“En América Latina el problema ya no es la falta de democracia sino su calidad”

Daniel Zovatto, Director Regional para América Latina y Caribe de IDEA Internacional resume el contenido de las dos jornadas de debates en el II Foro Internacional Santo Domingo con un balance moderadamente optimista porque todavía en América Latina hay serios problemas de desigualdad y cohesión social. El mayor problema, dice, es la inseguridad. Zovatto, principal organizador del encuentro organizado por IDEA Internacional, Funglode, la PCUMM, con la colaboracion de CIEPLAN y la AECID, al que han asistido medio centenar de los mejores expertos en América Latina asegura: “el problema ya no es, si democracia si o democracia no, sino la calidad de esta democracia”. (Fuente: Infolatam – 11/05/2011)

¿Cuáles son los objetivos de este II Foro que han titulado “Diálogo sobre Democracia, Desarrollo, Cohesión Social y Seguridad en América Latina”? Nos planteamos como objetivo de este segundo encuentro llevar a cabo un diálogo y un intercambio de ideas sobre la situación actual y la agenda futura de la democracia, el desarrollo, la cohesión social y la seguridad en América Latina. Es decir, dialogar abierta y directamente sobre estos temas; para tomar el pulso a la región e identificar los desafíos centrales de la presente década. El debate central de la actividad se desarrolló entorno al ejercicio y los fines de la democracia, y el valor e importancia de la política (que afortunadamente está de vuelta) y de la calidad de las instituciones para la democracia, el desarrollo, la cohesión social y la seguridad.

¿Cuál es la situación política, social y económica actual de la región latinoamericana? En términos generales, América Latina experimenta una situación única en el escenario internacional. Al mismo tiempo que casi la totalidad de los países que integran la región cuentan con regímenes políticos democráticos, amplios sectores de su población viven por debajo de la línea de la pobreza (cercano a 33%); la distribución del ingreso es la más desigual del mundo; y las tasas de homicidios registran los índices más altos a nivel mundial. Latinoamérica, con tan solo el 8.5% de la población total del planeta, concentra el 27% de los homicidios en todo el mundo. De este modo, la inseguridad se ha convertido en el principal problema de la región y en la prioridad número uno para los ciudadanos.

¿Por qué América Latina se ha “salvado” de la crisis global? La región ha demostrado un acertado manejo macroeconómico frente a la crisis internacional. Durante la última década, se han registrado las tasas de crecimiento más elevadas de los últimos 40 años. Consecuencia de ellas y de políticas sociales eficaces, más de 40 millones de latinoamericanos han salido de la pobreza, y se calcula que alrededor de 60% de la población de América Latina (cercana ya a los 600 millones de habitantes) puede ser considerada clase media.

¿Y la situación en términos de la democracia en la región? El apoyo a la democracia ha ido en aumento. Según datos del LB2010, éste representa 61% (uno de los más altos de los últimos 15 años), registrando un alza por cuarto año consecutivo (y por primera vez desde que LB hace sus mediciones). Es decir, en mi opinión, existen razones tanto para la esperanza como para la frustración. Hay razones para ver el vaso medio lleno, pero también para verlo medio vacío.

¿Cuáles podríamos decir son las principales debilidades en las que la región debería enfocar su trabajo? Como señala un documento interno del FMI la región se debate en una etapa de “doble viento a favor persistente, con riesgo de un fin abrupto”. Esto por que la prosperidad de la región se basa en dos circunstancias externas extraordinarias —una abundante liquidez global, que resulta en una gran entrada de capitales a la región, y un aumento en los precios mundiales de las materias primas debido a la demanda de China— que posiblemente no duren mucho.

¿Cuáles son las debilidades de América Latina para que continue siendo una de las regiones mas desiguales del planeta? Las debilidades en infraestructura, la baja inversión en investigación y desarrollo, la falta de competitividad, y los preocupantes niveles en relación con la calidad de nuestra educación son algunas otras que no podemos soslayar en nuestro análisis. Y por último, en lo social, y a pesar de los notables avances registrados, 1 de cada 3 latinoamericanos vive en la pobreza; y en los últimos años los niveles de desigualdad son aún muy elevados. Y se ha presentando un nuevo fenómeno el de los jóvenes que ni trabajan ni estudian, fenómeno que genera grandes consecuencias en términos de gobernabilidad y democracia en todos los países.

¿Qué me dice de los principales desafíos en términos democráticos que enfrenta la región en la presente década? Sin duda alguna, el avance logrado en estos años en materia de elecciones libres y justas, vigencia y respeto de los derechos humanos y democratización es significativo, es un activo que debemos reconocer y valorar. Sin embargo, nuestras democracias acusan importantes déficits y grados diversos de fragilidad, así como tremendos desafíos, entre los que destacan los problemas institucionales que afectan la gobernabilidad y el Estado de derecho, la independencia y la relación entre los poderes, la corrupción, el funcionamiento de los sistemas electorales y del sistema de partidos políticos, así como los graves problemas de inseguridad ciudadana.

