Is the World Too Big to Fail?

The democracy uprising in the Arab world has been a spectacular display of courage, dedication, and commitment by popular forces — coinciding, fortuitously, with a remarkable uprising of tens of thousands in support of working people and democracy in Madison, Wisconsin, and other U.S. cities. If the trajectories of revolt in Cairo and Madison intersected, however, they were headed in opposite directions: in Cairo toward gaining elementary rights denied by the dictatorship, in Madison towards defending rights that had been won in long and hard struggles and are now under severe attack. Each is a microcosm of tendencies in global society, following varied courses. There are sure to be far-reaching consequences of what is taking place both in the decaying industrial heartland of the richest and most powerful country in human history, and in what President Dwight Eisenhower called “the most strategically important area in the world” — “a stupendous source of strategic power” and “probably the richest economic prize in the world in the field of foreign investment,” in the words of the State Department in the 1940s, a prize that the U.S. intended to keep for itself and its allies in the unfolding New World Order of that day. Despite all the changes since, there is every reason to suppose that today’s policy-makers basically adhere to the judgment of President Franklin Delano Roosevelt’s influential advisor A.A. Berle that control of the incomparable energy reserves of the Middle East would yield “substantial control of the world.” And correspondingly, that loss of control would threaten the project of global dominance that was clearly articulated during World War II, and that has been sustained in the face of major changes in world order since that day (…..)

By Noam Chomsky: http://www.tomdispatch.com/archive/175382/

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La transformación de los pactos comerciales exige coherencia con la OMC

Cada vez son más los acuerdos comerciales bilaterales y regionales que satisfacen la necesidad de regular la producción global y pueden beneficiar a los países que no son miembros, pero el sistema multilateral de comercio de la OMC también es importante para reducir la complejidad resultante, según la última edición de la publicación más emblemática de la Organización. (Fuente: OMC – 20/07/2011)

En el Informe sobre el Comercio Mundial 2011 se observa que estos acuerdos comerciales preferenciales (ACP) son cada vez más complejos, e incluyen pactos entre regiones a la vez que entre países o dentro de las regiones. Aun más importante es el hecho de que están avanzando hacia una integración más profunda, que va más allá de los aranceles y otras medidas fronterizas, y abarcan cada vez más políticas internas, como la reglamentación de los servicios y de la inversión, la protección de la propiedad intelectual y la política de competencia. El informe se refiere a estos acuerdos como “ACP profundos”.

“Estas tendencias plantean cuestiones vitales referentes a la concentración y el alcance de la OMC, y al valor que asignan los gobiernos a las relaciones comerciales de alcance global”, dijo el Director General, Pascal Lamy. En el informe se aduce que los ACP profundos reflejan cambios importantes en la economía mundial, tales como el crecimiento de las redes de producción mundiales, que requieren una reglamentación y una supervisión mejoradas en una gama de esferas, y se afirma que es posible que los ACP estén respondiendo a esas necesidades. El resultado de ello es que los ACP más profundos pueden beneficiar también a otros países, en lugar de discriminar contra ellos. Por una parte, los aranceles preferenciales más bajos en el marco de esos acuerdos ya no ofrecen ventajas importantes porque los aranceles no preferenciales (“aranceles de la nación más favorecida”, o “NMF”, en la jerga de la OMC), ya son bajos. Al mismo tiempo, si las disposiciones necesarias para una integración más profunda requieren reglamentaciones más amplias, ellas podrían aplicarse a los bienes, los servicios y las inversiones de todos los países, y no solamente a los miembros de acuerdos preferenciales.

