Uruguay ratificó el tratado constitutivo de la Unasur

El Senado uruguayo aprobó la adhesión al bloque sudamericano y el país se convirtió en el noveno en cumplir con ese trámite, lo que supone la entrada en vigor de la norma. La Cámara alta votó con el respaldo de 20 de los 26 legisladores el proyecto de ley por el que se avala el tratado firmado en Brasilia en 2008. Sólo resta que el Poder Ejecutivo promulgue la ratificación. La bancada del oficialista Frente Amplio (FA) consiguió el apoyo de un sector del opositor Partido Nacional, aunque no del Partido Colorado. Esta fuerza cuestionó el procedimiento por el cual fue votada la iniciativa, según explicó el senador del FA Carlos Baráibar. La norma fue aprobada el jueves pasado en la Cámara de Diputados, un día antes de la cumbre de la Unasur en Guyana, e ingresó ese mismo día al Senado para ser votado en forma “grave y urgente”.

Baráibar destacó que “es un tratado a favor de la integración política, social y económica de Sudamérica”, que “ya ha tenido efectos positivos en algunos conflictos en la región como Venezuela-Colombia o en Ecuador y en Bolivia, en los que demostró ser un operador político ágil”. “Hay proyectos de orden económico, de infraestructura, de producción de energía, educativos, que están tomando cuerpo y demostrando que es un instrumento que tiene viento a favor en América Latina y hay que aprovecharlo en favor de los mejores intereses de los pueblos”, agregó. Con la aprobación de Uruguay, la Unasur completa las nueve ratificaciones necesarias para dar existencia jurídica al bloque, algo que aumentará la legitimidad del ente multilateral y facilitará numerosas tareas.

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The Spanish Prisoner

The best thing about the Irish right now is that there are so few of them. By itself, Ireland can’t do all that much damage to Europe’s prospects. The same can be said of Greece and of Portugal, which is widely regarded as the next potential domino. But then there’s Spain. The others are tapas; Spain is the main course. (art. Paul Krugman – The New York Times – 28/11/2010)

What’s striking about Spain, from an American perspective, is how much its economic story resembles our own. Like America, Spain experienced a huge property bubble, accompanied by a huge rise in private-sector debt. Like America, Spain fell into recession when that bubble burst, and has experienced a surge in unemployment. And like America, Spain has seen its budget deficit balloon thanks to plunging revenues and recession-related costs.

But unlike America, Spain is on the edge of a debt crisis. The U.S. government is having no trouble financing its deficit, with interest rates on long-term federal debt under 3 percent. Spain, by contrast, has seen its borrowing cost shoot up in recent weeks, reflecting growing fears of a possible future default. Why is Spain in so much trouble? In a word, it’s the euro.

Spain was among the most enthusiastic adopters of the euro back in 1999, when the currency was introduced. And for a while things seemed to go swimmingly: European funds poured into Spain, powering private-sector spending, and the Spanish economy experienced rapid growth. Through the good years, by the way, the Spanish government appeared to be a model of both fiscal and financial responsibility: unlike Greece, it ran budget surpluses, and unlike Ireland, it tried hard (though with only partial success) to regulate its banks. At the end of 2007 Spain’s public debt, as a share of the economy, was only about half as high as Germany’s, and even now its banks are in nowhere near as bad shape as Ireland’s. But problems were developing under the surface. During the boom, prices and wages rose more rapidly in Spain than in the rest of Europe, helping to feed a large trade deficit. And when the bubble burst, Spanish industry was left with costs that made it uncompetitive with other nations.

Now what? If Spain still had its own currency, like the United States — or like Britain, which shares some of the same characteristics — it could have let that currency fall, making its industry competitive again. But with Spain on the euro, that option isn’t available. Instead, Spain must achieve “internal devaluation”: it must cut wages and prices until its costs are back in line with its neighbors. And internal devaluation is an ugly affair. For one thing, it’s slow: it normally take years of high unemployment to push wages down. Beyond that, falling wages mean falling incomes, while debt stays the same. So internal devaluation worsens the private sector’s debt problems. What all this means for Spain is very poor economic prospects over the next few years. America’s recovery has been disappointing, especially in terms of jobs — but at least we’ve seen some growth, with real G.D.P. more or less back to its pre-crisis peak, and we can reasonably expect future growth to help bring our deficit under control. Spain, on the other hand, hasn’t recovered at all. And the lack of recovery translates into fears about Spain’s fiscal future.