¿Se ha terminado el tiempo de las dictaduras? ¿Cómo ve el panorama actual y futuro en materia democrática de la región? El debate en nuestros días no es, como en el pasado, entre democracia o autoritarismo o bien entre democracia formal y democracia real. El debate de nuestros días se concentra, por el contrario, en la calidad de la democracia; en cómo construir más y mejor ciudadanía; en cómo pasar de una democracia electoral a una de ciudadanos y de instituciones; en cómo conciliar democracia con desarrollo en el marco de sociedades con mayores niveles de cohesión social y mayor equidad de género; en cómo buscar una relación más estratégica entre el mercado y el Estado y una más funcional entre Estado y sociedad; en cómo lograr que la democracia dé respuestas a nuevos tipos de demandas provenientes de sociedades más complejas, más modernas, más urbanas; en cómo hacer funcionar de manera eficaz la democracia en un contexto internacional globalizado. Temas todos ellos que, como se puede observar, constituyen problemas de la democracia que deben discutirse en democracia, y cuya solución debe encontrarse de manera democrática.

¿Cuál es el principal reto en el ámbito político que enfrenta la región latinoamericana? En el ámbito político, el reto principal reside no sólo por ser electo democráticamente sino también por la necesidad de gobernar de manera democrática. Es imperativo mejorar la calidad institucional, complementándola con liderazgos responsables, tanto desde el gobierno como desde la oposición. El hiperpresidencialismo, el fenómeno creciente de la reelección y de la personalización del poder, la relación del dinero con la política —incluido el tema de la penetración del dinero del narcotráfico y del crimen organizado—, la compleja aunque vital relación entre medios de comunicación y poder político, así como el peligro de los “golpes desde el Estado”, son algunos de los temas prioritarios que demandan nuestra atención.

Mario Draghi logra el apoyo de Berlín para sustituir a Trichet en el BCE

El Gobierno alemán hizo ayer oficial su apoyo a Mario Draghi (Roma, 1947) como futuro presidente del Banco Central Europeo, lo que despeja prácticamente de manera definitiva el nombramiento del italiano como sucesor de Jean-Claude Trichet a partir del próximo 1 de noviembre. Los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) podrían discutir ya la candidatura el próximo lunes en Bruselas. Y el nombramiento oficial tendría lugar en la cumbre europea del próximo 24 de junio. “Si la candidatura de Draghi se plantea, nuestro Gobierno la apoyará”, señaló ayer en Berlín un portavoz oficial de la canciller alemana Angela Merkel. La propia canciller describió ayer a Draghi como una persona “muy interesante y experimentada” en una entrevista con el semanario Die Zeit. Merkel añadió que el italiano, antiguo ejecutivo del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, “está muy cercano a nuestra cultura de estabilidad y solidez económica”. Merkel se había resistido hasta ahora al nombramiento de Draghi, aunque su objeciones no se basaban en la reconocida cualificación profesional del actual gobernador del Banco de Italia sino en su pasaporte. La canciller, que hasta principios de año esperaba sustituir a Trichet con un banquero alemán, temía la reacción de los tabloides de su país a la presencia de un italiano en la cúpula del organismo encargado de combatir la inflación. La reputación de Draghi y la ausencia de otros candidatos de peso ha acabado convenciendo a Berlín de que sería el mejor sustituto de Trichet. Como el francés, Draghi es considerado un halcón en política monetaria, pero con el pragmatismo suficiente para entender que el BCE fija los tipos de interés en un territorio muy heterogéneo. La falta de flexibilidad eliminó precisamente al anterior candidato extraoficial al puesto de Trichet: el alemán Axel Weber, presidente del Bundesbank hasta el 30 de abril, que se desmarcó de las medidas excepcionales que el BCE ha debido tomar como consecuencia de la crisis de la deuda soberana. (Fuente: Cincodias.com – 12/05/2011)

El poder americano después de Bin Laden

Cuando un Estado es preponderante en cuanto a recursos de poder, los observadores hablan con frecuencia de que se encuentra en una situación hegemónica. En la actualidad, muchos expertos sostienen que el poder en ascenso de otros países y la pérdida de influencia estadounidense en un Oriente Próximo revolucionario indican una decadencia de la “hegemonía americana”, pero este término es confuso. Para empezar, la posesión de recursos de poder no siempre entraña que se consigan los resultados deseados. Ni siquiera la reciente muerte de Osama Bin Laden a manos de fuerzas especiales de Estados Unidos indica nada sobre el poder americano en un sentido o en otro. (art. Joseph S. Nye – El Pais.com – 11/05/2011)

Para entender por qué, piénsese en la situación posterior a la II Guerra Mundial, en la que correspondía a EE UU una tercera parte del producto mundial y este país tenía una preponderancia abrumadora en cuanto a armas nucleares. Muchos lo consideraban un hegemón mundial. No obstante, Estados Unidos no pudo impedir la “pérdida” de China, “hacer retroceder” el comunismo en la Europa Oriental, impedir el punto muerto en la guerra de Corea, derrotar al Frente de Liberación Nacional de Vietnam ni desalojar al régimen de Castro de Cuba. Incluso en la época de la supuesta hegemonía americana, los estudios muestran que solo una quinta parte de las medidas adoptadas por Estados Unidos para imponer cambios en otros países mediante amenazas militares dieron resultado, mientras que las sanciones económicas solo lo hicieron en la mitad de los casos. Aun así, muchos creen que la preponderancia actual de Estados Unidos en cuanto a recursos de poder es hegemónica y que decaerá, como ocurrió antes con la de Gran Bretaña. Algunos americanos tienen una reacción emocional ante esa perspectiva, pese a que sería ahistórico creer que Estados Unidos tendrá eternamente una participación preponderante en los recursos de poder.

