Currency wars not over, says Brazil

Brazil is preparing a range of additional measures to stem the damaging rise of the real as the global currency war shows no signs of ending, according to Guido Mantega, the country’s finance minister. Speaking to the Financial Times in London, Mr Mantega said the Group of 20 leading economies was still a long way from achieving its goal of agreeing new guidelines for managing currencies, there were “struggles between countries” such as the US and China, and the global currency war was “absolutely not over”. (Source: Financial Times (FT)  – 06/07/2011)

Slow growth and low interest rates in advanced economies continued to put upward pressure on Brazil’s currency, Mr Mantega said, forcing the authorities to consider further intervention in currency and derivatives markets to limit over-shooting. “We always have new measures to take,” he told the FT, indicating on the sidelines of an investor conference that these would not be pre-announced, but would include market intervention. On Tuesday, the Brazilian central bank also announced a spot auction to buy US dollars in another move to boost foreign exchange reserves and stem the upward pressure on the real. The Brazilian currency has been close to 12-year highs against the dollar in recent weeks, but fell by 0.7 per cent on Tuesday. Brazil’s actions to limit currency appreciation highlight the dilemma faced by many fast-growing economies -including Turkey, Chile, Colombia, and Russia- since allowing currency appreciation limits domestic overheating, but also undermines the competitiveness of domestic industry. “I gave a speech to investors and I hope they did not receive it too enthusiastically,” Mr Mantega joked, ” because there is a tendency for too much capital to enter”.

Brazil had to take other actions, he added, because domestic interest rates were already high, so as to curb inflation, and further rate rises alone tended to encourage further capital inflows. Brazil has already instituted a number of measures, including taxing bond portfolio inflows, to try and curb the real’s appreciation. “Monetary policy is very tight in Brazil and the level [of interest rates] in real terms is higher than in other [emerging] countries,” Mr Mantega insisted. With the main policy rate at 12.25 per cent, he rejected the notion that Brazil was overheating, saying the economic growth rates were sustainable, inflation was falling and the fiscal deficit was coming down. The economy is forecast to grow by 4 per cent this year after expanding 7.5 per cent in 2010. Credit growth — at 15 per cent this year — was lower than the 22 per cent rate in 2010, he added, partly as a result of government restrictions on banks borrowing cheaply at low interest rates from the US, but he looked forward to the day when lower inflation allowed “monetary policy more flexibility”. Mr Mantega’s comments highlight the low-level currency war between emerging and advanced economies that has unsettled global financial markets. This will be one of the issues facing Christine Lagarde, who started work as managing director of the International Monetary Fund on Tuesday. Brazil supported the new French managing director over her Mexican rival, Agustín Carstens, but Mr. Mantega insisted there was no “regional rivalry” between Latin America’s two biggest economies. Mr Mantega said he felt Ms Lagarde would be more effective at advancing the cause of developing nations. 

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El futuro de Venezuela

Nunca se me ha pasado por la cabeza elaborar predicciones cuando he debido analizar eventualidades o aplicar criterios lógicos a la posibilidad de que lleguen a ocurrir ciertos acontecimientos o no se materialicen otros que se dan por hechos anticipadamente. Por ello, al titular este artículo con el epígrafe que consta arriba, no me propongo, por el quebranto de salud de Hugo Chávez, sacar las apresuradas conclusiones que muchos lanzaron al aire cuando se divulgó que Fidel Castro padecía una grave dolencia que podría significar que estaba muy cercano el final de sus días. (art. Enrique Valle Andrade – Diario Hoy, Ecuador – 06/07/2011)

Cuán equivocados estuvieron todos los anticipados sepultureros; desde ese día, Castro ya ha enterrado a muchos de quienes se aprestaban a lanzar tierra sobre su féretro. No caeré por ello en el mismo error al tratar sobre la delicada situación física que hoy enfrenta Chávez por el diagnóstico de una enfermedad maligna que amenaza su vida. Pero, como es un hecho que, sea que le reste una corta o larga existencia, los cambios que deberán regir su vida afectarán directamente a la situación política que vive Venezuela, estimo del caso efectuar algunas reflexiones sobre lo que tendría que afrontar ese país en el futuro inmediato y de mediano plazo.

