CONTRIBUIR A AFIRMAR LA EFICACIA Y LA RELEVANCIA DE LA OMC

Felix Peña¿¿ Uno de los principales desafíos que tendrá que enfrentar su nuevo Director General ?? La parálisis de la Rueda Doha y la fragmentación del sistema comercial internacional, resultante de tendencia a la proliferación mega-acuerdos comerciales preferenciales interregionales, son síntomas de problemas de relevancia que encara OMC. En tal contexto iniciará su gestión Roberto de Azevêdo como nuevo Director General OMC. Sucede a Pascal Lamy quien durante 8 años ejerció dicho cargo y que a pesar de su rica experiencia internacional, prestigio personal y claridad intelectual, no pudo tener pleno éxito en la difícil tarea concertar objetivos negociadores de países con intereses y los recursos de poder tan diferentes. El nuevo Director General tendrá poco tiempo para incidir en los resultados de la Conferencia Ministerial de principios de diciembre. A pesar de notorios esfuerzos que ha realizado Pascal Lamy, subsisten dudas de que en Bali se logren resultados significativos. Pero el hecho de que habría conciencia de los efectos que un Bali pobre tendría en el futuro de la OMC podría contribuir a que al menos se logre avanzar en el trazado de una hoja de ruta futura, una “agenda post-Bali” creíble. El reciente informe sobre “El Futuro del Comercio: Los retos de la convergencia”, brinda elementos significativos para el trazado de tal agenda. Es un legado valioso del rico período Lamy en la OMC. Para tener éxito en su gestión, Azevêdo requerirá del apoyo activo de los países que optaron por él en el tramo final del proceso de selección. Se abre entonces una etapa en que lo valioso será el aporte de ideas prácticas y de la energía política que permitan trazar una hoja de ruta proyectada al futuro, y renovar objetivos y métodos de trabajo OMC. Como señalara Lamy al presentar el informe sobre el futuro del comercio, la palabra clave es “convergencia”. Son cuatro los niveles en que ella debe procurarse: el de las políticas comerciales de países miembro; el del sistema multilateral con los diversos sistemas preferenciales; el de las políticas comerciales y otras políticas internas de los países, y el de las políticas comerciales con las otras medidas públicas no tarifarias. Esos cuatro niveles de convergencia requerirán de una gran capacidad de concertación de intereses nacionales. No será tarea fácil dado, además, las limitadas competencias que le han sido atribuidas, hasta el presente, al Director General OMC. Pero lo que sí puede aportar un funcionario internacional independiente, que no responda a ningún país ni grupos de países en particular, es visión de conjunto y también ideas prácticas que permitan conciliar intereses nacionales a veces muy divergentes (…..)

Link: http://www.felixpena.com.ar/index.php?contenido=negociaciones&neagno=informes/2013-05-afirmar-eficacia-relevancia-omc