Pero el término “decadencia” aúna dos dimensiones diferentes del poder: una decadencia absoluta, en el sentido de declive o pérdida de la capacidad para utilizar los recursos propios eficazmente, y una decadencia relativa, en la que los recursos de poder de otros Estados lleguen a ser mayores o a utilizarse más eficazmente. Por ejemplo, en el siglo XVII los Países Bajos prosperaron internamente, pero decayeron en poder relativo, pues otros cobraron mayor fuerza. A la inversa, el Imperio Romano occidental no sucumbió ante otro Estado, sino por su decadencia interna y a consecuencia de los embates de tropeles de bárbaros. Roma era una sociedad agraria con poca productividad económica y un alto grado de luchas intestinas. Si bien Estados Unidos tiene problemas, no encaja en la descripción de decadencia absoluta de la antigua Roma y, por popular que sea, la analogía con la decadencia británica es igualmente engañosa. Gran Bretaña tenía un imperio en el que nunca se ponía el sol, gobernaba a más de una cuarta parte de la humanidad y gozaba de la supremacía naval, pero hay diferencias muy importantes entre los recursos de poder de la Gran Bretaña imperial y los Estados Unidos contemporáneos. Durante la I Guerra Mundial, Gran Bretaña ocupaba tan solo el cuarto puesto entre las grandes potencias en cuanto a personal militar, el cuarto por el PIB y el tercero en gasto militar. Los gastos de Defensa ascendían por término medio a entre el 2,5% y el 3,4% del PIB y el Imperio estaba gobernado en gran parte con tropas locales. En 1914, las exportaciones netas de capital de Gran Bretaña le brindaron un importante fondo financiero al que recurrir (aunque algunos historiadores consideran que habría sido mejor haber invertido ese dinero en industria nacional). De los 8,6 millones de soldados británicos que combatieron en la I Guerra Mundial, casi una tercera parte procedían del imperio de allende los mares.

Sin embargo, con el ascenso del nacionalismo, a Londres le resultó cada vez más difícil declarar la guerra en nombre del Imperio, cuya defensa llegó a ser una carga más pesada. En cambio, Estados Unidos ha tenido una economía continental inmune a la desintegración nacionalista desde 1865. Pese a lo mucho que se habla a la ligera del imperio americano, Estados Unidos está menos atado y tiene más grados de libertad que la que disfrutó Gran Bretaña jamás. De hecho, la posición geopolítica de Estados Unidos difiere profundamente de la de la Gran Bretaña imperial: mientras que esta última había de afrontar a unos vecinos en ascenso en Alemania y en Rusia, Estados Unidos se beneficia de los dos océanos y de unos vecinos más débiles. Pese a esas diferencias, los estadounidenses son propensos a creer cíclicamente en la decadencia. Los Padres Fundadores se preocupaban por las comparaciones con la decadencia de la República de Roma. Además, el pesimismo cultural es muy americano y se remonta a las raíces puritanas del país. Como observó Charles Dickens hace un siglo y medio, “de creer a sus ciudadanos, como un solo hombre, están siempre deprimidos, siempre estancados y siempre son presa de una crisis alarmante y nunca ha dejado de ser así”. Más recientemente, las encuestas de opinión revelaron una creencia generalizada en la decadencia después de que la Unión Soviética lanzara el Sputnik en 1957 y otra vez durante las sacudidas económicas de la época de Nixon en la década de 1970 y después de los déficits presupuestarios de Ronald Reagan en la de 1980. Al final de aquel decenio, los americanos creían que el país estaba en decadencia; aun así, al cabo de una década creían que Estados Unidos era la única superpotencia. Ahora muchos han vuelto a creer en la decadencia.

Los ciclos de preocupación por la decadencia nos revelan más sobre la psicología americana que sobre los cambios subyacentes en cuanto a recursos de poder. Algunos observadores, como, por ejemplo, el historiador de Harvard Niall Ferguson, creen que “debatir sobre las fases de la decadencia puede ser una pérdida de tiempo: lo que debería preocupar más a las autoridades y los ciudadanos es una inesperada caída en picado”. Ferguson cree que una duplicación de la deuda pública en el próximo decenio no puede por sí sola erosionar la fuerza de Estados Unidos, pero podría debilitar la fe, durante mucho tiempo dada por supuesta, en la capacidad de Estados Unidos para capear cualquier crisis. Ferguson está en lo cierto al sostener que Estados Unidos tendrá que abordar su déficit presupuestario para mantener la confianza internacional, pero, como muestro en mi libro El futuro del poder, lograrlo entra dentro de lo posible. Estados Unidos disfrutó de un superávit presupuestario hace solo una década, antes de que las reducciones fiscales de George W. Bush, dos guerras y la recesión crearan una inestabilidad fiscal. La economía estadounidense sigue ocupando uno de los primeros puestos en competitividad, según el Foro Económico Mundial, y el sistema político, a su desorganizado modo, ha empezado a lidiar con los cambios necesarios. Algunos creen que antes de las elecciones de 2012 se podría lograr una avenencia política entre republicanos y demócratas; otros sostienen que es más probable un acuerdo después de las elecciones. En cualquier caso, las declaraciones difusas sobre una decadencia de la hegemonía resultarían una vez más engañosas.