En el Informe sobre el Comercio Mundial 2011 se describe la evolución histórica de los ACP y su panorama actual y se examina por qué se establecen, cuáles son sus efectos económicos, su contenido y las relaciones entre los acuerdos y el sistema multilateral de comercio. El Director General Pascal Lamy dice en el prefacio: “Creo que en la medida en que los ACP estén motivados por el deseo de lograr una mayor integración, y no una segmentación del mercado, el papel de la OMC podría consistir en promover la coherencia entre regímenes reglamentarios divergentes, pero no en competencia, que causan en la práctica fragmentación geográfica o aumentan los costos del comercio. No cabe duda de que necesitamos promover un entorno comercial más estable y sólido, en que los diferentes enfoques de política comercial se apoyen mutuamente y en que se equilibren de manera equitativa las necesidades de todas las naciones”.

Argentina – China: XVIII Reunión de la comisión mixta económica-comercial

Se realizó ayer en Beijing, la XVIII Reunión de la Comisión Mixta Económico-Comercial Argentina-China. Copresidieron la delegación argentina el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez y el Presidente de la Comisión, Embajador Luís María Kreckler. (Fuente: MRE, Argentina – 20/07/2011)

Participaron de la reunión, el Gobernador de la Provincia de Río Negro, Miguel Saiz, el Secretario de Minería de la Nación, Ing. Jorge Mayoral, la Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones, Cecilia Nahón, el Subsecretario de Comercio Internacional, Ariel Schale, el Subsecretario de Política y Gestión Comercial, Eduardo Faingerch, el Director Nacional de Negociación Económica Internacional, el Embajador argentino en China, Gustavo Martino y funcionarios de la Secretaría de Transporte de la Nación, del Banco de la Nación Argentina, del SENASA, del INTA, de ACUMAR, la Cancillería y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Durante la COMIXTA se avanzó en la implementación de la asociación estratégica entre Argentina y China, conforme lo acordado por los presidentes Néstor Kirchner y Hu Jintao en julio de 2004, y por Cristina Fernández de Kirchner y Hu Jintao en julio de 2010. En esta última ocasión, ambos Jefes de Estado coincidieron en la necesidad de impulsar el crecimiento y la diversificación del comercio bilateral en forma armónica y equilibrada. También acordaron que estimularán activamente el aumento de las inversiones mutuas y favorecerán que en los proyectos de inversión de empresas de un país en los planes de desarrollo del otro, se promueva la capacidad productiva del país receptor, mediante inversiones e instalaciones industriales que impliquen una creciente participación de valor agregado nacional. La implementación de los acuerdos alcanzados durante la reunión, en materia de promoción comercial y eliminación de restricciones de acceso al mercado chino para diversos productos, permitirán un incremento de las exportaciones argentinas al mercado chino de alrededor de 4.000 millones de dólares en los próximos 5 años, y contribuirán a rebalancear el comercio bilateral, actualmente deficitario para la Argentina debido a la importación de bienes de capital asociado a proyectos de inversión. Asimismo, se recibió una propuesta china para promover el comercio directo en el rubro agroindustrial, de modo de evitar los costos asociados a la intermediación, identificando empresas chinas que se dedican a la comercialización de productos agropecuarios, como COFCO, Sinograin Oils Corporation y Chinatex Corporation. Se repasó el estatus actual y se avanzó en la cooperación de una cartera de proyectos en infraestructura ferroviaria, de subtes, infraestructura portuaria, en minería y en materia de saneamiento ambiental, en genética bovina y en producción bovina y ovina, por un valor superior a los 16.000 millones de dólares. Además, se acordaron acciones de cooperación técnica bilateral en los sectores de administración pública, deportiva, tecnología industrial y tecnología agropecuaria.