México y Brasil buscan relanzar el TLC

Ciudad de MéxicoMayores empresas comercializadoras entre México y Brasil apoyan el relanzamiento de negociaciones de un Tratado de Libre Comercio bilateral, asunto que nuevamente forma parte de la agenda de los gobiernos de ambos países. El canciller José Antonio Meade visitará esta semana Brasil, se entrevistará con su homólogo, Antonio Patriota, y uno de los temas abordarán será apertura comercial bilateral. “Los niveles resistencia para pactar TLC se han reducido impresionantemente; creo que se puede avanzar de forma adecuada”, dijo Marco Ramírez, el gerente comercial de la Cámara México-Brasil. Entre otras compañías brasileñas, iniciativa es respaldada por la petrolera Petrobras, la petroquímica Braskem y la fabricante de motores Weg. Del lado mexicano están Bimbo, América Móvil, FEMSA, Mabe, Rotoplas y Cinépolis. “Hay que volver a hacer análisis de las economías de los dos países, las cuales han cambiado, y pronósticos de los siguientes años; no es una cosa rápida”, dijo Rafael Nava, director de Relaciones Gubernamentales de Mabe. La Secretaría de Economía informó que se estableció un Grupo de Alto Nivel Empresarial, en el que se analizarán las oportunidades para ambas naciones, de modo que, si hay interés, se pueda avanzar hacia mayor integración. Una de las ideas es que se persiga Acuerdo Estratégico de Integración Económica (AEIE), que incluya la liberalización comercial y cooperación en diferentes aspectos, porque desgravar aranceles sector por sector complica apertura posterior áreas renuentes o desinteresadas. En diciembre, la prensa brasileña refirió que la presidenta Dilma Rousseff pidió a su par mexicano, Enrique Peña, reiniciar el diálogo sobre el TLC. “No descartaría un acuerdo de libre comercio con Brasil en el mediano plazo, pero antes hay que profundizar el intercambio para que los dos países sean más competitivos”, dijo Peña Nieto a la revista Veja a principios de mayo. México y Brasil han tenido intentos frustrados para pactar un TLC desde 1997. En esos 16 años, la desconfianza mutua y el potencial de beneficios bilaterales han sido sopesados una y otra vez. En cada tentativa emerge oposición de agricultores y ganaderos mexicanos y de sindicatos industrias brasileñas, reflejando la competitividad agropecuaria de un país y la manufacturera del otro, lo complementario de ambos, al mismo tiempo, riesgos implícitos. También han persistido dificultades, porque México ha pactado 12 TLCs y en Brasil se han enfocado a proteger su gran mercado interno. (Fuente: El Economista, México – 14/05/2013)

Maduro llega a Brasil casi en silencio

BrasiliaNicolás Maduro, ha llegado este jueves a Brasil casi en silencio, tras haber visitado el Uruguay y la Argentina. La prensa ha dado poco relieve a su llegada, pero esta tarde habrá una manifestación, convocada a través de las redes sociales en “defensa de libertades democráticas”, frente al palacio presidencial del Planalto donde está previsto el encuentro del líder bolivariano con la presidenta Rousseff. Maduro pasará el día en Brasilia. El Gobierno brasileño ha informado que la visita busca “incrementar iniciativas de integración productiva, seguridad alimentaría, las políticas públicas de salud y desarrollo social y tecnológico”. Según las agencias de información tendrá una serie de “actividades privadas”, incluido encuentro con ex-presidente Lula da Silva, que durante la campaña electoral venezolana envió un vídeo de apoyo a su candidatura. El programa oficial solo prevé el encuentro del líder venezolano con la presidenta Rousseff. Entre las actividades de carácter privado está previsto un encuentro con estudiantes y representantes de movimientos sociales en la Universidad de Brasilia. Este jueves el diario O Globo ha publicado editorial titulado “Lo que Maduro debería escuchar en Brasilia”. En él se recuerda que en el inicio de su mandato, Rousseff dijo que prefería “el ruido de los periódicos al silencio de dictaduras”. El diario dice que “Brasil goza de una democracia robusta en la que los medios ejercen un papel de vigilancia. En los regímenes bolivarianos libertad de expresión está empecinada”. Añade: “Brasilia debe decir a Nicolás Maduro, por ejemplo, que es lamentable amordazar a Globovisión o cualquier otro medio de comunicación”. Lo que el Gobierno no quiere es una fricción con el nuevo Ejecutivo venezolano que pueda desequilibrar la balanza comercial con Caracas, netamente positiva para Brasil y que aumentó seis veces de 2003 a 2012. El año pasado el comercio bilateral consiguió un récord histórico de 605.000 mil. de dólares. Las exportaciones brasileñas de manufacturados para Venezuela crecieron un 30%. Brasil es consciente de ser hoy una de las grandes democracias del mundo, su papel fundamental en América del Sur. De ahí sus cautelas con el nuevo líder venezolano, contestado por el 50% de su propio país. La diplomacia brasileña ha sido todo este tiempo más bien cauta con el resultado elecciones en Venezuela. Aunque Brasil reconoció enseguida la legalidad de los resultados, la prensa ha recordado que durante el funeral de Hugo Chávez, tras haber destacado su papel político, la presidenta quiso añadir “en muchas ocasiones el Gobierno de Brasil no concordó íntegramente con él”. (Fuente: Juan Arias – El País.com – 09/05/2013)