China desea TLC con México según el embajador chino en la nación azteca

Al considerar que propiciará una mayor cooperación y fomentará las prácticas de negocios entre ambos países, el embajador de China en México, Zeng Gang, llamó a la suscripción de un Tratado de Libre Comercio a beneficio de dichas naciones. Dentro de su participación en el “Foro Mundial de Negocios”, celebrado en Cintermex, apuntó que el sector petrolero es una de las áreas principales en donde los dos territorios podrían sacar verdaderas ventajas competitivas. “Se debe elaborar un plan factible para constituir un mecanismo que garantice la sustentabilidad del crecimiento comercial bilateral, y llevar a cabo estudios viables sobre la suscripción de un Tratado de Libre Comercio”. Además, las dos partes deben de adoptar una actitud positiva para resolver adecuadamente las fricciones comerciales que prevalecen. Se invita a los gobiernos de ambos países desplieguen investigaciones conjuntas y establecezcan medidas para que el comercio bilateral se desarrolle de forma sana, firme y sostenida”, subrayó. En el caso del crecimiento que podría darse al interior de la industria petrolera, el diplomático acentuó que las compañías chinas tienen muy buena voluntad y capacidad para apoyar a México a explorar y extraer crudo. De esta manera, resaltó, se estarán elevando sus reservas detectadas en volúmenes de producción y se aumentará la exportación de petróleo mexicano. Ligado a esto, indicó que Nuevo León y Monterrey, deben sacar provecho de las ventajas que tienen como centros de alta tecnología sobre todo si se toma en cuenta que los productos electrónicos computarizados representan la mitad de las exportaciones nacionales. Entre algunos números refirió que al cierre de mayo de 2010, México invirtió cerca de 86 millones de dólares en China. Mientras tanto, en igual periodo, dicho país asiático inyectó poco más de 220 millones de dólares (norteamericanos) en suelo azteca. China ya puso sus ojos en México para concretar acuerdos en el tema de exportación dentro del ramo alimenticio, sin embargo, el territorio nacional no cuenta con la infraestructura para ejercer estas prácticas hacia la sede asiática. El ex embajador de México en Indonesia y China, Sergio Ley López anticipó que algunos de los productos en los que se pretende consolidar dichas negociaciones son las carnes de res, pollo y puerco y bebidas como el tequila. Asimismo destacó que otro de los objetivos para los siguientes meses es que firmas como Bimbo y Maseca (que ya hicieron su nicho en este continente) incentiven el consumo de los ingredientes que manejan en la cocina y platillos tradicionales de ese país. “Carne de puerco está en contacto China y le interesa negociarlo con México, también se puede exportar carne de pollo, se está negociando la apertura de protocolos para la exportación de carne de res. También frutas como aguacate se espera que tenga un amplio mercado en China, y también el tequila siempre y cuando no sea 100 por ciento agave porque tiene reestricciones para su transportación”. (Fuente: El Porvenir, México – 12/05/2011)

“Brasil no quiere repetir los errores de los imperios”

Cuando Brasil y la Argentina empezaron a cooperar con fuerza, a comienzos de la democracia, Samuel Pinheiro Guimaraes ya figuraba entre los más activos. En noviembre pasado, los presidentes de los cuatro países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) crearon el cargo de alto representante del bloque, le dieron funciones de construcción y negociación y lo designaron a él por unanimidad. Pinheiro Guimaraes exhibió su perfecto español en el primer viaje a Buenos Aires como alto representante. Prometió visitar cada país muy seguido. Ocupado en ampliar el Mercosur más allá de lo que llamó, con ironía, “una burocracia cartesiana”, conversó con el canciller Héctor Timerman y hasta se hizo tiempo para reunirse con un tocayo castizo: Carlos Piñeiro Iñíguez, el ex embajador en Ecuador que acaba de hacerse cargo del Instituto del Servicio Exterior de la Nación. Por invitación de Piñeiro, Pinheiro incluso dio una clase de una hora para los futuros diplomáticos que cursan el Instituto. (art. Martín Granovsky – Página 12, Argentina – 10/05/2011)

¿Es cierto que Brasil tiene una idea imperial de la diplomacia o es un mito? (Ríe.) No. Brasil tiene interés muy fuerte en el desarrollo de toda la región pese a las asimetrías entre los distintos países. No es un imperio, no quiere serlo ni quiere repetir los errores de los imperios. Al contrario. Cree en asociarse, en cooperar, en reformar un sistema internacional que se caracteriza, a mi juicio, por la convivencia de potencias centrales y de ex colonias, como nosotros. Los países más pobres, los países en desarrollo, tenemos intereses comunes para cambiar las reglas del mundo.

¿Qué habría que cambiar? La crisis que vivimos mostró la falla de los modelos neoliberales tanto en nuestros países como en los desarrollados. Las reglas financieras deben permitir espacio para los desarrollos nacionales, y lo mismo las reglas sobre comercio y medio ambiente. En la Ronda de Doha fue la primera vez que los países en desarrollo tuvieron una posición firme y no aceptaron el menú tal como se los presentaban.