Por lo pronto, es innegable que el frenesí que agitaba la vida del Coronel en su quehacer político deberá detenerse; cualquiera sea el tratamiento a que deba someterse, deberá aceptar vivir a otro ritmo, al menos mientras ese tratamiento dure. Esto significará que deberán ser otros actores de su equipo de Gobierno los que asuman algunas, quizás muchas de sus responsabilidades. No se vislumbra una solución parecida a la de Raúl Castro al asumir los roles de Fidel, pero sería una imprudencia suicida del gobernante venezolano no entregar a otros la carga de muchas de sus responsabilidades. Ello determinará que baje el grado de su presencia como actor principal de la política venezolana y que eventualmente le signifique perder presencia ante sus seguidores, lo que es un peligroso riesgo que siempre evitan correr los líderes populistas. Si Chávez no quisiera correrlo y no abandonara su permanente presencia en la tarima y la pantalla, podría costarle muy caro.

¿Y la oposición venezolana? La coyuntura que inesperadamente se le ha presentado podría serle muy favorable, pero, para sacar provecho de ella, tendrían que conjugarse algunos factores. El primero tendría que ser actuar con cautela, sin triunfalismos apresurados y sin adelantarse a los hechos que aún no han ocurrido y que no es seguro que ocurran. No respetar la condición del antagonista podría revertir políticamente la situación e inclinar la corriente de opinión de los indecisos a favor de quien sufre un embate de la fortuna. Por otra parte, en el evento de que Chávez desapareciera definitivamente del escenario político, si la oposición no se consolidara unitariamente y se dispersara y fraccionara por ambiciones sectoriales, probablemente, aun sin Chávez, podría haber revolución Bolivariana para rato.

Mercados de Brasil y Argentina recibirán bienes de Perú sin aranceles en 2012

Los mercados de Brasil y Argentina recibirán las exportaciones peruanas libres de aranceles, en casi el 100% de sus bienes, a partir de 2012, a raíz del Acuerdo de Complementación Económica firmado con el Mercosur, declaró el ministro peruano de Comercio Exterior y Turismo, Eduardo Ferreyros. Según ese acuerdo comercial, los productos peruanos tendrán acceso libre a Brasil y Argentina, a excepción de nueve líneas arancelarias relacionadas al azúcar, explicó el ministro en el marco de un seminario sobre comercio exterior en Lima. Algunos de los principales productos que serán beneficiados con este libre acceso son los textiles que tienen en Brasil a su segundo destino (después de Estados Unidos), la pesca, los agrícolas e industriales. En tanto, Perú levantará sus barreras arancelarias con Brasil y Argentina en 2018, acotó el ministro en declaraciones reproducidas por la agencia estatal Andina. “Si bien los aranceles se van a eliminar, también queremos eliminar las barreras que en la práctica no permiten que los productos peruanos entren con gran fluidez”, dijo Ferreyros. Por ejemplo, el titular de Comercio Exterior señaló que “en Argentina existen sistemas de licencias previas que, a veces, se demoran hasta 180 días” en ser emitidas. En ese sentido, Ferreyros anunció esta semana una visita del viceministro de Comercio Exterior, Carlos Posada, a Argentina para encontrar una forma de que “los bienes transiten con mayor libertad”. Respecto a los tratados de libre comercio con otros países, Ferreyros indicó que el TLC con Corea del sur puede entrar en vigencia en agosto próximo, tras haber sido firmado en marzo, mientras que el convenio suscrito con Japón tomará unos meses más para su puesta en marcha. (Fuente: Agencia EFE – 06/07/2011)

Brasil e Argentina, cooperação nuclear

No próximo dia 18 de julho completam-se 20 anos da assinatura, entre a República Federativa do Brasil e a República Argentina, do Acordo para o Uso Exclusivamente Pacífico da Energia Nuclear. Por meio desse acordo, Argentina e Brasil renunciaram conjuntamente ao desenvolvimento, à posse e ao uso das armas nucleares, afirmaram seu compromisso inequívoco com o uso exclusivamente pacífico da energia nuclear e criaram a Agência Brasileiro-Argentina de Contabilidade e Controle de Materiais Nucleares (Abacc), para controlar os compromissos assumidos. Cinco meses depois, os dois países firmaram um acordo quadripartite com a Abacc e a Agência Internacional de Energia Atômica (AIEA), para a aplicação de salvaguardas abrangentes em todas as suas instalações nucleares. Esse passo transformou substancialmente o caráter de nossa relação bilateral no plano político. (Antonio de Aguiar Patriota e Héctor Marcos Timerman – O Estado de S. Paulo – 06/07/2011)