Should Spain try to break out of this trap by leaving the euro, and re-establishing its own currency? Will it? The answer to both questions is, probably not. Spain would be better off now if it had never adopted the euro — but trying to leave would create a huge banking crisis, as depositors raced to move their money elsewhere. Unless there’s a catastrophic bank crisis anyway — which seems plausible for Greece and increasingly possible in Ireland, but unlikely though not impossible for Spain — it’s hard to see any Spanish government taking the risk of “de-euroizing.” So Spain is in effect a prisoner of the euro, leaving it with no good options.

The good news about America is that we aren’t in that kind of trap: we still have our own currency, with all the flexibility that implies. By the way, so does Britain, whose deficits and debt are comparable to Spain’s, but which investors don’t see as a default risk. The bad news about America is that a powerful political faction is trying to shackle the Federal Reserve, in effect removing the one big advantage we have over the suffering Spaniards. Republican attacks on the Fed — demands that it stop trying to promote economic recovery and focus instead on keeping the dollar strong and fighting the imaginary risks of inflation — amount to a demand that we voluntarily put ourselves in the Spanish prison. Let’s hope that the Fed doesn’t listen. Things in America are bad, but they could be much worse. And if the hard-money faction gets its way, they will be.

El Panorama económico de América Latina para los próximos 5 años es alentador, destaca director de Política Económica A.Lat. del Banco Mundial.

El panorama económico de América Latina es alentador en los próximos 5 años, debido a las proyecciones de altos precios de las materias primas, señaló hoy el director de Política Económica América Latina del Banco Mundial (BM), Marcelo Giugale.  “Los próximos años son la gran oportunidad, es ahora o nunca para América Latina”, subrayó, al señalar que la región tiene cinco razones fundamentales de crecimiento autónomo que va a ocurrir independientemente de lo que suceda en los países ricos.

La primera (razón) es que empezamos a comercializar sur-sur, ahora nuestros socios comerciales más importante para los países de Sudamérica, no tanto para México y Centroamérica, ya no están en el hemisferio norte, están en el hemisferio sur, son China e India”, dijo. La segunda razón, indicó, es que a América Latina le falta mucho por aprender, y mucha tecnología por asimilar a sus procesos productivos, que ahora está disponible a menor costo. “El inventario tecnológico de América Latina es muy pequeño con respecto a lo que ya se sabe en el mundo, entonces adquirir esa tecnología va a ser barato para nosotros, y adaptarlas a nuestro aparato productivo va a ser mucho fácil”, señaló. Como tercera razón, el director del BM, refirió que los balances del sector público y privado de América Latina están bien, al haber salido de la crisis “bastante bien” porque no tiene la deuda tan pesada que solía tener al haber pagado parte de su deuda externa con la bonanza anterior a la crisis. “Tampoco tenemos un sector privado sobrecargado de deudas, con tasas de interés altísimas, nada de eso está ocurriendo, Latinoamérica hoy en términos netos y en conjunto es un acreedor neto del mundo, ya no es más un deudor neto”, dijo Giugale en el programa de Andrés Oppenheimer. Como cuarta razón, indicó que en América Latina empiezan a aparecer las clases medias, y al igual que sucedió en China que en 30 años elevó 400 millones de pobres a la clase media. “América Latina comienza a hacer lo mismo, Chile, Brasil, Uruguay, en Perú ahora, Colombia”, subrayó. La quinta razón, dijo Giugale, es el referido al precio de los commodities o materias primas, que mantendrá un precio elevado, en los próximos años, pero que se debe innovar y crear industrias que vayan más allá de las materias primas.