Si uno da por cierto el afecto y la hermandad, ¿por qué le conviene a Brasil una relación de cooperación con los vecinos? Tenemos muchos vecinos. Si no contamos a los Estados Unidos, que creen tener 191 vecinos, estamos después de China y Rusia. Ellos tienen 14. Nosotros, 10. Con ese número tan grande, está claro que es mejor tener vecinos estables, en buenas condiciones y en paz. Uno en la vida no quiere vecinos turbulentos y pobres, ¿no?

A Pinheiro Guimaraes se lo vio cómodo en el ISEN. Vicecanciller y luego ministro de Asuntos Estratégicos de Lula, fue el modernizador del Instituto Rio Branco de Itamaraty. En su charla frente a los alumnos del ISEN, argumentó que es cándido integrarse al mundo sin formar parte de un bloque. Dijo que, en términos comerciales, una parte de América latina ya optó por acuerdos de libre comercio con los Estados Unidos: países de América Central, Chile, Perú, Colombia. “Otros no quisimos el ALCA, en 2005, no sólo por razones comerciales”, dijo. “El ALCA era una política económica completa, que abarcaba comercio, inversiones, negocios y propiedad intelectual.” Ante la pregunta de si no habría choques entre Mercosur y Unasur, lo desmintió. “Unasur es un modo de mantener cerca nuestro a países que comercialmente optaron por otras políticas. Es bueno que todos integremos el Consejo Sudamericano de Defensa. A mí me despierta sospechas escuchar cuando me recomiendan que no nos preocupemos por nuestra defensa, que otro se va a ocupar. Somos pacíficos, pero no tenemos por qué estar desarmados cuando otros tienen armas y las desarrollan y cuando sabemos que la industria militar es clave para el desarrollo tecnológico.” También fue taxativo cuando un alumno le preguntó si Brasil, como parte de los Estados de desarrollo intermedio del mundo, no se había graduado. “Los que dicen eso quieren que abandonemos nuestras políticas”, analizó Pinheiro Guimaraes. “Avanzamos extraordinariamente, pero en Brasil aún hay 60 millones de personas en situación de pobreza. Una Argentina y media. No, no nos graduamos. Seguiremos trabajando para ellos”, dijo este diplomático que siempre se sintió cómodo con Lula.

¿Cómo fue tener a Lula de jefe? Una experiencia extraordinaria. Lula mismo es una síntesis de la mayoría de los brasileños. Viene del nordeste. Su padre era una persona muy violenta. Abandonó a su familia. Lula fue del nordeste a la periferia de San Pablo con su madre y sus hermanos. Fue víctima de un accidente de trabajo. Su primera mujer perdió la vida en un hospital. Es trabajador. Pasó hambre. Experimentó una huelga. Cuando habla de una inundación sabe de qué habla. Lo pasó. Cuando habla de huelgas o desempleo, sabe. Cuando habla de discriminación, sabe de qué se trata. Por eso su preocupación no es académica. Vivió todo eso.

¿Y cómo enfocaba los temas internacionales? Lula tenía una enorme experiencia diplomática anterior al gobierno. Había hecho más de 120 viajes, y el primer jefe de gobierno extranjero que conoció, el alemán Helmut Scmidt, había pedido verlo en su casa. Conocía a muchos antes de que fuesen líderes. Muchas veces dijo que era extraordinario en América del Sur haber llegado a tener un obrero de presidente en Brasil y un indígena en Bolivia. A la vez, al inicio de su gobierno estuvo contra la guerra de Irak.

El cargo de alto representante de Mercosur no existía. No, y agradezco no sólo a mí país que me propuso, sino a todos los que aprobaron la nominación, entre ellos la Argentina; Las funciones de alto representante son nuevas. Sí. Tengo amplias funciones hacia adentro del bloque y también hacia afuera, por supuesto que siguiendo las decisiones políticas de los presidentes; ¿El Mercosur goza de buena salud? El comercio se amplió de manera muy significativa. Las tasas de crecimiento son altas. Crecieron las inversiones. Al mismo tiempo, la cooperación política se tradujo en reuniones periódicas de los presidentes. En ciertos países hay muchas críticas. En Brasil más que en la Argentina, sobre todo si hay alguna diferencia comercial. Hay mucho que mejorar desde el punto de vista de la imagen del Mercosur.

¿En qué mejora la vida de un ciudadano común? Lo primero es el empleo. Si se exporta es porque se produjo y porque antes se generaron puestos de trabajo. Nuestros países exportan muchos productos manufacturados a los países socios del Mercosur. Aumenta la escala productiva y reduce los costos de producción. Los empresarios ganan más y los trabajadores tienen más y mejores empleos. Y la competitividad es mayor si se la mide respecto de terceros países. Políticamente, aumenta la comprensión mutua entre países.

Para que Venezuela entre falta sólo la ratificación del Senado paraguayo. Sí. Es una cuestión política interna de Paraguay. Es cuestión de tiempo. Antes, Venezuela era un país que no tenía siquiera agricultura. Dependía de una sola materia prima, el petróleo, que además era explotado por los Estados Unidos para los Estados Unidos. Y es un país riquísimo, con minerales y energía. Decide reorientar su política hacia el sur para intentar el desarrollo del país. Entonces se convierte en un mercado potencial importante.