Francia quiere ser miembro observador en el SICA

Francia quiere ser miembro observador del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), según expresó el canciller francés, Alain Juppé, a su homólogo salvadoreño, Hugo Martínez, de visita oficial en París. Esa intención fue comunicada ayer al canciller Martínez en la reunión que mantuvieron ambos y donde se abordaron las prioridades de El Salvador en su rol como presidente del SICA y cuya cumbre de líderes se llevará a cabo en San Salvador el 22 de julio próximo. Las dos autoridades discutieron temas de estrategias en materia de seguridad, la lucha contra la pobreza, el cambio climático, la integración económica y el fortalecimiento de las instituciones democráticas en El Salvador, informó en un comunicado el Ministerio francés de Asuntos Exteriores. Durante el encuentro destacaron la reciente firma de la compra de un avión Airbus A320 por parte de la compañía aérea regional TACA y subrayaron la importancia del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Centroamérica firmado en Madrid en 2010, que fortalecerá los lazos políticos, de cooperación y comerciales entre ambas regiones. Martínez confirmó a su par francés que su país planea organizar en Francia parte de las celebraciones por el vigésimo aniversario de los acuerdos de paz firmados en El Salvador en 1992, en conmemoración por el rol que jugó el país galo durante las negociaciones. (ADN, España – 20/07/2011)

Venezuela supera a Arabia Saudí como principal reserva de crudo del mundo

Venezuela es ya el país con las mayores reservas probadas de crudo del planeta, con 296.501 millones de barriles, al haber superado a Arabia Saudí, según los datos del año 2010 que recoge el Boletín Estadístico Anual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Las reservas del país sudamericano crecieron entre 2009 y 2010 un 40 por ciento, frente al estancamiento de Arabia Saudí, al que la OPEP reconoce unas existencias de 264.516 millones de barriles (mb). Ecuador, otro miembro latinoamericano de la OPEP, disponía en 2010 de 7.206 millones de barriles, un 10 por ciento más que el año anterior. En total, la OPEP calcula en 1,46 billones de barriles las reservas totales del planeta en 2010, de los que los 12 socios del grupo petrolero acumulan el 81,3 por ciento. Ese porcentaje ha crecido desde el 79,6 por ciento de 2009, principalmente gracias a la aportación venezolana, el país del mundo en el que más han crecido las reservas probadas de “oro negro”. Otros dos países del grupo OPEP, Irán, con 151.170 mb, e Irak, con 143.100 mb, son el tercer y el cuarto país respectivamente con más crudo. Fuera del cartel con sede en Viena, son Rusia (79.432 millones de barriles) y Kazajistán (39.800) los Estados que se levantan sobre los mayores lechos de petróleo. Brasil, con unas reservas de 12.857 millones de barriles, y México (11.692) son los países no OPEP de Latinoamérica a los que la OPEP atribuye un mayor tesoro de petróleo. Sin embargo, aunque Venezuela dispone de las mayores reservas, respecto a la capacidad de explotación Arabia Saudí sigue siendo el indiscutible principal productor del planeta con un bombeo por encima de los 8 millones de barriles diarios de media. Venezuela, por su parte, extrae unos 2,8 millones de barriles de crudo al día y Ecuador 476.400 barriles. (Fuente: Agencia EFE – 20/07/2011)