Por otro lado, descartó que debido a los mayores flujos de capitales y recursos monetarios a los gobiernos de la región, se produzca un despilfarro como en el pasado. “Hoy con los sistemas fiscales un poquito más supervisados, organizados, con la sociedad civil mirando qué pasa en casi todos los países, esto va a ser un poco más una bendición que una preocupación”, dijo. Giugale, señaló que la región y el mundo están pagando el ajuste económico que realiza los Estados Unidos a través de políticas monetarias, que motiva que las monedas, en América Latina también, se encarezcan, por lo que se “tendrá que vivir con monedas apreciadas”, y forzará a los sectores exportadores a ser más competitivos. Indicó que el próximo año la región “va a crecer bastante” pero advirtió dos riesgos en el escenario mundial, la primera que se produzca una crisis de deuda en los países ricos, y la segunda, que haya un problema en China por el “recalentamiento” de su economía porque va muy rápido.

El alejamiento de Colombia y EEUU

Puede que el presidente colombiano Juan Manuel Santos haya estado bromeando cuando dijo recientemente que el presidente venezolano Hugo Chávez es “mi nuevo mejor amigo”, pero pocos en Washington festejaron el chiste. En la capital estadounidense –especialmente en el Congreso– existe la preocupación de que Santos se está acercando cada vez más a Venezuela, y alejándose cada vez más de Estados Unidos. Desde que Santos asumió la presidencia en agosto, Colombia ha dado varias señales de estar dejando atrás la estrechísima alianza del ex presidente Alvaro Uribe con Estados Unidos. (art. Andres Oppenheimer – 29/11/2010)

Entre los síntomas de la nueva realidad:

•  El primer viaje oficial de Santos como presidente fue a Brasil, y no a Estados Unidos. Desde entonces, Santos ha visitado varios países latinoamericanos, pero todavía no ha pisado Washington D.C.

•  Santos se ha reunido varias veces con Chávez, y ambos han prometido mejorar rápidamente los vínculos entre Colombia y Venezuela. Las relaciones entre ambos países eran abiertamente hostiles durante la presidencia de Uribe, en parte porque el ex presidente colombiano había condenado repetidamente el apoyo clandestino de Venezuela a la guerrilla colombiana de las FARC.

•  Satisfaciendo los deseos de Chávez, Santos anunció recientemente que extraditará a Venezuela –y no a Estados Unidos– al capo del narcotráfico venezolano Walid Makled. Tanto Venezuela como Estados Unidos han pedido la extradición de Makled, quien ha declarado que altos funcionarios del gobierno venezolano protegían sus operaciones de narcotráfico. Chávez quiere a Makled en Venezuela para mantenerlo callado, o presionarlo para que cambie su testimonio.

•  El gobierno de Santos no tiene planes inmediatos de someter al Congreso colombiano una nueva ley que autorice la presencia de tropas estadounidenses en bases militares colombianas, según funcionarios colombianos. El acuerdo militar colombiano-estadounidense del 2009 que permitía esa presencia fue recientemente invalidado por un tribunal de Colombia.

•  En los próximos meses, Santos espera concretar acuerdos de libre comercio con Canadá y la Unión Europea. El acuerdo de libre comercio del 2004 entre Colombia y Estados Unidos aún no ha sido ratificado por el Congreso estadounidense.

Carl Meacham, un alto asesor del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, me señaló que la falta de ratificación del tratado por parte de Estados Unidos “ha llevado a Colombia a buscar otras opciones. Definitivamente, el país se está alejando de Estados Unidos”. El diputado Connie Mack, un republicano conservador que se convertirá próximamente en presidente del subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, me admitió que “hay muchas preocupaciones” sobre Colombia en el Congreso. Sin embargo, agregó, no estoy en condiciones de decir que el país se está alejando de Estados Unidos”.