¿En energía? Después de Arabia Saudita, que es el primer productor, Venezuela está entre los cinco o seis primeros productores petroleros del mundo. Quiere diversificar sus exportaciones; ¿Hay alguna dificultad si Venezuela entra al Mercosur? Al contrario. Ya viene participando y tiene una vocación integracionista fuerte;

¿Cómo se administra el equilibrio entre el desarrollo y la competencia entre empresas de los cuatro países? Vivimos en un sistema capitalista. Eso implica la competencia de las empresas, que a veces significa baja de costos y mayor tecnología. Pero no hablamos de regímenes capitalistas puros, sino de capitalismos reales. ¿Qué más intervención que el salvamento de los países centrales de sus bancos? ¿O acaso los bancos quebraron y el Bank of America se convirtió en el Bank of Shanghai?

¿Cómo evalúa las relaciones entre Sudamérica y los Estados Unidos? Varía de país a país; Entonces restrinjamos la pregunta y hablemos de Mercosur. No resuelve, pero facilita. No veo conflictos. Claro, tengamos en cuenta que los Estados Unidos son por ahora el primer país en economía, pero la diferencia militar es enorme: cinco mil ojivas nucleares contra 200 de China.

¿Cómo hay que pararse frente a esa influencia? La influencia de las multinacionales estadounidenses en Brasil y la Argentina es un hecho. Y no hay restricciones. En el pasado, Brasil, por ejemplo, aplicó normas para que los inversores tuvieran que usar insumos nacionales, por ejemplo autopartes. La influencia estadounidense en libros, en televisión, en cine, es apabullante. Es un tema industrial, cultural e ideológico. Por eso, los Estados no tienen que restringir la empresa extranjera, pero sí estimular los contenidos locales, sobre todo en lo audiovisual, que es el terreno de la divulgación. Incluso de la divulgación del Mercosur y de la cultura de cada país. En lugar de hegemonía cultural, diversificación; ¿Nada debe ser dominante? No; ¿Cuál es la ventaja de diversificar? ¿Cómo es la vida? Directamente sabemos poco. El resto lo conocemos por algún relato. Bien: diversifiquemos los relatos.

América Latina: ventajas y desventajas de una moneda fuerte

El segundo gran dolor de cabeza de las economías latinoamericanas, tras la subida de la inflación, es la revalorización de las monedas locales frente al dólar. Por el momento, los gobiernos, sobre todo el de Brasil, se han centrado en contener el aumento de los precios pero el fantasma de una pérdida de competitividad de las economías a causa de esa revalorización monetaria está provocando gran malestar entre los exportadores e industriales de la región. (Fuente: Infolatam – 11/05/2011)

Las principales razones de tal revalorización se encuentran en el incremento de la inversión extranjera directa que llega a la región y en la debilidad mundial del dólar. La reciente apreciación corresponde en gran parte a esas entradas de capital que perciben la existencia de una situación favorable para la inversión a corto plazo. Un dólar bajo favorece a los bancos centrales que luchan contra la inflación, ya que abarata el costo de la importaciones. Sin embargo, tiene como contracara la pérdida de competitividad para los sectores exportadores. Así el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, considera que “no podemos permitir esa sobrevaloración del tipo de cambio, pues provocaría el llamado mal holandés, que haría que Brasil quede especializado en la exportación de commodities y generaría una atrofia en el sector productivo manufacturero”.

El Ministro de Hacienda chileno, Felipe Larraín explicó la situación con claridad cuando dijo que ”hay muchos dólares en el mundo y la economía norteamericana no ha estado bien y eso significa que han aumentado fuertemente la cantidad de dólares, en la última inyección de circulante fueron 600.000 millones de dólares y buscan activos y oportunidades en el mundo, eso genera presión sobre el tipo de cambio”. Como apunta Luis Miguel González en el diario El Informador “no es que el peso (mexicano) esté superfuerte, es que el dólar está superdébil. La divisa estadounidense vive un periodo de debilidad extrema que se manifiesta en casi todos los mercados… Son las autoridades de Estados Unidos las que promueven la depreciación de su moneda. La estrategia incluye tasas de interés cercanas a cero y políticas monetaria y fiscal casi irresponsables. Su prioridad es el crecimiento económico, no los equilibrios presupuestales ni la disciplina monetaria”. El peso chileno es de las monedas latinoamericanas que más se ha revalorizado frente al dólar en este año y alcanzó en abril su menor nivel desde que el Banco Central chileno iniciara su plan de intervención cambiaria en enero pasado. Entonces, el Banco Central llevó a cabo compras de dólares para fortalecer las reservas internacionales y contener la fortaleza del peso. Además, para restar fortaleza al peso, el Gobierno de Sebastián Piñera aplicó un recorte de 750 millones de dólares en el gasto público de 2011 y alentó la emisión de bonos en el mercado local por parte de inversionistas extranjeros privados. “Todo este esfuerzo conjunto hace que hoy día el tipo de cambio esté más alto de lo que estaría sin estas medidas”, comentó el ministro de Hacienda, Felipe Larraín. Sin embargo, entre los exportadores crece la preocupación, como informaba recientemente el diario La Tercera “los exportadores de fruta…con el tipo de cambio actual, dos tercios de la superficie plantada de Chile opera con rentabilidad negativa…Por ello, representantes del gremio han pedido medidas de control de capitales para mitigar las caídas en el tipo de cambio y un crédito para la fruticultura de entre US$1.500 a US$1.800 millones para que los productores puedan reestructurar su deuda y reconvertir sus huertos tradicionales a huertos modernos”.