El desarrollo nuclear y la responsabilidad

La Paz - BoliviaLa diplomacia y la comunidad científica argentinas tienen un bien ganado prestigio en materia desarrollo nuclear pacífico. Desde primeros debates que tuvieron lugar en las Naciones Unidas con motivo del Tratado de No Proliferación Nuclear, ese prestigio ha seguido consolidándose. La cooperación brindada generosamente a muchos países, ventas reactores, acuerdos con Brasil para la contabilidad y control recíproco de respectivas instalaciones nucleares, así como cooperación con la OIEA y la participación en otros regímenes de no proliferación, han servido para dar a Argentina presencia, voz, autoridad en estos sensibles y estratégicos temas. (Fuente: Fernando Petrella – Infobae, Argentina – 07/05/2013)

Dentro de esos históricos lineamientos, resulta ejemplar que, desmintiendo el convulso y receloso panorama político mundial, Argentina y Brasil hayan suscripto el 6 de mayo pasado un contrato para desarrollar reactor multipropósito a ser construido por empresa argentina Invap, de impecable trayectoria. Iniciativa continúa acercamientos iniciados por Alfonsín+Sarney, profundizados por Menem+Cardozo y siguientes presidentes argentinos y brasileños. Precisamente fue a mérito de esa trayectoria, el contrato con Brasil constituye un eslabón adicional, en mayo 2010, el presidente Barack Obama le dirigió una sustantiva carta a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacando el liderazgo regional argentino y su rol en la Cumbre de Seguridad Nuclear celebrada poco antes en Washington. Uno de los aspectos más importantes allí discutidos se relacionan con iniciativas globales para combatir el terrorismo nuclear.

Sorprende entonces que, en ocasión de un reciente viaje a la hermana Bolivia, autoridades argentinas hayan hecho pública la voluntad argentina de colaborar con La Paz para que pueda “arrancar su plan nuclear”. El anuncio sugiere algunas reflexiones. En primer lugar Argentina es campeona en sostener desarrollo nuclear pacífico para todos los países. Las posiciones expuestas oportunamente en los ámbitos multilaterales por los embajadores Ruda, Ortiz de Rozas, Berazategui en ese sentido, todavía hoy son regla, tanto en la OIEA como en Naciones Unidas y organizaciones regionales. Pero ello no sustrae a las cuestiones nucleares de su profunda naturaleza estratégica, por ende, de la necesidad de proceder siempre con prudencia y conocimiento del entorno político. En segundo lugar, Bolivia tiene indiscutible derecho a su desarrollo nuclear pacífico. Argentina se debe a sus vecinos, posee experiencia y es natural que preste toda colaboración que Bolivia pueda requerir. Pero, en tercer lugar, cabe también analizar el entorno político subregional y el impacto que el anuncio argentino podría tener. Vemos que la relación entre Bolivia y Chile está sometida a lógicas tensiones por el renovado reclamo de Bolivia por la salida al Pacífico. Hace días la Corte Internacional de Justicia acepto el caso planteado por Bolivia. Es probable que tensiones no disminuyan. Perú también tendría lo suyo para decir en el tema. Por otro lado, la profundidad de los vínculos del gobierno de Evo Morales con Irán no es clara para la Argentina. Almadineyad ha visitado Bolivia y habría una conexión iraní en la frontera con Argentina nutrida, tal vez, por el chavismo que es el puente de Irán en América Latina. Además, Irán está cuestionado por su desarrollo nuclear no transparente, ha sido sancionado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y su gobierno es sospechado de haber originado los 2 atentados terroristas en la Argentina y en otros lugares.

La Argentina es miembro del Consejo de Seguridad y una potencia nuclear reconocida. Sólo por esta razón debería poner prudente distancia de todo aquello que vincule a Irán con la región. Adicionalmente, Bolivia y EEUU mantienen un serio conflicto diplomático sobre el que no cabe opinar. Pero sí, hay que recordar con énfasis, que EEUU es principal inversor directo en la Argentina y socio estratégico para la cooperación tecnológica necesaria para el progreso nacional. Lo expuesto muestra algunos de los importantes elementos que invitan a ejercer la mayor responsabilidad y prudencia al abocarse a temas nucleares. Bolivia tiene derecho a su programa nuclear pacífico y Argentina no debe retacear su participación. Se trata de 2 países entrañablemente amigos y por ello capacitados para comprender la delicada naturaleza que el tema plantea y conversar al respecto a los niveles adecuados. De allí la necesidad de proceder paso a paso, teniendo en consideración todos los elementos que hacen al interés nacional, así como circunstancias globales + subregionales. No hay que correr riesgos desestabilizadores contrarios a la tradición diplomática argentina.