Devuelto en pedazos

La escena inmisericorde de aquellos seres desesperados que por cualquier medio elemental, desde un vetusto bote a una llanta de vehículo, tratan con ciego empeño de abandonar Cuba, se viene repitiendo a través de los años como una permanente rutina del camino hacia la muerte; muchos son los que quedan en el trayecto, víctimas de los tiburones o de la furia incontenible del Caribe, que devora con perversa ferocidad a seres indefensos, que con trágica factura pagan el atrevimiento de arriesgar la vida por encontrar la libertad. Otros llegan a tener éxito y su temeridad se ve premiada, pues logran que se les abran las puertas del mundo libre, que buscaron con obsesión apostando contra la muerte. La historia se repite casi a diario, y se seguirá repitiendo mientras una perversa élite familiar continúe convertida en carcelera de su pueblo y guardiana celosa de un proyecto que condenó a la miseria y a la desesperanza a hombres y mujeres trabajadores y creativos, esterilizados en nombre de una ideología que solo ha parido muertos. Lo relatado en el anterior párrafo no tiene nada de nuevo; simplemente actualiza una tragedia que se repite desde hace cincuenta años. Durante ese lapso, los limitados logros del sistema nunca lograron obnubilar el juicio de los seres decentes para impedirles ver el doloroso trayecto que debió recorrer el pueblo cubano para poder pagar el precio de un experimento que fracasó sacrificando a tres generaciones, a las que les robó la felicidad y la esperanza. Aun así, no faltan personas de trasnochada convicción que persisten en apoyar este inútil experimento, por tozudez intelectual, profundo resentimiento social o algún tipo de conveniencia, pues aun dentro de la miseria, algo queda para premiar a los “amigos de la revolución”. No habría traído a colación esta amarga historia que nada tiene de nueva, a no ser porque se ha repetido una vez más esta tragedia que enluta a quienes ansían retorne la libertad a Cuba. Un joven obsesionado por vivir como hombre libre truncó muy pronto sus sueños al morir despedazado por el tren de aterrizaje del avión en el que se escondió para escapar de su cárcel natal. Adonis, que es su nombre, falló en el cálculo de sus precauciones y encontró horrenda muerte aprisionado por el engranaje que terminó triturando su cuerpo. El triste destino de Adonis lo condenó a conocer tierra libre cuando ya estaba muerto. Cruel jugada de la vida para un hombre lleno de optimismo y esperanza. Ahora se aprestan a devolver a Cuba el cadáver del desventurado joven; nueva víctima de una sociedad oprobiosa. Bastantes de los que logran salir siempre ansían retornar algún día, aunque sea para que sus restos mortales puedan descansar en el suelo que los vio nacer. En muchos casos, lo logran; descansan en suelo cubano, aunque conocieron la libertad fuera de él. El infeliz Adonis no tuvo esa fortuna y pagó muy caro el pretender ser hombre libre a cualquier precio; regresó muy pronto, y destrozado. (Fuente: art. Enrique Valle Andrade – Diario Hoy, Ecuador – 20/07/2011)

El choque generacional

Me doy cuenta de que debería estar en Washington observando el drama de la deuda allá, pero, en cambio, opté por estar en Grecia para observar la versión experimental. Hay muchas cosas sobre la tragedia de la deuda mundial que se pueden ver mejor desde aquí, en miniatura, empezando con la trama básica, que nadie ha descrito mejor que el académico de la Fundación Carnegie, David Rothkopf: “Cuando terminó la guerra fría, pensamos que habría un choque de generaciones”. (art. Thomas L. Friedman – El Universo, Ecuador – 20/07/2011)

En efecto, si hay un sentimiento que unifica a las crisis en Europa y Estados Unidos, es un poderoso sentido de que “la generación de la posguerra se portaba mal”; un poderoso sentido de que la generación que llegó a la mayoría de edad a fines de 1950, mi generación, será recordada más por las increíbles recompensas y la libertad que recibió de sus padres y la increíble carga de la deuda y las limitaciones que dejó a sus hijos.

No es de sorprender que los jóvenes griegos reaccionaran tan duramente cuando su viceprimer ministro Theodoros Pangalos, al referirse a todos los préstamos y subsidios de la Unión Europea que impulsaron la juerga crediticia griega después de 1981, dijo: “Nos lo comimos juntos”, queriendo decir la gente y los políticos. Eso fue cierto para la generación griega de la posguerra, ahora de cincuentaitantos y sesentaitantos años, y los políticos de la posguerra. Sin embargo, quienes apenas tienen la mayoría de edad hoy nunca tendrán una probadita. Solo recibirán la cuenta. Y lo saben. Se puede ver eso cuando se camina por Sintagma, la plaza central de Atenas, donde los jóvenes se reúnen ahora cada noche para debatir la crisis y registrar sus protestas por el futuro que les están imponiendo. Han pintarrajeado las fachadas de los bancos que rodean a la plaza, y ondean con el viento dos grandes mantas. Una dice: “Empleado del año del FMI” y tiene una fotografía del primer ministro George Papandreou, y la otra: “Empleado del año de Goldman Sachs”, con una de George Papaconstantinou, el exministro de Finanzas. (Y ellos son los buenos, los que tratan de arreglar los problemas.) Cerca, hay una fotografía de un bebé que dice: “¿Padre, de qué lado estabas cuando vendían al país?”. Y las más directas: “Ceder a la furia”, “Lucha de clases, no lucha nacional” y, finalmente, “Vida, no solo sobrevivencia”; un mensaje que parecía lleno de una sensación de desastre sobre lo que será la próxima década para los jóvenes griegos.