Curioso por saber cuáles son los planes de Santos en política exterior, hablé con varios colombianos que están muy próximos al nuevo presidente. La mayoría de ellos dijeron que hay un cambio en Colombia, motivado principalmente por la falta de ratificación del acuerdo comercial por parte de Washington, pese a los numerosos gestos de buena voluntad de Colombia. En los últimos años, Colombia ha aceptado la presencia de tropas estadounidenses en sus bases militares, ha enviado agentes policiales y funcionarios antidroga colombianos a Afganistán para prestar apoyo a las tropas estadounidenses, y ha votado junto con Estados Unidos en casi todos los temas en las Naciones Unidas. Y sin embargo, no ha habido una respuesta positiva de Washington sobre el acuerdo de libre comercio, me dijeron. Los estrechos vínculos del presidente Barack Obama con los sindicatos estadounidenses que se oponen al libre comercio le han impedido a la Casa Blanca invertir un mayor capital político en lograr la ratificación del tratado en el Congreso, agregaron. Enrique Santos Calderón, el hasta hace poco director y columnista del influyente periódico colombiano El Tiempo, y hermano del presidente de Colombia, me dijo esta semana que “Los colombianos están un poco decepcionados con Estados Unidos”. Agregó que “existe la sensación de que debemos poner un poco más de distancia, y dejar de hacer favores unilaterales que no tienen reciprocidad”.

Mi opinión: El nuevo presidente colombiano se está acercando a Chávez primordialmente por motivos económicos. Venezuela es uno de los mayores mercados para las exportaciones colombianas, y las tensiones entre los dos países en los últimos años habían perjudicado seriamente a los exportadores colombianos. Además, Santos también está usando su luna de miel con Chávez como estrategia de negociación para lograr que Washington se ponga las pilas para ratificar el acuerdo de libre comercio. Como la política de Uribe no logró resultados, Santos está probando otra. Conozco a Santos desde hace muchos años, y nunca me olvido de que uno de sus hobbies favoritos es jugar al póker. Como buen jugador de póker, está manteniendo a todo el mundo en la incertidumbre, incluyendo a sus amigos estadounidenses. Ante la inacción de Washington, es difícil culparlo.

La nueva integración

La visita que realiza a Colombia el Presidente de Chile debe traer un nuevo aire para la integración latinoamericana, pues se espera que los dos países empiecen a trabajar mancomunadamente para hacer realidad la propuesta del Presidente Alan García del Perú, en el sentido de crear un grupo de países latinoamericanos con fronteras sobre el pacífico. (publicado por La Republica – Colombia – 26/11/2010)

Esta no es una iniciativa nueva, ya había sido planteada por el Presidente del Perú, hace cerca de cinco años, con ocasión de la salida de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones. Sin lugar a dudas, el retiro de Venezuela ha significado un golpe muy fuerte para la CAN, la cual ha quedado reducida a una Zona de Libre Comercio, pero con una institucionalidad de Unión Aduanera que no tiene sentido. Tener una Secretaría General, del tamaño de la que se tiene, un Tribunal Andino de Justicia y un Parlamento Andino para administrar una Zona de Libre Comercio, no resulta adecuado en términos de optimización de los recursos económicos y eficiencia administrativa.

Como antecedente a esta propuesta de integración regional ha estado funcionando el Foro sobre la Iniciativa de la Cuenca del Pacífico Latinoamericano, conocido como el Arco del Pacífico Latinoamericano, el cual es un espacio informal de coordinación y concertación de alto nivel para la identificación de acciones conjuntas dirigidas a generar sinergias entre los países participantes en dicha iniciativa en materia económica y comercial, teniendo en cuenta el interés común de fortalecer sus relaciones con las economías del Asia Pacífico. Los países participantes en Arco son 11, los cuales tienen frontera con el pacífico: Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú.