O tema nuclear deixou definitivamente de ser um ponto de possíveis suspeitas e se converteu num pilar central da confiança e da cooperação na relação estratégica entre os dois Estados sul-americanos, mediante um processo negociador e uma estrutura jurídica sem precedentes em nenhuma outra região.

A grande maioria dos países do mundo adotou os compromissos e controles internacionais em matéria nuclear ao aderir ao Tratado de Não Proliferação de Armas Nucleares (TNP). Nós iniciamos esse caminho por meio do acordo bilateral e do acordo quadripartite, para, em seguida, nos somarmos ao Tratado de Tlatelolco – que transformou a América Latina e o Caribe numa Zona Livre de Armas Nucleares – e ao TNP. O Brasil e a Argentina estiveram também entre os primeiros países a assinar e a ratificar o Tratado para a Proibição Completa dos Testes Nucleares (CTBT). A criação da Agência Brasileiro-Argentina de Contabilidade e Controle de Materiais Nucleares representou a culminação, em termos jurídicos, de um processo de aproximação iniciado pelos então novos regimes democráticos da Argentina e do Brasil, com a Declaração Conjunta sobre Política Nuclear, de Foz de Iguaçu, em 1985. Ao mesmo tempo, constituiu o ponto de partida para a consolidação de uma relação bilateral estratégica numa área central da segurança internacional. Na Abacc -que é uma organização independente-, as inspeções das instalações nucleares argentinas são levadas a cabo por inspetores brasileiros, e as inspeções das instalações nucleares brasileiras são conduzidas por inspetores argentinos. Essa dinâmica gerou, por si mesma, um elevado grau de confiança mútua sobre natureza pacífica dos nossos programas nucleares. Igualmente importante é a plena confiança que a Agência Internacional de Energia Atômica tem no trabalho da Abacc. Os dois organismos atuam de forma independente, porém complementar, buscando sinergias e evitando a duplicação de esforços.

É a partir dessa referência que nos temos posicionado conjuntamente ante as diferentes questões que se colocam no debate sobre os temas nucleares. Temos muito clara a prioridade que a comunidade internacional deve atribuir ao desarmamento nuclear, entre os esforços para evitar a proliferação e construir um mundo mais pacífico e seguro, sem a ameaça das armas de destruição em massa. As recentes Declarações Conjuntas sobre Cooperação Nuclear, de 3 de agosto de 2010 e de 31 de janeiro de 2011, mostram a amplitude e a profundidade que alcançou essa relação e ratificam o compromisso da Argentina e do Brasil com um caminho conjunto. Esses pronunciamentos presidenciais destacam o caráter singular da Abacc como mecanismo de construção da confiança mútua e internacional que assegura o controle de todas as atividades nucleares da Argentina e do Brasil, e como fundamento da cooperação bilateral em matéria nuclear. Ao mesmo tempo, decidem que a Abacc deve ser constantemente aperfeiçoada e reforçada em suas funções e seus objetivos.

Em seu 20.º aniversário, esta Abacc consolidada começou a participar, com status de observadora, das reuniões da Junta de Governadores da Agência Internacional de Energia Atômica, da mesma forma que nela atua, por exemplo, a agência europeia – a Comunidade Europeia da Energia Atômica (Euratom ou CEEA). Além disso, numa coincidência de caráter histórico, há menos de duas semanas o Grupo de Supridores Nucleares (NSG, na sigla em inglês), integrado por 46 países, estabeleceu novos requisitos para a transferência das tecnologias mais avançadas no campo nuclear e reconheceu naquele ato, numa decisão sem precedentes, a participação na Abacc como critério alternativo ao cumprimento do Protocolo Adicional da Agência Internacional de Energia Atômica. O significado da experiência argentino-brasileira na promoção da transparência e da confiança mútua no campo nuclear foi também reconhecido em diversos documentos da AIEA e das conferências do Tratado de Não Proliferação de Armas Nucleares. Serve, assim, de exemplo e fonte de inspiração para outras regiões do mundo, onde, infelizmente, a presença de armas nucleares e de outras armas de destruição em massa é ainda uma realidade. Celebrar a Agência Brasileiro-Argentina de Contabilidade e Controle de Materiais Nucleares é celebrar uma Argentina e um Brasil que olham para o mundo a partir de sua relação estratégica. É celebrar nossa vocação regional para a paz.

