“En América Latina el problema ya no es la falta de democracia sino su calidad”
12/05/2011 Dejar un comentario
Daniel Zovatto, Director Regional para América Latina y Caribe de IDEA Internacional resume el contenido de las dos jornadas de debates en el II Foro Internacional Santo Domingo con un balance moderadamente optimista porque todavía en América Latina hay serios problemas de desigualdad y cohesión social. El mayor problema, dice, es la inseguridad. Zovatto, principal organizador del encuentro organizado por IDEA Internacional, Funglode, la PCUMM, con la colaboracion de CIEPLAN y la AECID, al que han asistido medio centenar de los mejores expertos en América Latina asegura: “el problema ya no es, si democracia si o democracia no, sino la calidad de esta democracia”. (Fuente: Infolatam – 11/05/2011)
¿Cuáles son los objetivos de este II Foro que han titulado “Diálogo sobre Democracia, Desarrollo, Cohesión Social y Seguridad en América Latina”? Nos planteamos como objetivo de este segundo encuentro llevar a cabo un diálogo y un intercambio de ideas sobre la situación actual y la agenda futura de la democracia, el desarrollo, la cohesión social y la seguridad en América Latina. Es decir, dialogar abierta y directamente sobre estos temas; para tomar el pulso a la región e identificar los desafíos centrales de la presente década. El debate central de la actividad se desarrolló entorno al ejercicio y los fines de la democracia, y el valor e importancia de la política (que afortunadamente está de vuelta) y de la calidad de las instituciones para la democracia, el desarrollo, la cohesión social y la seguridad.
¿Cuál es la situación política, social y económica actual de la región latinoamericana? En términos generales, América Latina experimenta una situación única en el escenario internacional. Al mismo tiempo que casi la totalidad de los países que integran la región cuentan con regímenes políticos democráticos, amplios sectores de su población viven por debajo de la línea de la pobreza (cercano a 33%); la distribución del ingreso es la más desigual del mundo; y las tasas de homicidios registran los índices más altos a nivel mundial. Latinoamérica, con tan solo el 8.5% de la población total del planeta, concentra el 27% de los homicidios en todo el mundo. De este modo, la inseguridad se ha convertido en el principal problema de la región y en la prioridad número uno para los ciudadanos.
¿Por qué América Latina se ha “salvado” de la crisis global? La región ha demostrado un acertado manejo macroeconómico frente a la crisis internacional. Durante la última década, se han registrado las tasas de crecimiento más elevadas de los últimos 40 años. Consecuencia de ellas y de políticas sociales eficaces, más de 40 millones de latinoamericanos han salido de la pobreza, y se calcula que alrededor de 60% de la población de América Latina (cercana ya a los 600 millones de habitantes) puede ser considerada clase media.
¿Y la situación en términos de la democracia en la región? El apoyo a la democracia ha ido en aumento. Según datos del LB2010, éste representa 61% (uno de los más altos de los últimos 15 años), registrando un alza por cuarto año consecutivo (y por primera vez desde que LB hace sus mediciones). Es decir, en mi opinión, existen razones tanto para la esperanza como para la frustración. Hay razones para ver el vaso medio lleno, pero también para verlo medio vacío.
¿Cuáles podríamos decir son las principales debilidades en las que la región debería enfocar su trabajo? Como señala un documento interno del FMI la región se debate en una etapa de “doble viento a favor persistente, con riesgo de un fin abrupto”. Esto por que la prosperidad de la región se basa en dos circunstancias externas extraordinarias —una abundante liquidez global, que resulta en una gran entrada de capitales a la región, y un aumento en los precios mundiales de las materias primas debido a la demanda de China— que posiblemente no duren mucho.
¿Cuáles son las debilidades de América Latina para que continue siendo una de las regiones mas desiguales del planeta? Las debilidades en infraestructura, la baja inversión en investigación y desarrollo, la falta de competitividad, y los preocupantes niveles en relación con la calidad de nuestra educación son algunas otras que no podemos soslayar en nuestro análisis. Y por último, en lo social, y a pesar de los notables avances registrados, 1 de cada 3 latinoamericanos vive en la pobreza; y en los últimos años los niveles de desigualdad son aún muy elevados. Y se ha presentando un nuevo fenómeno el de los jóvenes que ni trabajan ni estudian, fenómeno que genera grandes consecuencias en términos de gobernabilidad y democracia en todos los países.
¿Qué me dice de los principales desafíos en términos democráticos que enfrenta la región en la presente década? Sin duda alguna, el avance logrado en estos años en materia de elecciones libres y justas, vigencia y respeto de los derechos humanos y democratización es significativo, es un activo que debemos reconocer y valorar. Sin embargo, nuestras democracias acusan importantes déficits y grados diversos de fragilidad, así como tremendos desafíos, entre los que destacan los problemas institucionales que afectan la gobernabilidad y el Estado de derecho, la independencia y la relación entre los poderes, la corrupción, el funcionamiento de los sistemas electorales y del sistema de partidos políticos, así como los graves problemas de inseguridad ciudadana.
¿Se ha terminado el tiempo de las dictaduras? ¿Cómo ve el panorama actual y futuro en materia democrática de la región? El debate en nuestros días no es, como en el pasado, entre democracia o autoritarismo o bien entre democracia formal y democracia real. El debate de nuestros días se concentra, por el contrario, en la calidad de la democracia; en cómo construir más y mejor ciudadanía; en cómo pasar de una democracia electoral a una de ciudadanos y de instituciones; en cómo conciliar democracia con desarrollo en el marco de sociedades con mayores niveles de cohesión social y mayor equidad de género; en cómo buscar una relación más estratégica entre el mercado y el Estado y una más funcional entre Estado y sociedad; en cómo lograr que la democracia dé respuestas a nuevos tipos de demandas provenientes de sociedades más complejas, más modernas, más urbanas; en cómo hacer funcionar de manera eficaz la democracia en un contexto internacional globalizado. Temas todos ellos que, como se puede observar, constituyen problemas de la democracia que deben discutirse en democracia, y cuya solución debe encontrarse de manera democrática.
¿Cuál es el principal reto en el ámbito político que enfrenta la región latinoamericana? En el ámbito político, el reto principal reside no sólo por ser electo democráticamente sino también por la necesidad de gobernar de manera democrática. Es imperativo mejorar la calidad institucional, complementándola con liderazgos responsables, tanto desde el gobierno como desde la oposición. El hiperpresidencialismo, el fenómeno creciente de la reelección y de la personalización del poder, la relación del dinero con la política —incluido el tema de la penetración del dinero del narcotráfico y del crimen organizado—, la compleja aunque vital relación entre medios de comunicación y poder político, así como el peligro de los “golpes desde el Estado”, son algunos de los temas prioritarios que demandan nuestra atención.







