comercio empieza a estar influido y gobernado por ‘elefantes’ o ‘grandes jugadores’, lo que decidan hacer tendrá un enorme impacto sobre los precios y la seguridad alimentaria”, acotó Piñeiro. La investigación planteada por IICA, SEGIB y RED LATN cobra vigencia hoy porque los efectos negativos del cambio climático en la agricultura y la seguridad alimentaria se están viendo más rápido de lo que se pronosticaba, afirmó David Williams, coordinador del Programa de Recursos Genéticos del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR). Para este investigador, el cambio climático aumentará la interdependencia de los países para abastecerse de los recursos genéticos de su biodiversidad, que serán utilizados para adaptar el agro a nuevas condiciones. “La biodiversidad en las Américas es única en el mundo. Es una fortaleza compartida, sus recursos genéticos tienen que estar en el centro del nuevo paradigma de la agricultura”, indicó Williams en el taller efectuado en el IICA. Según este especialista, las nuevas tecnologías que permiten aprovechar la diversidad genética deben estar disponibles para los pequeños productores, para lo cual hay que fortalecer las capacidades institucionales de apoyo a los sectores agrícolas y rurales. “Hay que explorar mecanismos alternativos para fortalecer los intercambios de semillas y conocimientos. Eso antes lo hacían los mercados”, añadió el investigador de CGIAR. Durante el encuentro, organismos como el BID, FAO, CEPAL, IFPRI y las agencias de cooperación alemana GIZ y española AECID presentaron sus visiones sobre el tema e iniciativas que ya están apoyando en la región.

Cosas que se pueden perder en una crisis

El trabajo, los ahorros, la pensión, los subsidios, los amigos, el sentido de la orientación, los nervios, la cartera, la cabeza, la cara, la mano, la vez, los estribos, el documento nacional de identidad, los papeles, las maletas, las ganas, la vergüenza, la decencia, dignidad, la autoestima, y muchas cosas más. Cuando hay crisis, hay mazo nuevo. Y también jugadores nuevos, porque los viejos salen expulsados con frecuencia. Pero quienes reparten las cartas no, pues suelen ser los mismos que repartían antes, los de siempre. Es una oportunidad, ciertamente. De donde deriva que no es mala época para quienes saben aprovechar las oportunidades, los oportunistas. Todo lo que se puede perder en una crisis se puede perder sin crisis. Pero en una crisis es más fácil perder todo esto y perderlo todo: cuestión probabilística. Lo único difícil de perder es el miedo. Cuando se pierde el mismo miedo es que se empieza a superar la crisis. El miedo a los efectos de la crisis es parte crucial de los efectos de la crisis. Los vendedores de miedo son los mejores agentes de la crisis. Ya actúan antes de la crisis como si hubiera crisis. Pero durante la crisis su actividad es más frenética porque su mercado se activa y se ensancha. En la subasta del miedo su acción se convierte en esencial, y abarca todos los ámbitos de la vida pública, para meter miedo de cara a unas elecciones o para meter miedo en la bolsa. En las crisis se vende, se compra, se contrata, se cancelan contratos, se despide, se reduce, se cierra. Como cuando no hay crisis, pero más. Y todo se hace barato, cada vez más barato. Y con frecuencia sin endeudarse, porque no hay quien preste y, sobre todo, porque no hay quien preste a quien lo debe todo. Por eso es el momento de las grandes oportunidades. Los vendedores de miedo viven en el paraíso, con su mercancía, el miedo, cotizando en máximos. (Fuente: Lluis Bassets – El Pais.com – 14/09/2011)