España y Venezuela

José María Aznar(…..) Cuando se habla de mediar, siquiera sea cogida por los pelos como en este caso, es bueno cerciorarse de que la acogida sea cuando menos cortés. En el caso de Venezuela lo furibundo de la respuesta, que España no meta las narices donde no le llaman, descalifica en el terreno de usos diplomáticos a quien la formula, amén que no solo es España sobre quien se hacen gruesos pronunciamientos, pues Maduro sostiene simultáneas trifulcas con Perú y Colombia. Chávez calibraba mejor el exabrupto. Lo que permanece, sin embargo, es la desafección que el chavismo siente por el PP, vinculada a la celeridad con que el Gobierno de José María Aznar reconoció en 2002 al régimen que tan efímeramente, 48 horas, emergió del golpe militar, bajo la presidencia del empresario Pedro Carmona. Y aún habría que añadir que el líder de la oposición, Capriles, difícilmente podía mostrar entusiasmo por diálogo que a los ojos de más de media Venezuela habría equivalido a ponerse en las manos del extranjero para resolver un problema exclusivamente interno. Cuando una oferta de intervención, por moralmente justificada que parezca, susceptible de entenderse como intromisión, los terceros lo mejor que pueden hacer es abstenerse. Ministro de Exteriores socialista, Moratinos, no era latinoamericanista, al igual que su jefe, Rodríguez Zapatero, debía haber prestado mayor atención a los países de nuestra lengua, lo que habría significado visitarlos con mucha mayor frecuencia, pero sí entendió a la perfección que no había que tener iniciativas que nadie le pedía. España, como bien sabe el equipo diplomático español in situ, no debe actuar sin consulta previa con los interesados o con los mayores poderes en la zona, como olvidó Mr. Aznar cuando quiso castigar a Cuba por su tratamiento, con toda seguridad deleznable, de la oposición. A Europa, que el líder popular quería arrastrar consigo en la reyerta, importaba francamente poco el tema, y la operación hubo de saldarse con una posición común europea de escaso fuelle, y la omisión, en el mejor de los casos displicente, del resto de América Latina. La jaculatoria de Monroe “América para los americanos” tiene hoy su correlato de plena aplicación en el mundo posibérico. ALC es la gran justificación, todas las tinieblas que ello pueda entrañar, de la existencia de España como comadrona del mundo contemporáneo. España ha de estar siempre dispuesta a actuar cuando la llamen para poner a prueba la existencia de un poder blando, en un ámbito que debería serle propio. Recientemente Colombia, donde España goza de excelente crédito, no tuvo a bien, sin embargo, darle un papel por modesto que fuera en su proceso de paz. Y a ese tipo de intervención de buenos oficios es a lo que hay que aspirar. Pero sin dejar de recordar que los titulares se reservan siempre el derecho de admisión.

Link: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/05/07/actualidad/1367947420_518801.html

¡¡¡ Hay que subir el precio !!!