The Greek Trilemma

The crisis in Greece can be seen as an illustration of a trade-off between sovereignty, democracy and globalization. While all three are important building blocks of a modern European state, lessons from Eastern Europe show how accepting outside guidance can put a country on a path towards a healthier economy and better institutions. As we watch with terrified fascination the sovereign debt crisis bring Greek political institutions to the verge of disintegration, the realization slowly may dawn on Europeans that this eruption may soon move from our TV screens to our streets and banks. So far, however, the public debate in ‘supporting’ European states such as Germany and the Netherlands is not so much focusing on the possibility of contagion and collapse, but on isolating the ‘sinful’, profligate Southerners. In a mirror image of misunderstanding, some Greek discourses appear to identify ‘foreigners’ – Germany, the IMF and the EU – as the evil forces of neoliberalism pressing them to pay debts made at the instigation of Western banks through an austerity program that aims to destroy the Greek economy. The increasing tensions created by the structural imbalances of Economic and Monetary Union (EMU) in the EU have clearly moved from the domain of economists, technocrats and politicians to a much broader public debate. The reason for this is that EMU and financial globalization have led to a situation where we need redistribution of resources from one part of Europe to another (…..)

Full article: http://www.opendemocracy.net/antoaneta-l-dimitrova/greek-trilemma

China y el nuevo sistema mundial

Cuando Henry Kissinger se sentó a hablar con el presidente Mao sobre la apertura de China en los años setenta, Estados Unidos estaba en la cima de su poder. Seguramente Kissinger no pensó que, menos de medio siglo después, ahora que el Partido Comunista Chino celebra, lleno de seguridad en sí mismo, su 90º aniversario, iba a estar de nuevo en Pekín, a sus 88 años de edad, para ceder el bastón de mando de la hegemonía mundial a sus anfitriones. (art. Nathan Gardels – El Pais.com – 05/07/2011)

Hace un par de sábados, durante la inauguración de una reunión del principal think-tank chino sobre globalización, el gran estadista comparó la China de hoy con el Estados Unidos de 1947. Después de las guerras napoleónicas, observó Kissinger, Gran Bretaña se convirtió en la mayor potencia mundial, y lo fue durante más de un siglo. Sin embargo, en 1947, Ernest Bevin, ministro de Exteriores en el ocaso del Imperio, se sintió obligado a decirle a su homólogo estadounidense: “Estados Unidos es el primer acreedor mundial y, como tal, debe tomar la iniciativa a la hora de crear el nuevo orden”. A partir de ahí, se sucedieron el Plan Marshall puesto en marcha por los estadounidenses para la reconstrucción tras la guerra, el papel dominante del dólar y el ascenso de EE UU durante el resto del siglo XX.

Hoy, China es el mayor acreedor y está donde estaba Estados Unidos en 1947, a las puertas de un nuevo orden mundial. Kissinger aseguró a sus anfitriones que, aunque esta transición de un sistema a otro tardará probablemente 30 años en completarse, el papel de China crecerá sin cesar, porque está obligada, por su propio interés, a dar forma a un sistema mundial que se ha alejado del “polo del Atlántico Norte” para aproximarse al país asiático y las economías emergentes. En opinión de Kissinger, China se verá arrastrada a ejercer el liderazgo a toda velocidad por la parálisis que sufre Occidente. Estados Unidos, dijo educadamente, “está absorto en un debate sobre el papel del Gobierno y las fuentes de vitalidad en nuestro país; cuánta intervención del Gobierno debe haber y quién debe pagarla”. Y Europa está atrapada en “una crisis financiera y conceptual, suspendida entre un marco nacional y lo que debe sustituirlo”.