En la propuesta, esbozada por el Presidente peruano, no se trata de que los once países de Arco hagan parte del nuevo esquema de integración regional, pero sin duda hay allí países que nos interesa que hagan parte del nuevo proyecto. Para Colombia, esta iniciativa resulta de la mayor pertinencia, pues el país anda en la búsqueda de nuevos mercados que nos permitan tener una mayor diversificación, en donde nos interesa llegar a Asia Pacífico sin soltar las amarras con nuestros socios latinoamericanos. La importancia de Asía Pacifico no se puede ignorar. Para formarnos una idea del reto que significa para un país como Colombia, lograr una presencia allí, solo basta mencionar un estudio efectuado por Mckinsey que al señalar los cambios que se van a presentar en los mercados mundiales, resalta que para el año 2025, la mayoría de las principales 25 ciudades del mundo estarán localizadas en Asia y no en Norteamérica, como ocurre hoy en día. El Plan de Desarrollo “Prosperidad para Todos” anunciado por la Administración del Presidente Santos tiene claramente identificada la inserción de Colombia en la región del Asia Pacífico, como una prioridad en la parte correspondiente a gestión internacional.

ESPAÑA: EL TROFEO DE LOS MERCADOS

Corría el año 2007 cuando un oscuro economista, Noriel Roubini, profesor en la Universidad de Columbia en Nueva York publicó un trabajo que hizo historia. Él mismo presentó 12 pasos o etapas para una crisis financiera de gran magnitud en Wall Street. Por ende, provocar una recesión estilo anos 30. Los hechos ocurridos a partir del 2008 reivindicaron el trabajo y transformaron a Roubini en el nuevo oráculo del mundo económico anglosajón. (art. Uziel Nogueira – Xornal de Galicia – 25/11/2010)

Desde la posición privilegiada de economista principal del Banco Interamericano de Desarrrollo (BID) tuve la oportunidad de seguir, desde adentro, todas las crisis financieras ocurridas en los mercados emergentes durante los anos 90. Etapa que culmina con la debacle argentina en 2001. La lección más importante de la crisis latinoamericana, rusa y asiática fue demostrar el poder de los mercados financieros integrados a nivel global. Por ende, la vulnerabilidad de las economías dependientes del casino financiero estadounidense, liderado por Wall Street y bancos europeos. Ahora bien, la desestabilización de las economías emergentes durante los años 90 trae importantes lecciones para el cuadro de situación que vive Grecia, Irlanda y posiblemente Portugal y España. La pregunta del momento es si Portugal y España seguirán el mismo sendero de griegos e irlandeses. Para buscar una posible respuesta es necesarios revisar (estilo Roubini) las etapas por las que navegó Grecia e Irlanda hasta la situación actual.

La Unión Europea sufre una recesión económica desde el 2008. Los bancos incurren en cuantiosas pérdidas por préstamos de mala calidad, principalmente en el sector inmobiliario. La cartera de préstamos de los bancos sufre una presión adicional debido a la caída de beneficios de las empresas y la compra adicional de bonos públicos. El mercado conoce la vulnerabilidad fiscal de los países periféricos y pide tasas de interés más altas para los nuevos préstamos. Los fondos especulativos asumen posiciones cortas en relación a los bonos públicos. Apuesta indicando que el gobierno no va a tener dinero para pagar los intereses de la deuda. Aumenta sustancialmente la diferencia entre las tasa de interés pagadas por los bonos griegos e irlandeses en relación al alemán. El gobierno griego e irlandés descubren que es insostenible la situación fiscal. Además, los grandes grupos financieros y las familias más adineradas ya han retirado sus fondos de los bancos en peligro de quiebra. Después del último hecho, los gobiernos recurren al Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea en busca de un paquete de rescate financiero. La economía griega e irlandesa serán manejadas desde Washington y Bruselas en los próximos 3-4 años. Termina la crisis financiera y se agudiza la crisis social y política en Atenas y Dublín.

¿El mercado financiero estará satisfecho con Grecia e Irlanda? ¿El llamado efecto contagio continuará propagándose hasta Portugal y España? ¿Que va pasar? Conociendo el modus operandi del sector financiero, mi lectura es la siguiente. Portugal será el próximo blanco. Es posible que tenga que recurrir a Bruselas y Washington para buscar ayuda. Otras economías más pequeñas en la zona euro también sufrirán ataques especulativos. Desafortunadamente, no existe final feliz ‘happy ending’ para la situación actual. España es el gran trofeo (bola da vez, dicen los brasileños) para el mercado financiero debido a tres razones:

1. Es el cuarto PIB en la Unión Europea. Un paquete de rescate financiero –estilo irlandés– requeriría alrededor de 600.000 millones de euros. Una cantidad de dinero importante a pesar de la crisis.