VENEZUELAEl precio que pagan los Gobiernos que violan reglas básicas de la democracia ha venido cayendo. Ahora está demasiado barato, es urgente subirlo. Tiene que haber más riesgos, más costos para quienes atentan contra la libertad. Sorprendente es que, al mismo tiempo que la impunidad de los autócratas reina, todavía hay Gobiernos disfrazados de demócratas que temen que el mundo descubra lo que realmente ocurre entre bastidores. Hay regímenes autoritarios que hacen enormes esfuerzos para mantener la reputación, la “marca”, de la democracia. Y organizan costosas y arriesgadas maniobras para obtener el “sello de calidad” que confiere el hecho de ser “elegido por el pueblo”. ¿Por qué Putin, por ejemplo, monta un tinglado complicado de elecciones, rotación de cargos con Medvédev y todo tipo de gestos para parecer un dirigente democrático? Podría simplemente declararse jefe de Estado y seguir gobernando de la manera tan autoritaria como lo ha venido haciendo durante más de una década. Y lo mismo ocurre en muchos otros países. De Marruecos a Argentina, de Irán a Ecuador y de Angola a Venezuela, muchos Gobiernos se han vuelto diestros prestidigitadores políticos, con una mano distraen al mundo con elecciones y otros rituales democráticos mientras que con la otra hacen todo tipo de trampas para concentrar poder, reprimir a los opositores y silenciar a sus críticos. Claro que aún quedan algunos que son más sinceros en su totalitarismo: Corea del Norte, Bielorrusia, Cuba, etcétera. Pero son cada vez menos: número de países no democráticos cayó de 69 en 1973 a 47 actualmente. Así, la buena noticia es que existe la oportunidad de presionar a dirigentes pseudodemocráticos que socavan libertades en sus países; esa oportunidad está ahí para Gobiernos y líderes de otras naciones que la quieran aprovechar. La mala noticia es que últimamente muy pocos lo hacen. Uno de los ejemplos más ilustrativos de esto es lo que ocurre en América Latina. Durante las cruentas dictaduras que sufrieron muchos países latinoamericanos en años setenta y ochenta, Venezuela era la democracia que acogía y protegía a líderes políticos perseguidos por regímenes militares. Hoy en día, muchos de estos antiguos refugiados están de regreso en sus países y ocupan altos cargos en el Gobierno, el Parlamento o los partidos políticos. Su silencio ante lo que sucede en Venezuela es ensordecedor. La cruel indiferencia de Brasil es quizás la más notable. No se trata de que este país se transforme en gendarme de la democracia en la región, o intervenga arbitrariamente en los asuntos internos de los vecinos. Se trata que de vez en cuando… diga algo. Se trata de que su política internacional refleje los valores de una de las democracias más grandes y vibrantes del planeta. Que exprese públicamente su opinión un país respetado e influyente. Un país cuyos actuales líderes tienen la autoridad moral de quienes han sufrido en carne propia consecuencias de oponerse a un régimen que recurría a la represión y al castigo como prácticas habituales (…..)

Link: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/05/04/actualidad/1367698214_056739.html

Presidente electo de Paraguay buscará profundizar el acercamiento con la Alianza del Pacífico

Horacio CartesEl presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, aseguró que hará “todo lo posible” para “profundizar y estrechar” la relación de su país con la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, Perú, Colombia y México con el fin de crear una zona de libre mercado. “(La Alianza del Pacífico) es una experiencia que miramos con una atención especial”, dijo Cartes en una entrevista con el diario El Mercurio. “Vemos cómo los países hermanos y con especificidades económicas, culturales e institucionales muy ricas y diversas han logrado coordinarse, generar colaboraciones prácticas con la participación de los sectores público y privado, crecen sostenidamente, miran las experiencias ajenas, simplifican las relaciones comerciales y financieras”, señaló Cartes. Según el mandatario electo, Paraguay debe relacionarse bien con el mundo, especialmente con vecinos, también con los hermanos latinoamericanos y Asia, por lo que el Pacífico es importante. Horacio Cartes también destacó la relación de su país con Europa, Rusia, con quien el Paraguay tiene “una aproximación recíproca de interés creciente”, con los países árabes e Israel, que consideró “referencia muy importante”. Paraguay, excluido en forma temporal del MERCOSUR por sus socios (Argentina, Brasil y Uruguay), resolvió solicitar su adhesión a la Alianza del Pacífico en enero y, según adelantó a fines de febrero embajador de México en Asunción, Fernando Estrada, su petición sería aprobada en la próxima cumbre de la Alianza del Pacífico. La Alianza, fundada en junio 2012, representa el 35% del PIB regional, más del 50% de las exportaciones y mayores ingresos de inversión extranjera directa, y tiene por objetivo facilitar el intercambio de bienes, productos, servicios y personas entre los países miembro. (Fuente: ElEconomista.com.mx, México – 29/04/2013)