“Es fundamental tener sentido de la cooperación”, continuó Kissinger, “porque hemos entrado en una era nueva y compleja y estamos buscando un marco fundamental. Debemos adaptarnos a la incorporación de nuevos actores” en el escenario mundial. Y, para Kissinger, “el principal instrumento de adaptación es el G-20”, en el que cada país debe incorporar sus aspiraciones nacionales a un acuerdo internacional, “que evite las rivalidades de suma cero en el crecimiento económico”. Kissinger tiene razón. En los dos últimos siglos, Gran Bretaña y Estados Unidos fueron las potencias hegemónicas que impusieron los “bienes públicos mundiales” de la seguridad, la estabilidad financiera, una divisa de reserva importante y el libre comercio. Hoy, Estados Unidos y las economías avanzadas del G-7 tienen cada vez más dificultades para garantizarlos. Y las economías emergentes, encabezadas por China, no pueden hacerlo todavía. Por ese motivo, el G-20, que agrupa a las economías avanzadas y emergentes, debe ser el que, de forma colectiva, ofrezca esos bienes públicos mundiales. Es de prever que en un mundo verdaderamente multipolar, aunque China sea la primera economía en 2050, esto sea “lo normal”.

El reto es si es posible establecer una gobernanza mundial sin una potencia dominante o una serie de intereses que controlen la situación. Una vía es la sugerida por Zheng Bijian, antiguo vicepresidente de la Escuela Central del Partido, autor de la doctrina del “ascenso pacífico” de China y confidente de las máximas autoridades del país. China, dice Zheng, solo puede alcanzar sus metas de “mejorar cualitativamente la vida de los chinos corrientes” y ascender en la escala de las rentas medias “en el contexto de la interdependencia”. Por consiguiente, dice Zheng, China debe dejar atrás la idea del “ascenso pacífico” para “ampliar y profundizar la convergencia de intereses con otros actores mundiales. Cuando haya una acumulación de intereses convergentes, habrá una base sólida para tener intereses comunes”. Esos “intereses convergentes” son los bienes públicos mundiales del siglo XXI. Zheng menciona en concreto la lucha contra el cambio climático y las iniciativas conjuntas sobre el crecimiento bajo en carbono, en especial con Estados Unidos. También existen otros que el G-20 debe adoptar, como la estabilidad financiera mundial, la introducción gradual de un cesto mundial de reserva multidivisas (que incluya el renminbi, RMB) para sustituir al dólar, una nueva estructura de gobierno para el FMI que refleje el poder de las economías emergentes y una reanimación o reconfiguración de la ronda de negociaciones comerciales de Doha.

Un ámbito en el que China, como primer acreedor del mundo, podría desempeñar un papel crucial es el de ayudar a estabilizar los países de Oriente Próximo y el norte de África (MENA) mediante el desarrollo económico, algo que interesa a todo el mundo, entre otras razones por motivos de seguridad energética. Al fin y al cabo, China ya está cumpliendo una función muy importante en Europa al comprar bonos de los países que tienen más problemas. Tras las revoluciones árabes, se habló mucho de un Plan Marshall para los países MENA. En la reciente reunión del G-8 en Deauville, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, obtuvo el compromiso de dedicar 20.000 millones de dólares a dicho fin. Pero es un compromiso que parece más bien hueco, dado que las economías avanzadas se encuentran sumidas en déficits y una crisis de la deuda soberana. En vez de un Plan Marshall, ¿por qué no un Plan Hu Jintao auspiciado por el G-20, en el que China reutilice parte de su enorme excedente de reserva, junto con los Estados del Golfo, de manera beneficiosa para el sistema mundial? ¿Es posible, como sugirió Kissinger, que, igual que el Plan Marshall aunó las obligaciones y los intereses de Estados Unidos durante la implantación del orden mundial para la segunda mitad del siglo XX, haya llegado ahora el momento de que China asuma un nuevo papel de ese tipo? Los estadounidenses hicieron bien en escuchar a Ernest Bevin. A los chinos les convendría hacer caso a Henry Kissinger.