2. La economía española es mucho más sólida que la de los otros tres países. Sin embargo, de manera paradójica, en tiempos de crisis especulativas la solidez económica se vuelve en contra del país. Genera el ambiente ideal para especular durante una buena temporada, mientras que los países chicos se desploman muy rápido.

3. Alemania y Francia no pueden permitir que España tenga el mismo destino que Grecia e Irlanda. Sería el fin de la integración monetaria. Esto significa que Madrid, en caso de emergencia, recibiría fondos en condiciones más aceptables a las ofrecidas hasta el momento. Una oportunidad ideal para especular con los nuevos bonos públicos.

Link: http://www.xornal.com/opinions/2010/11/25/Opinion/espana-trofeo-mercados/2010112500202400595.html

Premio a la desvergüenza

Henry Rangel Silva, un militarote de aquellos que pertenecen a esa casta indeseable que ha sido la desgracia de los países latinoamericanos desde que emergieron como Estados a partir de las guerras de Independencia, ha vuelto a salpicar lodo sobre el prestigio de los militares nobles y decentes que, por fortuna, sí son muchos.(art. Dr. Enrique Valle Andrade – Diario Hoy.com.ec – Ecuador – 17/11/2010)

Con una impertinencia propia de los audaces sin formación democrática, ha lanzado al viento una andanada de torpes y atrevidas afirmaciones, producto del profundo resentimiento de la clase gobernante venezolana por la derrota que le infligió la oposición en la últimas elecciones, y preocupada ante el peligro de que, en la próxima contienda electoral, los opositores organizados impidan un nuevo triunfo de Chávez. Ha dicho Rangel, con solemne desparpajo, que el Ejército no aceptará una victoria de la oposición en las elecciones presidenciales de 2012. Dijo también que las fuerzas Armadas están “casadas” con el proyecto político de Chávez.

¿Desde cuándo un comandante de Ejército puede hablar en nombre de las Fuerzas Armadas para advertir que los resultados producto de la voluntad popular deben pasar primero por un tamiz que no es otro que la aceptación y la calificación de unos cuantos tutores con charreteras? ¿A quién se le puede ocurrir que la voluntad del soberano tiene por encima el juicio y la opinión de los uniformados? Solo a alguien que desconoce preceptos democráticos esenciales se le puede pasar por la cabeza negar la validez y la trascendencia de estos básicos conceptos que rigen el ejercicio de derecho de elegir a sus gobernantes, que solo corresponde al pueblo.

Las Fuerzas Armadas no son ni jueces de procesos electorales ni garantes de la democracia; están al servicio de ella, y compromete el honor de sus integrantes a salvaguardarla y respetarla en todas sus manifestaciones, fundamentalmente, acatar y defender los resultados del ejercicio del sufragio; jamás les corresponde opinar sobre ellos, o, peor aún, descalificarlos. La barbaridad de Rangel ha mellado el prestigio de los hombres de armas de Venezuela. Sin embargo, siempre que un troglodita vocifera atrocidades, nunca falta otro que aplaude sus desafueros. A Rangel, no podía faltarle un socio y, en este caso, este no podía ser otro que el beneficiario de su deslenguamiento: el comandante Chávez. No solamente que el mandamás de Venezuela ha tributado un fervoroso aplauso a Rangel, sino que lo ha ascendido a general a cargo de la Defensa, por sus “méritos y virtudes”.

Proviniendo de alguien que surgió en la política a través de un golpe de Estado y que, una vez asumido el poder, ha empleado todas las artimañas posibles para mantenerse en él y destruir a sus opositores, no nos debe extrañar que encuentre méritos en las torpes frases de Rangel y que a su desvergonzado desplante lo premie con un ascenso. Haciendo excepción de casos ilustres, en nuestra América Latina, las medallas y condecoraciones casi siempre han lucido en pechos que nunca las merecieron.