Pulso en Caracas

VENEZUELASi el veredicto de las elecciones venezolanas, con un escaso margen de 250.000 votos para el vencedor, ha mostrado cegadoramente las limitaciones del sueño chavista sin Hugo Chávez, sería un despropósito del presidente Maduro, tan apresuradamente proclamado, cimentar su mandato sobre la sospecha de flagrantes violaciones denunciadas por la oposición. Recientes explicaciones de la presidenta de la comisión electoral a propósito de la revisión exigida por Capriles, “la auditoría no será un recuento de votos ni tiene como objetivo la revisión de los resultados”, arrojan serias y graves dudas sobre el alcance del procedimiento e intenciones reales de un organismo crucial que, como el resto de instituciones venezolanas, ha perdido su independencia durante 14 años de autocracia. Maduro, con menos del 2% de ventaja sobre centrista Capriles Radonski, no puede reclamar honestamente un mandato popular para profundizar “irreversible revolución socialista”. Venezuela necesita imperativamente un cambio de rumbo económico y de reglas del juego político que su flamante presidente no podrá evitar sin arriesgarse a una violenta convulsión social, por más que anuncie a sus recién nombrados ministros un “nuevo ciclo de revolución”. El proyecto bolivariano es inviable sin su inventor. La mezcla de carisma, populismo a ultranza, despilfarro y represión con que Hugo Chávez construyó su modelo, en volandas de un petróleo que multiplicó por 6 su precio en la pasada década y su absoluto control de las Fuerzas Armadas, no está al alcance de su desvaído heredero. Con la economía en ruinas, como infraestructuras, inflación disparada, 2 devaluaciones en 4 meses y la escasez de productos básicos en los supermercados, el nuevo Gobierno venezolano afronta crisis tentacular contra la cual la retórica, por encendida que sea, es un arma descargada. Lejos de acentuar su autoritarismo y seguir parodiando a su pesar a su fallecido mentor, Nicolás Maduro debería centrarse en soldar un país partido en 2 mitades aparentemente irreconciliables y devolver la credibilidad y la neutralidad a las instituciones del Estado. Nada sería más conveniente para el presidente venezolano y fieles que integran su Gabinete que iniciar su titánica tarea libres de toda sospecha de manipulación electoral. (Fuente: Editorial – El Pais.com – 25/04/2013)

Link: http://elpais.com/elpais/2013/04/24/opinion/1366828853_146839.html

Opciones por si no llegamos a la meta

METASe supone que antes de fin de año el Mercosur y la UE intercambiarán sus ofertas acceso a mercados. Esa es la meta acordada en la última reunión birregional en enero último. Señales oficiales originadas en países miembros del Mercosur, por caso, recientes declaraciones del canciller Patriota, de Brasil, alimentan la idea de que, esta vez, sería alcanzable. Otras, no siempre públicas, originadas en empresarios y académicos a ellos vinculados, especialmente en Brasil y Uruguay y, a veces, en la propia UE, contribuyen a generar dudas al respecto. (Fuente: Félix Peña – La Nación, Argentina – 23/04/2013)

Son dudas fundadas si se tienen en cuenta, los 15 años transcurridos desde que la negociación fuera lanzada y los altibajos que se han observado en su recorrido; cambios introducidos en el mapa de incentivos para negociar, especialmente del lado europeo luego de que el fantasma del ALCA desapareciera, y el surgimiento de nuevos factores que pueden incidir negativamente en el interés por continuar empleando el formato originalmente planteado, en particular, el efecto que está produciendo en países Mercosur la idea de los mega-acuerdos comerciales preferenciales interregionales, tanto en el lado del Pacífico como en el del Atlántico. Es pertinente entonces preguntarse sobre cuáles son las opciones que se abren en el eventual caso de que la meta para este fin de año no pudiera cumplirse. Una primera opción sería la de continuar negociando como hasta ahora, fijando nuevos plazos. Ocurre con frecuencia en las negociaciones comerciales internacionales, tal como lo demuestran, entre otras recientes, las experiencias de la negociación UE-India o la propia del Trans-Pacific Partnership (TPP). Una variante podría ser acordar una modificación de la meta autofijada de lograr un porcentaje alto en la cobertura de comercio incluida en el programa de liberación comercial. Nada lo impediría, al menos con una interpretación correcta de la normativa del GATT (artículo XXIV). Implica, eso sí, una fuerte voluntad política que genere la suficiente flexibilidad en el plano tecnocrático.