Me impresionó una enorme similitud entre lo que escuché en la plaza Tahrir en El Cairo en febrero y lo que se oye en la de Sintagma hoy. Es la palabra “justicia”. Se escucha más que “libertad”. Ello se debe a que hay un profundo sentido de robo en ambos países, un sentido de que la manera en la que evolucionó el capitalismo en Egipto y Grecia en la última década fue en su forma más amiguista, una deformación amañada y corrupta, que permite que algunas personas se enriquezcan fantásticamente solo por su proximidad con el poder. Así que hay un ansia no solo de libertad, sino de justicia. O, como lo expresa Rothkopf, “no solo de contabilidad, sino de rendición de cuentas”. “No hay chistes sobre esta crisis”, me dijo el novelista griego Christos Chomenidis. “Todos están de mal humor. Se siente como si todos estuvieran contra todos. Si la situación económica empeora y empeora, temo por lo que pueda suceder”. El otro día, los taxistas griegos en huelga se abrieron paso a la fuerza hasta la oficina del ministro de infraestructura, solo para descubrir que ya estaba llena por la huelga de los propios empleados del ministerio. “Hagan el favor de esperar su turno”.

Esto trae a colación otra similitud entre Grecia y Estados Unidos: que lo necesario puede ser imposible, que es factible que los políticos de la posguerra en la época del Twitter, no estén a la altura para resolver problemas de esta magnitud. El agujero es demasiado profundo y el poder está demasiado fragmentado. La única salida es la acción colectiva –en la que se unan los partidos gobernantes y los de oposición, se comparta el dolor y se den los pasos necesarios–. Sin embargo, eso no pasa ni aquí ni en Washington. Hay un Eric Cantor en todas partes: imprudentes políticos de la posguerra, para quienes ninguna crisis es demasiado grave como para hacer a un lado la ambición política y la ideología. Sin embargo, hay un adulto al acecho. China ha estado comprando bonos españoles, portugueses y griegos para ayudar a estabilizar a estos mercados de sus exportaciones. “Son tiempos delicados, y asumimos un papel positivo”, dijo Yi Gang, vicegobernador del Banco del Pueblo Chino, al diario británico The Guardian en enero. Se trata de un papel que Estados Unidos solía tener, pero que ya no puede costear. Quienquiera que piense que esta crisis económica, si se prolonga, no apresurará también un cambio en el poder mundial, nunca ha oído hablar de la regla de oro: quien tiene el oro, establece las reglas. “Estamos tan acostumbrados a que los estadounidenses proporcionen las soluciones para Europa y dirijan”, comentó Vassilis T. Karatzas, un gerente griego de dinero. “Pero, ¿qué pasa cuando ambos estamos en el mismo barco?”. Lo que sucede es que tanto los sueños estadounidenses como los europeos cuelgan del balance. O ambos ponemos a nuestros países en un camino de crecimiento más sustentable –que requiere recortes, impuestos e inversión para el futuro– o estaremos viendo a un mundo en el que las democracias se volverán contra sí mismas y pelearán por pasteles en reducción, mientras China tendrá mayor voz en cuanto a qué tan grandes serán las rebanadas.