Larraín ha descartado la posibilidad de aplicar controles de capital a corto plazo para detener la caída del dólar: “la experiencia de los años ’90, donde se utilizaron este tipo de medidas, da cuenta de que cambiaron la composición y no los montos (…) Si los controles son exitosos lo que hacen es aumentar las tasas de interés; a veces la gente habla en favor de los controles de capital, pero se les olvida mencionar los efectos negativos que tienen”. Algo parecido ocurre en México, donde se habla ya del “superpeso” porque la moneda está en niveles no vistos desde 2008. En abril el peso se apreció un 3.36%, su mayor avance mensual frente al dólar desde septiembre de 2010. En todo 2011 su apreciación frente al dólar alcanza el 7.59%. Esto provoca, como señala El Economista, serios problemas para las empresas exportadoras como Grupo Modelo, Alfa, Mexichem, Grupo México o el sector automotriz. En los últimos años, el crecimiento del Producto Interno Bruto mexicano se ha basado en el sector exportador, sobre todo de la industria automotriz, donde el 70% de las ventas al exterior van hacia Estados Unidos. Además, un dólar más barato supone una caída en el volumen de remesas enviadas desde Estados Unidos y, como apuntaba el diario El Universal, “podría generar desequilibrios en las finanzas públicas, debido a que tras la venta de petróleo en el mercado internacional, habría una menor entrada de flujos denominados en pesos por el mayor abaratamiento de la moneda mexicana”. En Brasil, el real ha ganado ante el dólar un 9.6% en lo que va del año, del cual un 4% corresponde solo al mes de abril y está cotizando a 1,57 unidades por dólar, cerca de sus máximos niveles en 12 años. Dilma Rousseff ha señalado que “la presión monetaria” originada en las economía centrales que tienen “déficits gigantescos” causa problemas en las “economías emergentes”, que se ven afectados por el exceso de “liquidez”. Para el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, lo que Brasil está viviendo es un “ataque” especulativo: “estamos bajo ataque de países que quieren más mercado para sus productos y no podemos dejar que esa enfermedad holandesa se instale en Brasil…No descartamos nada, el mercado de cambio es muy creativo para ganar dinero…Es un fábula de dinero. La maquinita de hacer dólares funciona a todo vapor, inyectando dólares en el mundo y se invierte en mercados a futuros de commodities”. Mantega cree que ese “exceso de capitales especulativos causa problemas: provoca la sobrevalorización del real que perjudica a la economía, al sector exportador y el manufacturero”.

Un dólar cada vez más débil. Al igual que en Chile, las medidas del gobierno brasileño no parecen haber tenido, por el momento, mucho efecto, como no sea el de moderar la apreciación, pero no detenerla. Esto ha provocado malestar entre los sectores industriales que ven como pierden competitividad. El director del grupo industrial alemán Siemens en Brasil, Adilson Antonio Prima, levantó la voz de alarma cuando dijo en el Financial Times: “necesitamos medidas más amplias y más duras. No propugnamos el proteccionismo, pero hay que poder competir en igualdad de condiciones. Esto es fundamental. Hay riesgo de desindustrialización”. “El combate contra la inflación no puede retrasar medidas sobre el tipo de cambio. Necesitamos una acción inmediata”, aseguró, por su parte, Robson Andrade, presidente de la Confederación Nacional de la Industria de Brasil. Entre las alternativas disponibles para Rousseff se encuentra la aplicación de mayores impuestos sobre las compras de bonos por parte de extranjeros o una denominada “cuarentena” sobre los influjos de capital, que forzaría a los capitales extranjeros a conservar sus inversiones en Brasil durante un período determinado. En Colombia se vive un escenario parecido pues la revalorización del peso ha sido igualmente fuerte, del 7,62 por ciento entre enero y abril. Como en Brasil el sector exportador ha lanzado la voz de alarma, en especial los floricultores. “Esta inundación de dólares es peor que la ola invernal que ha sufrido el país y que ha afectado a varios cultivos”, aseguró Augusto Solano, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores). La intervención del Banco Central de Perú tampoco ha parado la escalada del nuevo sol en Perú y el dólar cayó a finales de abril a su mínimo en casi cinco meses. Lo mismo que en Uruguay, donde el dólar se ha situado en el nivel más bajo desde el 30 de junio de 2002. El gobierno afronta también una guerra en dos frentes: una inflación alta (del 7%) junto a un peso cada vez más fuerte. Por eso, el Presidente José Mujica ha dicho que “el problema más grave” es la caída del dólar: “el problema más grave -y lo veremos en los días sucesivos- viene por el lado de la tendencia a la caída del precio del dólar que, particularmente, por el lado de Brasil nos viene amenazando diariamente”. El vicepresidente, Danilo Astori dijo a El País que el gobierno busca que “sean compatibles las dos políticas: el combate a la inflación y evitar desalineamientos en el tipo de cambio”.