Una segunda opción sería abandonar objetivo de un acuerdo de libre comercio entre las 2 regiones. Una variante de tal opción podría conducir a negociar acuerdos de libre comercio entre la UE y cada país miembro del Mercosur que estuviere interesado, eventualmente con varios, pero no con todos. Existe sin embargo una dificultad fuerte para tal variante. Consiste en que habría que abandonar formalmente el compromiso de constituir una unión aduanera en el Mercosur, retrotrayéndolo a una zona de libre comercio. A veces expertos e instituciones empresarias así lo han propuesto. Claro que tal variante exigiría modificar previamente Tratado de Asunción. No es difícil imaginar dificultades que ello supondría y los efectos que podría tener en la calidad de la relación entre los socios del Mercosur y, muy en especial, entre la Argentina y el Brasil. No parece ser entonces una variante que quisieran privilegiar los respectivos gobiernos. Otra variante más sofisticada de esa segunda opción sería que cada país miembro Mercosur pudiera negociar con UE acuerdos asociación estratégica, en sus desarrollos, incluyeran compromisos e instrumentos en número amplio de cuestiones vinculadas a las relaciones económicas bilaterales (por ej., todas las que pueden incidir en los flujos de comercio y de inversiones, en la integración productiva, en la cooperación tecnológica) con exclusión de los aranceles. La ventaja de tal variante, que por momentos parecería ser la privilegiada en sectores empresarios especialmente de Brasil, es que podría ser presentada como compatible con la normativa del Mercosur (artículo 1° de la Decisión CMC 32/00), por ende, con la aparente preservación de la idea estratégica de integración subregional. Su desventaja es que sería difícil de explicar por qué tal variante no se podría encarar con participación del Mercosur en su conjunto y, en ese caso, ella implicaría un debilitamiento fuerte de la distinción “nosotros-ellos” que es la base de la idea estratégica fundacional, especialmente en lo que siempre fue su núcleo duro, esto es, la relación Argentina-Brasil.

Una tercera opción podría ser recolocar la idea de una negociación birregional en su marco formal original. Parece la más recomendable en el caso que no se logre cumplir con la meta fijada por este año o que no se pueda recurrir a un nuevo plazo para alcanzarla. Implicaría activar un instrumento que parecería haber quedado en el olvido, a fuerza de no utilizarlo. Se trata del Acuerdo Marco de Cooperación entre el Mercosur y la UE firmado en 1995 y que está en vigencia. En la Argentina fue aprobado por la ley 24.694 promulgada en septiembre de 1996. En su marco fueron lanzadas las negociaciones para el acuerdo birregional de libre comercio. Pero una simple lectura de su texto permite apreciar la amplitud de su cobertura temática, que trasciende en mucho la idea de una simple zona de libre comercio. Sus temas coinciden con los principales de la agenda bilateral UE-Brasil. Por lo demás contiene una cláusula evolutiva (artículo 23) que bien utilizada permitiría avanzar incluso con los formatos de geometría variable. Y crea un Consejo de Cooperación con competencias amplias para ser, eventualmente, el foro en el cuál se diseñe una nueva etapa en la relación birregional. Incluso podría prever las flexibilidades y las múltiples velocidades que pudieran ser requeridas por las nuevas realidades globales, las de cada una de las dos regiones y las del espacio birregional. 

Malvinas, el día después

Fernando PetrellaUna buena diplomacia procura maximizar con prudencia circunstancias positivas que le brinda la dinámica internacional y minimizar las repercusiones cuando dichas circunstancias resultan desfavorables. El reciente referéndum en Islas Malvinas podría ser una buena oportunidad para no otorgar mayor relieve a un acto cuyo resultado sólo tendría gravitación entre quien administra las islas, el Reino Unido, y los administrados, aun considerando su relativa autonomía, que son los isleños. Exagerar por nuestro lado la respuesta brindaría al referéndum proyecciones que desbordarían marco “interno”, Reino Unido/isleños, en que ha tenido lugar. Sería perjudicial para los intereses argentinos. (Fuente: Fernando Petrella – Infobae, Argentina – 12/03/2013)

Naturalmente que fijar con toda claridad la posición es necesario, pero las reacciones oficiales deberían pensarse para sofisticación del “mercado” externo, buscando comprensión, adhesiones y no con miras al ámbito doméstico, que no duda de nuestros derechos soberanos ni del sistema establecido por las Naciones Unidas para resolver la disputa. Esto último parece aún más importante en razón de que los isleños aspiran exhibir resultados del referéndum con el propósito de desprestigiar la posición argentina. Comité de Descolonización de las Naciones Unidas tendrá que registrar lo acontecido, por lo que presentar ahora nuestra visión con mesura, sin calificativos y sin ofender, es la mejor manera de ganarse la simpatía internacional, contrarrestar la estrategia isleña y, tal vez, retomar el camino con el Reino Unido para solucionar gradualmente el diferendo.

Todo este episodio pone al descubierto la urgente necesidad de establecer una política interrelacionada en tres direcciones principales: Reino Unido, Atlántico Sur y los isleños. Con el Reino Unido, en abierto contraste con nuestros vecinos, hemos dejado pasar más de diez años sin promover reuniones estratégicas de alto nivel. La última reunión data de 2002, entre Carlos Ruckauf y Jack Straw. El ex secretario general de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme Vicente Berazategui era nuestro embajador en Londres. Mantener innecesariamente esa distancia con los británicos no ha sido un exponente de política “firme”, ha sido ejemplo de política estéril que debe subsanarse. Hay que “insertarse” en la agenda del Reino Unido con propuestas mutuamente convenientes, porque los problemas bilaterales más serios se conversan en los altos niveles. Esos son los escenarios que hay que buscar. Los cuadros técnicos actúan después y en consecuencia. El contexto internacional pocas veces ha sido tan favorable a la Argentina. No hay que desaprovecharlo. En lo que hace al Atlántico Sur es vital recuperar de manera ostensible presencia naval y aérea en áreas bajo nuestra jurisdicción. Tenemos allí responsabilidades exclusivas y excluyentes, sólo limitadas por la situación que implica la falta de encaminamiento sustentable de la disputa sobre Islas Malvinas. Es necesario que la comunidad internacional vuelva a reconocer que los intereses argentinos en esas áreas se apoyan en los hechos y no sólo en las palabras.

Ahora bien, sostener que los isleños deben quedar al margen de esta problemática constituye un retroceso inmenso. Buena parte de la política instrumentada a partir de la adopción de la Resolución 2065/65 y, en especial después de la firma de los Acuerdos de Comunicaciones en 1971, sabiamente se orientó a lo contrario. Se orientó a mantener contactos y diálogos oficiosos con los pobladores para inducirlos a una mayor asociación con la Argentina. La discusión de fondo, sobre soberanía, vendría después de período de “convivencia” cuidadosamente administrado por las dos únicas “partes” en la disputa, la Argentina, el Reino Unido. Por eso el envío de las maestras a las islas y tantas otras facilidades, con generoso interés, concretó Argentina durante un largo período. Lamentablemente, es lo opuesto de lo que estamos haciendo. Desaprovechamos los apoyos que por tanto tiempo nos brindó la comunidad internacional y desoímos el mensaje de la presidenta Cristina Kirchner, que pide sentarse a dialogar sin esperar que se le dé la razón. Para esto hay que crear condiciones de convergencia con la otra parte, que se logra con persuasión y no con agravios. El referéndum es respuesta a nuestros errores. Sin embargo a la diplomacia argentina le sobra inteligencia para proponer un nuevo modelo asociativo entre instituciones, cultura, territorio y recursos que refleje un mundo de fronteras más difusas, de responsabilidades compartidas y solidarias como se avizora ya para la post crisis financiera. A la luz de todo esto, es de esperar que repensemos actual estrategia respecto a Malvinas, aprovechando el clima creado por el “día después” del referéndum. 

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