Unión Europea podría recortar los beneficios comerciales de Brasil y Argentina

UE eliminará los recortes arancelarios a varios países que ya no necesitan de un tratamiento preferencial, según los planes para una reforma comercial presentados el martes por el jefe de comercio del bloque. Brasil, Argentina, Rusia y otros países en desarrollo que muestran sólidas condiciones económicas serán excluidos de las preferencias comerciales bajo el nuevo plan, que debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y los estados miembros de la UE. La UE, el mayor bloque comercial del mundo, busca centrarse en países más pobres que necesiten el beneficio comercial, entre ellos Pakistán y Ucrania. “Los desequilibrios económicos globales han cambiado tremendamente en las últimas décadas. Los aranceles mundiales están en el mínimo histórico, si otorgamos tarifas preferenciales en este mercado competitivo, los países que más lo necesiten deben recibir los beneficios”, estimó el comisario de Comercio de la UE, Karel De Gucht, en un comunicado. El plan, que sólo entraría en vigencia en 2014, refleja la voluntad europea de proteger sus industrias de las economías de exportación en auge, mientras que simultáneamente espera usar el comercio como una herramienta de política exterior y de desarrollo. La UE ha extendido tratados preferenciales de comercio para los países en desarrollo bajo el plan Sistema Generalizado de Preferencias desde 1971. En el 2008, las ayudas a los países pobres fueron asignadas a más de 6.000 productos, lo que equivale a 3.000 millones de euros, según cifras de la UE. Según la reforma, algunos de los mayores beneficiarios del sistema de tarifas quedarán fuera del sistema, como es el caso de Brasil y de Rusia, que perderán descuentos por cerca de 3.000 millones de euros en exportaciones cada uno. El valor de las importaciones que ingresan bajo la tarifa reducida caerá a cerca de 37.700 millones de euros, según datos de la UE, en comparación con los 60.000 millones de euros actuales. Esto podría impulsar a los países a buscar tratos preferenciales con la UE a través de los acuerdos de libre comercio, una piedra angular de la estrategia europea de comercio a largo plazo. “Creo que la reforma podría y debería impulsar los esfuerzos hacia los TLC”, afirmó De Gucht a los periodistas en Estrasburgo. (Fuente: Agencia Reuters – 11/05/2011)

Lo comido y lo bailado…

El movimiento político que actualmente ejerce el poder nos tiene acostumbrados a un especial estilo de celebración de sus triunfos electorales que solamente tiene como precedente aquel similar ánimo festivo para celebrar victorias, de la época de Abdalá Bucaram; no hemos encontrado en otros actores de la política idéntica actitud para expresar la satisfacción del triunfo; de hecho, siempre había fiestas, pero a diferencia de las actuales, no eran de carácter público, en tarima, con baile, e incluso, con despliegue de una frustrada vocación de cantantes de la que frecuentemente hacen gala algunos funcionarios de gobierno. (art. Enrique Valle Andrade – Diario Hoy de Ecuador - 12/05/2011)

Esta última ocasión, la vocación por la fanfarria fue la misma; apenas fueron lanzados al aire los datos de la encuesta a boca de urna , que había elaborado la encuestadora SP, que daba al SI una holgada victoria en todo el país por más de veinte puntos sobre el NO, se encendió la fiesta, y entre discursos, baile, ambiente de peña y gritos eufóricos, el equipo de gobierno dio inicio al acto de festejo por la rotunda victoria que la encuestadora le había asignado. Sin embargo, a diferencia de ocasiones anteriores en que la velada se había prolongado hasta altas horas de la noche, esta vez, ella terminó casi abruptamente, cuando el señor Simon, Presidente del Consejo Electoral, seguramente presionado por quienes no aceptaban que se difiera la divulgación de los datos producto de escrutinio, pasadas las nueve de la noche, se vio obligado a informar al país los primeros resultados reales de la consulta; en ellos no había tal triunfo amplio y contundente; la tendencia reflejaba un estrecho margen porcentual a favor del SÍ, pero también, que el NO iba ganando en cerca de diez provincias. Un resultado parcial que no permitía alentar ínfulas para salir a celebrar triunfos anticipados.

¿Porqué se presentó esta situación que alentó expectativas sin sustento? Por un hecho que ya debe llamar a meditación a los ecuatorianos sobre el mal manejo de las encuestas a boca de urna. No es la primera vez que este tipo de encuestas confunde a la ciudadanía y llevan a un sector de ella a generar afanes de victoria que no siempre se cumplen, o se cumplen en distinta medida. Esta ocasión, para hacer las cosas peores, los datos de la encuestadora excedieron sobremanera el margen de error, pues técnicamente no es aceptable que este margen oscile entre el diez y el quince por ciento. Si esto ocurrió, habría que investigar qué lo ocasionó; si hubo un nivel de ineficiencia inaceptable, que dejaría dudas sobre el profesionalismo de quienes practicaron la encuesta; o existió alguna otra razón, que, de haberla, debería ser divulgada pues de por medio ha habido un peligrosa distorsión que ha confundido a la opinión pública. En todo caso, a nadie se puede censurar por celebrar triunfos no confirmados. Sí podría aplicarse a los apresurados celebrantes aquella vieja frase del lenguaje popular: lo comido y lo bailado no se los quita nadie.

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